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NUNCA LE ROBES A UN MUERTO | HISTORIAS PERTURBADORAS DE POLICÍAS

Acompáñanos esta noche a adentrarnos en los archivos más oscuros y perturbadores de las fuerzas de seguridad. En esta ocasión estaremos hablando sobre confesiones aterradoras de policías y llamadas al 911 que terminaron en lo paranormal.

En la profunda oscuridad de la madrugada, cuando las calles se vacían, quienes juraron protegernos se enfrentan a emergencias que ningún manual puede explicar.

Conoceremos el escalofriante caso de una llamada de auxilio que llegó 25 años tarde, el macabro descubrimiento de una secta tras un simple reporte de ruido, las aterradoras sombras que deambulan buscando escapar del fuego en la autopista México-Puebla, y la brutal maldición que persiguió a un oficial por cometer el peor error posible: robarle a un muerto en la escena del crimen.

¿Estrés postraumático, sugestión o verdaderos encuentros con el más allá? Descúbrelo con nosotros y recuerda... en la oscuridad, la ayuda podría no llegar de este mundo.

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#terror #historiasdeterror #nochesdeterror #podcastdeterror #historiasdepolicias #paranormal #911 #misterio #casosparanormales #leyendasmexicanas

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Speaker 2: Dicen que quienes portan una placa pierden el miedo, que

después de ver lo peor de la naturaleza humana, ya

no hay nada en las calles que los pueda asustar.

Pero en la profunda oscuridad de la madrugada, cuando el

mundo duerme y las calles se vacían, los oficiales de

policía y paramédicos se enfrentan a llamadas de emergencia que

no vienen en ningún manual, situaciones más allá de su comprensión.

Para esta noche hemos buceado en los foros más oscuros

y grupos de internet, para traerles las confesiones anónimas de

aquellos que juraron protegernos. Hablaremos de una llamada de auxilio

por violencia doméstica que llegó 25 años tarde, un reporte por

ruidos extraños que destapó el espeluznante altar de una secta

en los suburbios, unas aterradoras sombras que bloquean la autopista

México-Puebla buscando escapar del fuego, y la brutal maldición que

persiguió a un oficial tras cometer el peor error en

una escena del crimen, robarle a un muerto. Asegúrate de

cerrar bien tu puerta, porque esta noche, si llamas al 911,

es probable que la ayuda no llegue de este plano.

Bienvenidos a Noches de Terror.

Speaker 3: Aviso importante. El contenido presentado a continuación tiene fines exclusivamente

de entretenimiento. Las historias, hechos o personajes mencionados pueden estar

basados en información no confirmada o hechos reales. Algunos episodios

pueden contener descripciones gráficas, lenguaje explícito o temas sensibles que

podrían no ser apropiados para todas las audiencias. Se recomienda discreción.

Speaker 2: Hermano cayó la ley, está rodeada tu casa¿ Qué onda?

Buenas noches, bienvenidos a el episodio de esta semana Y

como ya pudieron ver, voy a tener que quitar el

chat en esta ocasión Y una disculpita Nada

Speaker 4: más muévelo hacia abajo, güey, porque le haces el feo

a la

Speaker 2: cabeza A ver, vamos a tratar de acomodarlo mejor Les

voy a dejar nada más unos mensajitos más recientes Ahí está.

Como ya pudieron ver, no estamos en el formato habitual.

Se alinearon los astros y estamos acá compartiendo el mismo aire,

aire caliente, por cierto, con el buen Alex.¿ Qué onda, Alex?¿

Cómo estás? Todo bien

Speaker 4: güey, acá, llegando del metro. Viniendo del pinche calorón, otro calorón.

Pero bueno, todo cool. Oigan, antes de seguir con el episodio,

queremos preguntarles ahí en el chat si se escucha todo bien,

las voces claras. O si escuchan el ventilador para apagarlo.

Pero ya si ven sudar al Eric así como asquerosamente.

Pues este va a estar preocupante, pero para que

Speaker 2: hace mucho calor y somos dos personas en un cuarto

de tres por tres más las luces, más todo esto

hace mucho calor, pero ahí díganos por favor en el

chat si no se escucha mucho el ventilador, si se

escucha mucho lo quitamos, ahí nos las arreglamos,

Speaker 5: lo apagamos.

Speaker 2: ok, se oye pero creo que se refería a que

nos escuchamos nosotros

Speaker 4: se escucha el ventilador? o por fin

Speaker 2: si se escucha bien y no se escucha el ventilador

prendela por favor y aprieta el del copito perfecto no

moriremos de calor que me

Speaker 4: escucho lejos

Speaker 2: lo tenemos igual está todo configurado igual¿ todo bien? Te

presto el otro ventilador. No, no, no, estamos chidos, nada

más que no nos escuche tanto. Pero bueno, ya habiendo

dicho eso, preguntado que todo esto, perdónenos, no es habitual

que estemos los dos juntos y menos en estas épocas

de calor, pero pues así tocó, así tocó. Tengo

Speaker 4: este episodio así para que vean que hay compromiso de que...

Andamos haciendo... Los episodios semanalmente... Puntual y cabalmente... Aunque tengamos

que hacer algunos ajustes... Por ahí con... Pues... Literal con

el en vivo... En esta ocasión... Pero pues Eric...¿ De

qué vamos a estar hablando esta noche? Platícanos.

Speaker 2: A ver, hay personas que literalmente arriesgan sus vidas, que

patrullan mientras otros muchos dormimos o jugamos videojuegos. Algunos. Mientras

estamos en la comodidad de nuestras casas. Pero digamos que

es tu función para cuidarnos, patrullar. Y pues hay personas

que se exponen a la soledad de la madrugada y

pasan cosas raras. Ya lo sabemos. Entonces esta noche tenemos

una recopilación de historias de policías. porque pues tuvieron encuentros

con cosas raras, cosas de las que nos gusta hablar

acá en Noches de Terror, entonces hay de todo, hay

de todo en esta, bueno son cuatro historias, pero son

muy distintas entre ellas, yo te puedo garantizar que con

más de una te vas a sorprender, te vas a

llevar una buena... sorpresa pero pues bueno a ver dicen

se escucha mejor Eric pero literal están configurados iguales se

configuran el mismo los micrófonos Ahí me escuchan mejor. No,

no lo hagas así.

Speaker 4: Sabes qué? Cuando tú hablas, escuchan el... O sea, mira

el monitor, güey. O sea, como que cuando yo hablo

no hace nada.

Speaker 2: Ajá, pero también cuando yo hablo se escucha.

Speaker 4: No, cuando hablas tú se escuchan más.

Speaker 2: Se escuchan igual los dos? Bueno, quién sabe. A ver,¿

los cambiamos? Tengo la voz pendeja.¿ Quieres que los cambiemos?

No

pues sí, está bien. Este, bueno. Entonces, pues vamos a...

de a tiktoker disculpen ustedes me van a ver la

chichi

Speaker 4: ahorita a ver ahí ya lo dejamos ahí ya se

escucha

Speaker 2: bien no te la acerques tantísimo porque si no va

a petar pero comencemos con las historias de esta noche

también está ahí activa la meta de superchats si se

cumple lo hacemos se puede se puede está aquí Está aquí.

No es pantalla verde, lo puedo tocar. Entonces, pues va,

empecemos con

Speaker 4: las

Speaker 2: historias, Alex. Vamos con la

Speaker 4: primera historia. Justo como ya leyeron en el título. Muchísimas gracias, Steve.

Dice saluditos, chicos. Muchas gracias, Steve. Como bien dice el

título del episodio, vamos a estar hablando de historias de policías. Entonces,

pues la primera dice así. Llevo 15 años trabajando como policía

y si le soy sincero, uno desarrolla una insensibilidad como

patrullero en una zona conflictiva. Te acostumbras a lo peor

de la naturaleza humana. Asaltos, riñas de borrachos, violencia familiar.

Llegas a un punto en el que crees que ya

nada te puede asustar, pero ya viste todos los horrores posibles.

Lo que nos pasó a mi compañero y a mí

hace unos cinco años me demostró que en esta línea

de trabajo el verdadero terror no siempre tiene pulso. Eran

como las tres y media de la mañana. Mi pareja,

a quien llamaremos Vargas y yo, íbamos patrullando en la

unidad por una de las colonias más pesadas del sector.

Una de esas zonas donde las calles están mal pavimentadas,

las farolas casi siempre están fundidas, apedradas Y el silencio

de la madrugada siempre se siente tenso. De pronto, la

radio de la patrulla rompió el silencio. El operador del

C5 nos pasó un reporte de emergencia código rojo. Un

vecino de la zona acababa de llamar a la línea

de auxilio, aterrado, reportando gritos desgarradores de una mujer pidiendo

ayuda dentro de un domicilio. El reporte indicaba violencia doméstica

en progreso. Encendimos las torretas pero sin sirena para

Speaker 3: no

Speaker 4: alertar al agresor y llegamos al punto en menos de

tres minutos. Cuando nos estacionamos frente a la dirección que

nos dio el radio, Vargas y yo nos miramos confundidos.

No era una casa normal, era una estructura de dos

pisos que estaba en ruinas, estaba en obra negra. La

fachada no tenía pintura, las ventanas no tenían cristales y

y la puerta principal que era de madera vieja estaba

a medio podrir. Por el nivel de maleza que crecía

en la entrada y la basura acumulada era evidente que

ahí no vivía nadie desde hacía años. Era el típico

picadero abandonado. Pensamos que era una broma de mal gusto,

una llamada falsa para sacarnos de nuestra zona de patrullaje.

Apagué el motor de la unidad Estábamos a punto de

tomar el radio para reportar el domicilio como abandonado cuando

lo escuchamos. Desde el segundo piso de esa casa a oscuras,

un grito rompió la noche. No era un grito de susto,

era un alarido de dolor absoluto. Era la voz de

una mujer llorando con una desesperación que nos enchinó la piel.

Ayuda por favor, suéltame te lo ruego, gritaba la voz

desde la planta alta y luego el sonido inconfundible de

golpes secos, como carne golpeando contra el suelo, seguidos por

el llanto de un niño pequeño. La adrenalina se nos

disparó al mil por ciento, se nos olvidó que la

casa estaba abandonada. Cuando escuchas a alguien sufrir así, el

entrenamiento toma el control. Vargas desenfundó su arma de cargo.

Yo saqué la mía y encendimos nuestras linternas. Pateamos lo

que quedaba de la puerta principal que se dio con

un crujido sordo y entramos. El interior olía a humedad profunda,

a polvo viejo y a orines. Los haces de luz

de nuestras linternas cortaban la oscuridad. iluminando paredes llenas de

grafiti y escombros. Policía, tírense al suelo, gritó Vargas, apuntando

hacia las escaleras de concreto que subían al segundo piso. Arriba,

la mujer volvió a gritar. Esta vez fue más claro.

A él no, con el niño no, por favor, te

lo suplico. Y luego, el sonido de algo de vidrio

rompiéndose contra la pared y un golpe seco que hizo

vibrar el techo de madera sobre nuestras cabezas. Subimos las

escaleras de dos en dos, con las armas listas, cubriéndonos

las espaldas. Sabíamos que íbamos a encontrar una escena sangrienta.

Los gritos venían de la habitación del fondo, al final

del pasillo estrecho. La puerta de esa habitación estaba cerrada.

Podíamos escuchar los sollozos del niño detrás de esa madera.

Estábamos a escasos dos metros. Vargas me hizo la señal

táctica con la mano. A la cuenta de tres, él

pateaba la puerta. Yo entraba apuntando a la izquierda y

él a la derecha. Uno, dos, tres. Vargas dio una

patada brutal. La puerta se abrió de golpe y chocó

contra la pared interior. Entramos gritando comandos listos para disparar,

pero no había nadie. Las linternas iluminaron una habitación vacía

y cuando digo vacía me refiero a que literalmente no

había nadie. Ni muebles, ni

Speaker 3: agresor,

Speaker 4: ni mujer, ni niño. El silencio cayó sobre nosotros como

una loza de plomo. Ya no había gritos, ya no

había llantos, solo el sonido de nuestras respiraciones. Bajamos las

armas lentamente. La temperatura de ese cuarto era helada, mucho

más fría en la calle. Iluminé el sueldo con mi

linterna y sentí que el estómago me revolvía. El piso

de la habitación tenía una capa de polvo grueso, de

ese polvo que tarda años en acumularse. Y en ese

polvo no había ni una sola pisada, solo estaban las

marcas de nuestras botas de policía. Y básicamente ahí cuentan

que se retiran del lugar. Evidentemente no había nadie y

las cosas no quedaron ahí. Cuentan que la curiosidad y

el miedo no los dejaron dormir durante días. Tenían que

saber qué había pasado en esa casa. Como tenían contactos

en

Speaker 3: el

Speaker 4: área de archivo de la fiscalía, un día en el

descanso de la persona que escribe esto, pidió que dejaran

de buscar en los registros viejos acerca de esa casa.

Los físicos, usando la dirección exacta de esa casa en ruinas,

tardaron un par de horas revisando carpetas llenas de polvo

hasta que encontraron un expediente con los bordes amarillentos. Estaban

prácticamente datados de la mitad de los años 90, casi 25 años

atrás de que esto sucedió. Y al leer el reporte

de los oficiales que atendieron el caso en aquella época,

pues básicamente salió a la luz lo que había pasado

en ese momento. Resulta ser que en 1994 esa casa no

estaba abandonada. Ahí vivía una familia, según el expediente policial contaba.

Una madrugada, los vecinos llamaron a las autoridades reportando gritos desesperados.

Cuando la policía llegó aquella noche, no encontraron prácticamente una

casa vacía, sino que habían encontrado una escena trágica. El

padre de familia, en un ataque de ira que prácticamente

había sido provocado por un estado alcohólico, pues... En este trance,

él había encerrado a su esposa y a su hijo

pequeño en la habitación del fondo, a la que habían

entrado al último. Y la mujer había intentado defender al

niño hasta los últimos segundos, pero pues lamentablemente ambos fueron desvividos. Entonces,

prácticamente eso era lo que había sucedido anteriormente. Unos años

antes y se encontraron como con un

Speaker 2: eco

Speaker 4: del pasado. Que a ver, Alex

Speaker 2: están diciendo que aquí, aquí en el chat están diciendo

que tu historia es falsa porque la fiscalía no trabaja.

Speaker 4: ya se levantó una carpeta de investigación si había carpeta

Speaker 2: eso es lo que podemos decir no sabemos creo que

a veces trabaja la fiscalía creo que a veces si

trabajan pero está curioso ya retomando el contexto de la

historia de hecho se parece un poco el fenómeno a

lo que platicábamos en el episodio de la rumorosa de

la persona que vio algo que había ocurrido tiempo atrás.

O sea, estas cosas que se están como repitiendo en bucle. Sí, sí, sí.

Pero que no están pasando en el momento. Estoy bien curioso, güey. Yo,

la verdad, me cuestionaría mucho si me pasa eso porque definitivamente,¿

cómo le das una explicación lógica a eso? Pues no

lo

Speaker 4: sé. O sea, mira... A nivel físico se supone que

las paredes guardan sonidos. Eso es algo que hemos platicado aquí.

Y lo que a mi punto de vista muchos escépticos

buscan encontrarle como primera opción, lógicamente hablando a un suceso paranormal.

Pero pues no sé, ya hay tantas historias y hemos

escuchado tanto y nos han platicado personas muy cercanas Tal

vez no este tipo de cosas realmente impactantes, pero pues

me queda claro que... Que sí pasa. En tragedias así

tan fuertes, ¿sabes

Speaker 2: Yo creo que puede ser la cantidad

Speaker 4: de energía que... Sí, y sobre todo esta historia me

recuerda un poquito, o un muchito más bien, a la

historia de la casa Mijangos.

Speaker 2: Ajá.

Speaker 4: ¿No? O sea, ya...¿ Ya lo hablamos en el exclusivo?

Speaker 2: Sí, ya hablamos de Janet

Speaker 4: Ya hablamos de... Y también Gabo, ¿no? Gabo como que

también fue embajador de

Speaker 2: muchos de ese tema. Es que Gabo dice que tomó

unas fotos donde se veían cosas raras, que nunca encontró

las fotos. Sí, pinche güey mentiroso.

Speaker 4: Pero este... A lo que voy, independientemente de lo que

el mitómano de Gabo haya dicho.

Speaker 2: Es broma, es broma. Estoy mirando cagado.

Speaker 4: O sea, eso es un punto donde mucha gente afirma

haber visto y escuchado

Speaker 2: Y que siguen como si siguiera la casa habitada cuando

no es así. Y pues

Speaker 4: digo, evidentemente ahí murieron dos niños, güey, de forma bien fea. Sí. Entonces, eso...

de alguna u otra manera tuvo que haber desembocado en

algo feo que se guardó ahí. Ya ve, velo a

nivel energético, velo, no sé cómo lo quieras

Speaker 2: ver. Ajá, si tiene una carga de sea lo que sea,

lo que se cree, energías, sentimientos, espíritus, como le quieras llamar,

tiene una carga fuerte. Igual, o sea, si tú no

lo quieres ver como por el lado esotérico, místico, definitivamente

también podríamos hablar de un fenómeno de tulpificación con esto

también puede

Speaker 4: ser también porque los

Speaker 2: mismos no

Speaker 4: nos vayamos más lejos y es pregunta no te estoy

diciendo como que pasó algo pero ubicas por aquí alguna

casa o un lugar donde

Speaker 2: haya

Speaker 4: pasado algo feo que ya no ves de la misma

manera

Speaker 2: definitivamente el depa del caníbal

Speaker 4: ese puede ser y más

Speaker 2: cerca

Speaker 4: donde hayan desvivido a alguien

Speaker 2: más cerca tal cual no saluditos a los que van

llegando creo que llegué un poco tarde apenas vamos a

la primera historia Lenny Ubaola ya llegué casi al final. No,

vamos a empezar. Esta es la primera historia. También muchísimas

gracias a Renata Pedraza por esa donación. Un abrazo a

Amelia

Speaker 4: Galindo, que llegó tarde. Ella sí llegó tarde. Anda Suki

también a Mayestif. Muchísimas gracias por ese apoyo, por esos

superchats de verdad. Literal, nos ayudan muchísimo y a continuar

con este proyecto. También a Eli Carrillo. Un abrazote, Eli. Saluditos. Gracias, Eli. Dice,

porque el episodio pasado no pude estar, pero aquí se compensa.

Speaker 2: Muchísimas

Speaker 4: gracias. Gracias, gracias

Speaker 2: No hay necesidad de compensar nada, pero te agradecemos muchísimo. Muchísimo.

Speaker 4: Entonces, sí. A ver, váyanos poniendo ahí en el chat

si ustedes... conocen como una casa o un lugar o algo.

Por ejemplo, a mí se me viene a la mente, güey,

nos contaba mucho Miguel, güey, que ahí por su casa...

me parece no sé bien cómo había pasado el pedo

pero literalmente escopetearon a no me acuerdo si a una

señora o un señor ahí como a dos casas de

donde él vivía que literalmente un día tocaron así la

puerta

Speaker 2: lo

Speaker 4: volaron

Speaker 2: eso no me acuerdo wey sí sí sí no no

no es así no no no no no recuerdo ahora

como que llegué tarde sí llegaste tarde llegaste como un

minuto tarde

Speaker 4: estaba ahí chocando por acá Chema dice saludos me recuerda

algo que se repite aquí por donde vivo hace años

arrollaron a un niño que cruzaba la calle y a

cada rato chocan autos en ese lugar ya que dicen

que se atraviesa un niño Ese es un buen ejemplo.

Carlos por acá dice, sería algo parecido a la película

que se llama Los Otros, donde lo que pasó se

sigue repitiendo en otro plano, pero convive con el presente.

Esa peli es una...

Speaker 2: Es una de las mejores películas paranormales que existen. Imagínate

Speaker 4: esa película la vi un sábado o domingo, no me acuerdo,

un fin de semana. En el 7. En el 7. Sí, güey,

por supuesto

Speaker 2: que en el 7. Estaba

Speaker 4: enfermo, me estaba muriendo, pero... No tenía nada que hacer

y evidentemente me quedé a ver esa película y... Güey...

De lo mejor

Speaker 2: que ha sido. Sí, sí, sí. Es un peliculón. Ni

Speaker 4: siquiera es terror. Es que no es terror. Ajá. Es

que tiene... El terror viene

Speaker 5: con el giro

Speaker 2: del drama que

Speaker 4: es de a la verga

Speaker 2: Sí, sí, sí. Sí, totalmente de acuerdo con eso. Este... Dice... Ame.

Ya le van a poner falta... No, esta vez te

la voy a pasar, pero que no se repita. A ver.

Estamos en un formato distinto. O sea, no es lo

mismo que siempre. La siguiente historia... quieren, y tú quieres,

a ver pregunta tanto para el chat como para ti¿

quieren que les cuente lo que me acuerdo que leí

cuando la estaba haciendo? mejor vamos a editar cuando estaba

haciendo la investigación¿ o quieren que la lea? obviamente si

la leo tiene más profundidad si les cuento de lo

que

Speaker 4: me

Speaker 2: acuerdo

Speaker 4: al final les terminé contando porque la historia estaba más

larga entonces

Speaker 2: también ustedes ahí en el chat digan si prefieren la

historia completa o les cuento lo que recuerdo cuando la

estaba leyendo porque a ver, esta la recuerdo un poquito

más porque es una historia que de hecho está traducida

es una historia que encontré en inglés y la traduje

ahí un poquito con herramientas para poderla traer acá dice

que mejor la cuente a ver, tú también estás de

acuerdo que mejor se la cuente Ok, de todas formas

voy a tener aquí el guión para irme apoyando un poquito.

Pero a ver. Dice el Edwin que la quiere completa.¿

La quieren completa? El chisme al final de la historia.

Historia completa, por favor. Está dividida la audiencia. Vamos a leerla.

Me voy a ir no tan lento. Si te parece bien,

de todas formas, si me quieres interrumpir, interrúmpeme. También creo

que a mí me distrajo un poquito Moca. Estaba aquí

de chismosa. Es que tenemos aquí a los perritos. Sí,

tenemos a los perritos aquí vigilando que Alex no se

robe nada. Entonces, es eso. Bueno, entonces vamos con la

historia completa. Lo que

Speaker 4: no saben es que ya me llevo el tanque de gas,

pero bueno.

Speaker 2: El tanque de gas y tengo gas

Speaker 4: natural

La licuadora, pues. Entonces

Speaker 2: vamos a empezar. Es ninja, entonces me la voy a llevar. Dice,

llevaba apenas cuatro años en el departamento de policía del condado.

Era una noche de otoño, de esas en las que

el aire ya se siente helado y las calles se

vacían temprano. El ambiente en nuestra comisaría llevaba semanas siendo

muy pesado porque teníamos una alerta activa. Dos chicas adolescentes

de la zona habían desaparecido en el último mes sin

dejar absolutamente ningún rastro. Estábamos bajo mucha presión. haciendo rondines

dobles y buscando cualquier pista cerca de la medianoche el

despachador nos mandó a mi compañero y a mí a

revisar un domicilio al final de un callejón sin salida

en una zona residencial muy tranquila El reporte lo había

hecho un vecino de la tercera edad que estaba bastante alterado.

Decía que en la casa de al lado se habían

mudado un grupo de jóvenes hace un par de meses

y que tenían comportamientos muy extraños. Pero esa noche en particular,

el vecino decidió llamar al 911 porque aseguraba que, pegando a

la oreja a la barda que dividía sus propiedades, pinche

viejo chismoso para empezar, podía escuchar una especie de cánticos.

No era música fuerte ni una fiesta. Eran voces recitando

algo al unísono, a oscuras. a altas horas de la madrugada.

Dado el contexto de las chicas desaparecidas, cualquier reporte de

comportamientos extraños en la zona levantaba nuestras alertas al máximo.

Llegamos a la dirección. La casa estaba completamente a oscuras.

Ni siquiera la luz del Porsche estaba encendida. No se

escuchaba ningún ruido de la calle. Caminamos por el sendero

de la entrada. Mi compañero se paró a un lado

del marco por seguridad y yo toqué la puerta principal

con fuerza. Pasaron un par de minutos en silencio. Estaba

a punto de volver a tocar cuando escuchamos algo, la

cosita de la chapa que dice pestillo girar. La puerta

se abrió apenas unos centímetros, dejada a medias por la

cadena de seguridad, este típico ganchito que le ponen para

que no se abra la puerta completa. En las rendijas

asomó la mitad del rostro de un tipo. Era joven,

quizás de unos veintitantos, pero tenía un aspecto deplorable. Estaba

extremadamente demacrado, pálido, con unas ojeras tan profundas que parecían

moretones y la mirada perdida. Las pupilas estaban dilatadas. El

clásico perfil de alguien que lleva días sin dormir o

consumiendo metanfetaminas. ¿Sí?¿ Sucede algo, oficiales? Nos preguntó con una

voz ronca, pero extrañamente calmada. Le expliqué con el tono

más neutral posible que un vecino había reportado ruidos molestos

y comportamientos extraños provenientes de su domicilio y que queríamos

asegurarnos de que todo estuviera bien. El tipo sonrió, una

sonrisa torcida que no le llegó a los ojos porque

no se podía. Todo está perfectamente bien, oficial. Estamos viendo

una película de terror. Quizás el volumen asustó al vecino,

pero ya nos íbamos a dormir. Gracias por preocuparse. Intentó

cerrar la puerta. Yo metí la bota en el marco instintivamente.

En Estados Unidos la cuarta enmienda es muy estricta. Un

policía no puede entrar a tu casa sin una orden

de cateo, a menos que tenga una causa probable o

haya una emergencia en progreso. Yo sabía que no tenía

bases legales para empujar esa puerta y el tipo también

lo sabía. Se me quedó viendo fijamente desafiándome a romper

la ley. Pero entonces ocurrió. El tipo hizo un movimiento

brusco para tratar de empujar mi bota y al hacerlo

abrió la puerta unos centímetros más. Desde el interior de

la casa una ráfaga de aire caliente salió disparada hacia nosotros.

Ese fue el momento en el que mi carrera cambió

para siempre. El olor me golpeó como un puñetazo físico

en la cara. Es un hedor que, si nunca lo

has olido, es imposible de describir con justicia. Y si

lo has olido, jamás se te olvida. Es un olor unzón, enfermizo,

denso y profundamente metálico. Era el inconfundible tufo de la

carne humana en avanzado estado de putrefacción. Mi compañero y

yo cruzamos miradas por una fracción de segundo. dábamos una

orden del juez señor necesito que me abra la puerta

ahora mismo le grité llevando mi mano hacia mi arma

el cambio en la actitud del sujeto fue demoníaco la

calma se le borró del rostro soltó un gruñido casi

animal e intentó azotar la puerta contra mi pierna tirando

de golpe tirando un golpe ciego a través de la

rendija no le dimos tiempo entramos los dos empujando con

todo nuestro peso reventando la cadena de seguridad entramos de

golpe El tipo se nos abalanzó tirando mordidas y zarpazos

con una actitud histérica. Tuvimos que usar el taser para derribarlo.

Lo esposamos boca abajo en la sala, que por cierto,

no tenían un solo mueble. Estaba vacía. El olor aquí

adentro era asfixiante. Mi compañero se quedó sometiendo al tipo

mientras yo sacaba mi linterna, empuñaba mi arma y comenzaba

a seguir el rastro de ese tufo de muerte. Me

llevó hasta el fondo de la cocina, a una puerta

que daba a las escaleras del sótano. Abrí la puerta

y el olor se multiplicó por diez. Tuve que subirme

el cuello de la camisa para no vomitar. Fui bajando

escalón por escalón, apuntando con la linterna hacia la oscuridad.

Cuando la luz iluminó el piso del sótano, me quedé paralizado.

No podía creer lo que estaba viendo. Las paredes estaban

pintadas con símbolos incomprensibles. Algunos parecían hechos con pintura roja,

otros con algo más oscuro y seco. En el suelo

de cemento había un enorme pentagrama dibujado. En cada punta

del símbolo había acumulaciones grotescas de cera derretida por decenas

de veladoras negras que ya se habían consumido. Había tazones

con huesos que parecían de animales pequeños, cuchillos oxidados y

túnicas sucias tiradas en las esquinas. Parecía la escenografía de

una película, una de las más enfermas que te puedas imaginar.

Pero esto era 100% real. Y justo en el medio

del pentagrama yacía el origen de aquel olor. Era el

cuerpo de una mujer joven. Estaba en una posición antinatural,

con los brazos atados y chuecos. El nivel de descomposición

era tan avanzado que su rostro ya no era reconocible.

Pero por la ropa y complexión supe de inmediato que

habíamos encontrado a una de las dos adolescentes que nuestro

condado llevaba semanas buscando. pedir refuerzos por la radio con

la voz cortada a los 10 minutos la calle tranquila se

había convertido en un circo de luces rojas y azules

furgonetas de forenses y agentes del fbi el caso se

clasificó rápidamente y la investigación federal tomó el control así

que los patrulleros nos mantuvo nos mantuvimos al margen pero

los pasillos de la comisaría y a través de los

reportes filtrados nos enteramos de la espeluznante verdad aquel tipo

no era un asesino solitario pertenecía a una secta sumamente

organizada que operaba en la región el lugar que descubrimos

en ese sótano era solo uno de sus centros de

reunión forenses confirmaron que la víctima del pentagrama era una

de las chicas desaparecidas y trágicamente semanas después encontraron los

restos de la segunda joven en un bosque cercano con

signos de haber pasado por el mismo proceso pero aquí

viene la parte que hasta el día de hoy no

me deja dormir y me obliga a revisar las cerraduras

de mi casa tres veces por noche El vecino reportó

haber escuchado cánticos en plural, un coro de voces, y

a pesar de los interrogatorios, los allanamientos y la intervención

de los federales, las autoridades solo lograron atrapar e identificar

al tipo de la puerta y a dos miembros más

de bajo nivel. El resto de la secta, los que

lideraban los rituales en el sótano, simplemente se esfumaron. Esas

personas que desvivieron a esas chicas en nombre de quién

sabe qué deidad oscura, Nunca fueron atrapados. Están libres. Quizás

se mudaron a otro suburbio. Quizás rentaron otra casa de

aspecto normal. A su madre. Güey, el pedo sectario está...

Está muy cabrón

Más en Estados Unidos.

Speaker 4: Era lo que te iba a decir. En Estados Unidos

ese pedo está bien marcado. Yo creo que allá el

tema de la salud mental está como muy... Pues es

que es inexistente, güey.

Speaker 2: No está estigmatizado, pero no tienen atención.

Speaker 4: No, yo creo que sí está estigmatizado. No creo. O

tal vez no lo esté, pero sí ven como cosas muy... Bueno,

que en teoría no deben de estar bien, pero las

ven como cosas muy normales. O sea, a mí genuinamente

tan solo no nos vaya al tema de las cosas

que pasan en las escuelas. Ah

Speaker 2: sí. Justo es lo que te iba a decir. Son

una barbarie y... Y por eso te digo, no creo

que esté estigmatizado el tema porque se sabe que existe.

Y sí hay visibilidad,

Speaker 4: pero no le dan exactamente. Es que no puedes estigmatizar

algo que te da igual. Que no te provoca nada, básicamente.

Speaker 2: Es que más que

Speaker 4: nada yo también creo

Speaker 2: que se ven mucho más este tipo de casos por

dos situaciones concretas tienen más población que nosotros y aparte

sus leyes les permiten tener armas

Speaker 4: sí, sí, sí y de hecho creo lo hacen más

por defienden ellos como su ley es como de es

que la segunda no sé cuál de las enmiendas es

la de las armas

Speaker 2: la

Speaker 4: de las armas pues¿ Qué sabías? O sea, digo, evidentemente

no soy un abogado ni estoy muchísimo menos letrado en

la ley de Estados Unidos, pero tengo entendido que es

una ley muy breve, güey. O sea, que es una

cosa bien pequeñita, güey, y con eso rigen todo

Speaker 6: Estados

Speaker 4: Unidos, güey. Entonces son cosas como que están muy escuetas

y eso también se presta mucho a que demanden y

que hagan una... Cantidad de cosas allá bien raras, güey,

que pasen. Pero volviendo un poquito al tema de las sectas.

Esto es algo que está muy marcado allá. Va de

la mano con lo que estábamos hablando, pero lo vemos muy, muy,

muy presente, güey. Sobre todo como lugares muy rurales

Speaker 2: de Estados Unidos, güey

Speaker 4: Hay mucho territorio. Mucha gente muy rara que hace...

Speaker 2: Es que¿ sabes también cuál es el problema? A ver,

no es... Justo,

Speaker 4: mira, acaban de comentar Charles Manson vibes. Es que

Speaker 2: también el

Speaker 4: tema...

Speaker 2: No estoy generalizando a toda la población de Estados Unidos,

pero sí un gran sector es adicto a muchas cosas, güey.

Entonces también eso genera pedos. Y aparte, a ver, nosotros

aquí en México sí también tenemos adictos, por supuesto, pero

es como a cosas... Más comunes, por así decirlo. Pero

allá son súper adictos a las metanfetaminas, al crack. Sí

Speaker 4: pues de ahí vienen las Fentagirls,

Speaker 2: ¿no? Y

Speaker 4: todo ese pedo. Sí, sí, o sea, por esa parte

tienes razón. Pero creo que aquí en México también no

estamos tan...¿ Tan distantes? Tan distantes. Más bien yo creo

que la gente de aquí tiene menos acceso. O sea, mira,

empecemos por ahí. Aquí para comprarte un cohete...

Speaker 2: necesitas como

Speaker 4: el sueldo de un ingeniero de un mes y pues

no toda la gente y mucho menos alguien en esas

condiciones de vida tiene ese dinero esas madres salen en

los cereales

Speaker 2: literalmente vas al Walmart y hay un pasillo de esas

madres

Speaker 4: por unos chetos y por una vereta y ese tipo

de cosas se presta que en efecto haya mucha gente

bien loca haciendo un chingo de De madres, güey. Y

yo creo que también el tema sectario estuvo muy marcado,

sobre todo el siglo pasado, ahí en Estados Unidos. Bien

acaban de comentar el tema de Charles Manson, pero también

yo creo que hay otros sectarios

Es

Speaker 2: que también en Estados Unidos está el tema de las

modas de los copycats, güey. O sea, se sale un

pinche loco y a raíz de ese te sale de

abajo de una piedra 15 cabrones más que quieren imitar lo

que está haciendo, güey. Entonces tenemos el

Speaker 4: caso del los de... Columbine. No quería decir el nombre, pero...

No vamos a entrar en detalles, solamente vamos a decir Columbine.

También este... El Zodiac Killer, bueno, el asesino del Zodíaco.

O sea, salieron como muchos copycats. Entonces... O sea,¿ alguno

de ustedes?

Speaker 2: O sea, ahí en el chat... Aquí hay mucha gente

de Estados Unidos, porque donan en dólares. Entonces, aquí hay

mucha gente de Estados Unidos.

Speaker 4: Pero, o sea, más allá, mi pregunta iba si ustedes

conocen a alguien que estuvo en una secta Y por secta,

yo creo que la concepción de secta que tenemos es

como de...

Speaker 2: Que hacen rituales satánicos. No

no, no, pero el tema sectario podemos definirlo como pertenecer...

Speaker 4: Y básicamente destruyen todos los fuentes

Speaker 2: y nexos con el mundo exterior. Yo ya conté una

vez que se conocía a una persona en el trabajo

que se metió en un pedo. Era de coaching mi

ex jefe. O sea, no el jefe jefe, sino mi

ex jefe. Sí, el directo. Ajá, el directo. Ese güey

empezó a tener como una mala racha de malas decisiones

y entre sus malas decisiones se metió a un grupo

de coaching, güey. Y ya después... Que se

Speaker 4: llamaba Nexima.

Speaker 2: Ya después andaba con ideas bien raras, güey. Pero

Speaker 4: cuéntanos

Speaker 2: bien, güey. Pues, o

Speaker 4: sea

Speaker 5: sí. Estamos diciendo nombres. O sea...

Speaker 2: Nosotros éramos muy de los jueves y irnos al Chili's

que estaba ahí abajo. Y de repente, güey, cuando empezó

a meterse como en ese pedo, era como de pues

que yo no puedo porque tengo que ir con el grupo.

Y luego, güey, llegaba y decía no, es que tuve

que quitarles cosas a mis hijos porque los del en

el grupo que no se causa como cosas bien radicales.

Y un día yo sí le dije a este Ernesto. oye, Ernesto,

ese pedo está muy raro, ¿no? Y casi te agarra putazo.

Y me dijo, no, no, no, o sea, es que

ellos ven cosas que tú como estando dentro no logras

ver y ellos te ayudan con eso. Ustedes deberían de

probarlo alguna vez en la infancia, como estás pendejo. Si no, no,

se está muy denso.

Speaker 4: A mí de ese carnal lo que me dio mucha

risa una vez que me contaste es Que tenía su

red así súper... Sí, güey. protegida para que sus hijos

no vieran cosas cochinonas, ¿no? Y es como

Speaker 5: güey, ese punto de... No mames. Y me dio más

risa que literalmente tú y otro güey le dijeron, no mames, deja...

Deja que tu hijo se haga

Speaker 4: una. No, no seas cabrón, pero pero sí, güey, en

general y digo, lo voy a decir, me vale madres.

No creo que esté viendo esto y si lo está viendo,

me vale madres. Me cayó siempre muy mal ese carnal.

Este siempre o justo siempre me cayó muy mal, como

que siempre me dio. de alguien muy raro en general

siempre se me hizo una persona muy

Speaker 2: rara y es que es justo con lo que pasa

en las sectas ya lo hemos hablado cuando hemos tocado

casos específicos de sectas buscan perfiles de gente muy específica

porque es a la gente que pueden

Speaker 4: manipular de alguna manera entonces pues bueno ahí dice adicto

a NDT Vamos a hacer nuestra secta.¿ Qué harías si

NTT

Speaker 2: fuera una secta?¿ Qué pedirías?¿ Cómo la venderías? No sé

cómo la vendería. Bueno, ya sé que aquí les manifestamos cosas.

Ese sería el gancho. Aquí hacemos que sucedan las cosas.

Y después para que sucedan esas cosas me tienen que

entregar sus coches, sus caballos, Sus mujeres.

Speaker 5: Sus mujeres. Y a sus viejas.

Speaker 2: Y a

Speaker 5: sus viejos también.

Speaker 2: Y qué es lo que ustedes suelen pedirte? Ah, y

los terrenos, güey. Los terrenos. Sí. Les voy a decir,

quítense de pedos, no se estén peleando en Navidad. Los

terrenos solo causan problemas.

Speaker 5: Güey, creo que acabas de dar una muy mala idea, güey.

O sea

Speaker 4: ahorita nos estamos cagando de risa, pero no te sorprendas

si en dos años vas a ver un médico diciendo

esto ahí, güey. No, no mames. Ay, pero bueno. Pues

vamos con la siguiente historia, ¿va?

Speaker 2: A ver, dice el Freakirby, se lo baneó YouTube el chat,

pero acá sale en la transmisión. Alex estuvo en una

secta donde adoraban un panzón. Tu... Tu persona favorita.

Speaker 5: Cómo que mi persona favorita?

Speaker 2: Una de tus personas favoritas. Te cuento terminando.¿ Quién dijo

el comentario, güey?

Speaker 4: Pero qué hombre panza?¿ Hablan del de los chitos?¿ O cuál?

Speaker 2: No, pues tu jefe. Ah,

Speaker 4: no mames. Sí, güey. Sí. Seguro les lavaba el coco

bien cabrón también. Pero cabrón, güey. De hecho, cuando...

Speaker 5: A la verga, pero

Speaker 4: O sea, no lo había visto así, pero... Pero sí, güey,

en mi... Es que no voy a decir, pero... O sea,

cuando yo salí de ahí hasta me... Me salí emputado

porque me hicieron... O sea, me trataron de hacer... O sea,

evidentemente yo lo tomé como de, güey, deja de decir estupideces,

pero casi casi me dicen, acabas de tomar la peor

decisión de tu vida, ¿no? Y pues que... Qué buena

peor decisión tomé, güey, pero... Pero para ponerles un poquito

en contexto, porque seguramente se están...

Speaker 2: Ese es un chiste entre el Freekirby, el Alexis y

yo

Speaker 4: prácticamente en este punto. Nada, sí le voy a decir,

me vale la madre. Ni lo están viendo, güey, o... Bueno, no,

es que sí conocen algunas personas de ahí el podcast, pero...

Pero básicamente ni... En un trabajo que tuve, este... Digamos

que las condiciones laborales no eran precisamente las mejores. Y

cuando exigía... O sea, es que exigir...¿ Exigir es como

lo justo o exigir... Es

Speaker 2: que exigir suena... Suena feo, pero creo

Speaker 4: que es lo justo

Exiges lo justo. Cuando exiges o exigías lo justo ahí,

genuinamente se emputaban. Por ejemplo, una vez, güey, nos hicieron trabajar...

sábado y domingo o sea un sábado y un no

es cierto creo que fueron no me acuerdo pero eran

ya muchas horas extra las que nos debían y haciendo

cuentas pues si era una lana y sabes cuánto nos

querían pagar 300

Speaker 2: pesos

Speaker 4: este no tampoco eran como 700 pesos de más o menos como 3.500 4.000

pesos que nos tenían que pagar porque no fue este

o sea empezando por la ley Sí, hay un cálculo

muy

Speaker 2: específico

Speaker 4: Es al doble. Pasando esas horas se paga el triple. Entonces,

esas horas se tenían que pagar al triple. Y pues

sí le dijimos como de, oye, güey,¿ qué pedo?¿ Por

qué nos estás pagando 700 pesos? No seas cabrón, güey. O sea, literalmente,

de haber sabido, la neta, mejor me voy con mi

familia el fin de semana porque... Yo sí literalmente tenía

un plan ese fin de semana que tuve que cancelar

por ir a esa madre pensando genuinamente yo

Speaker 2: que me iban a pagar

Speaker 4: Y pues no, o sea, hubo, o sea, de hecho,

por eso corrieron a Ledwin de ahí. O sea, fue

una de las razones por las cuales lo corrieron de ahí.

A mí no me corrieron porque evidentemente tenía más cosas

a mi cargo que no era como tan fácil encontrar.

No porque fuera indispensable o algo así, sino que era

como más difícil en ese punto reemplazarme. Pero al Edwin

sí le dieron cuello. Y sí, pensándolo bien, güey, ahí

todos hablaban como de... El Inge, vamos a decirle. Es

que no, el Inge la tiene de 30 centímetros. El Inge

es muy buena persona. Es que no, el Inge tiene

una casa. O sea, güey, todo mundo lo admiraba por

lo material ahí, güey. Y era como de... Suele pasar,

suele pasar. Y eso a ti,¿ qué te da o

qué te beneficia, güey? No sabes... puñetón entonces

Speaker 2: saluditos a los que van llegando y ya vamos a

cambiar el tema porque no estamos hablando es

Speaker 4: que estamos hablando de gente que

Speaker 2: lava cocos baja el tema central no es sectas pero

se desprendió por lo que nos contaban en esta historia

por lo que contaba la protagonista Y dice, chale,¿ no

habrá zape al Alex? Pues nada más cuatro personas quieren

que lo

Speaker 5: zape

Speaker 2: Cuatro de veinte. Se las voy a poner más fácil.

Si llegamos por lo menos a la mitad, ahorita me

lo zapeo. Pero también depende del zape que le voy

a dar, ¿va? Vamos con la siguiente, Alex. Vamos

Speaker 4: con la siguiente y esta dice así. Llevo poco más

de un año asignado a la autopista México-Puebla. A los

que conocemos... Todo pasa en esa pinche carretera. Literal. A

los que conocemos el tramo no nos cuentan cuentos. Sabemos

que es una zona caliente. Mi destacamento fue enviado ahí

por el incremento brutal de asaltos a transportistas, los famosos montachoques,

y los grupos armados que ponen piedras en la madrugada

para obligarte a frenar. Trabajas en un estado de hipervigilancia constante.

Mi turno favorito siempre ha sido el de la madrugada

de 11 pm a 7 am. Me gusta porque hay menos tráfico,

pero en esa carretera en específico la madrugada te juega

trucos en la mente. El tramo que baja de Río

Frío hacia La Caseta siempre está cubierto por una neblina

tan densa que parece que vas manejando dentro de un

vaso de leche y el frío te entume hasta los huesos.

Era martes, aproximadamente las 3.30 de la mañana. Yo venía bajando

de la unidad a una velocidad moderada, patrullando la carretera

que estaba muerta. No había ni un solo trailer a

la vista. A lo lejos, a unos 500 metros más o menos,

logré ver las luces de la caseta de cobro brillando

a través de la niebla. Pero conforme me fui acercando,

noté algo que me puso los nervios de punta. Las

luces de la caseta estaban encendidas, pero la zona de

los carriles estaba completamente bloqueada. Había una multitud. Estoy hablando

de decenas de personas. Al principio pensé que era una

manifestación de pobladores locales o, peor aún, un retén falso

del crimen organizado. Pero, a ver,

Speaker 2: es que primer punto ahí, güey.¿ Quién hace una maldita

manifestación en la madrugada?

Speaker 4: Pues... me permitirás decirte que en mi rancho cada rato

cierran la pinche y uno dice me voy a salir

bien temprano hoy para que no me cierren los hijos

de perra desde las 5 de la mañana ya

Speaker 5: están cagándole la vida a la gente buen punto

Speaker 2: Buen punto, buen punto. No me sorprende, güey. Muchas gracias

por el superchat. Ahorita lo comentamos.

Speaker 4: Apenas pasó que cerraron la carretera y en las noticias

estuvo bien cagado porque en Facebook, pues, o sea, te

levantas y ves Facebook y ya en el grupo de

la carretera México Pachuca, saludos a Grupo Carretera México Pachuca.

Yo ya vi un picho por año, güey. Este... Y decían, güey,

que había encerrado la carretera por una morra que había desaparecido.

Y dices, puta madre, pero bueno, ni pedo se entiende, ¿no?

Pues resulta que no, güey, que era de una empresa, güey,

que no les querían pagar no sé qué

Speaker 5: madres o algo así, güey.¿ Sabes qué fue lo más cagado?

Que los fueron a quitar a vergazos los propios, o sea,

sus jefes, güey, mandaron... de choque y los

Speaker 4: fueron a quitar

Speaker 2: a vergas que cagado que surreal

Speaker 4: y desde las como 5 o 6 de la mañana se pusieron

entonces imagínate a lo que nos atenemos por vivir en

la pobreza pero bueno vamos a continuar y dice así

habían tomado la caseta lo cual significaba un enfrentamiento inminente

quité el seguro de mi arma de cargo Tomé el

radio para pedir refuerzos y encendí las torretas de la

patrulla para iluminar el área. Pero cuando las luces rojas

y azules bañaron la escena, me quedé helado. No eran

pobladores con pancartas. No eran personas armadas. Eran sombras, siluetas humanas,

completamente negras y sólidas, pero carentes de cualquier detalle. No

se les veía ropa ni rostros. Solo estaban ahí parados

en medio de los carriles de peaje inmóviles. Algunos parecían

estar tomados de las manos, otros tenían los brazos levantados

en posiciones extrañas y retorcidas, como si estuvieran congelados en

un momento de pánico absoluto. Pisé el freno a fondo

por instinto. La patrulla derrapó un poco sobre el asfalto

húmedo y me detuve a escasos 30 metros en la caseta.

Parpadeé un par de veces, flotándome los ojos, tratando de

convencerme a mí y a mi cerebro de que era

un espejismo creado por el cansancio y la neblina. Y

así como estaban, ahí desaparecieron. No se dispersaron, no corrieron,

no hicieron nada, simplemente se desvanecieron en

Speaker 3: el aire

Speaker 4: dejándome completamente solo. Me quedé en silencio dentro de la patrulla,

con el corazón literalmente en la garganta. Decidí avanzar lentamente

hasta llegar a la ventanilla de cobro. Al bajar el

cristal de la patrulla para hablar con la operadora, una

ráfaga de viento entró a la cabina y con ella

llegó el olor. No era el clásico olor a balatas

quemadas o a escape de diésel, que inunda siempre esa

zona por los camiones que se quedan sin frenos. Era

un olor peculiar, penetrante y asfixiante. Olía a carne, a

piel chamuscada y a cabello quemado, como cuando queman pollo

antes de cocerlo. Era tan fuerte que sentí unas arcadas

inmediatas y tuve que cubrirme la nariz. Me asomé por

la ventanilla hacia la cabina de cobro. Adentro estaba la cajera,

una señora de unos 50 años, más o menos, abrigada hasta

las orejas, contando unas monedas con una tranquilidad pasmosa. Buenas noches, oficial,

me dijo sin siquiera mirarme a los ojos. Yo estaba alterado. Señora,¿

no vio a toda esa gente que estaba parada aquí

afuera hace un ratito? Eran muchísimos...¿ Y de dónde viene

ese olor? Huele como algo quemándose. Acaba de pasar un accidente.

La señora finalmente levantó la vista. Tenía unas ojeras muy

marcadas y una mirada de alguien que está exactamente, extremadamente, perdón,

cansado de la vida. Ese soy yo, güey.

Speaker 2: A tus veintes.

Speaker 4: Me miró a mí, luego miró hacia los carriles vacíos

y oscuros y dio un suspiro largo y pesado. No oficial,

me contestó con una voz monótona y arrastrada. Aquí no

ha pasado nadie desde hace como 20 minutos y no huelo

a nada. Aquí huele a puro pino limpio. Me quedé descolocado.¿

Me está diciendo en serio que no huele a carne quemada?

Era una multitud, señora. Lo acabo de ver con las torretas.

La operadora se acomodó la bufanda y acercándose un poco

más a la ventanilla me dijo en un tono casi maternal.

Usted lleva poco tiempo en este turno, ¿verdad? No se espante.

Esas personas no le van a hacer nada. Desde el

accidente de la pipa pasa eso muy frecuentemente. Usted nomás

pase de largo y no los voltee a ver. La

pluma de la caseta se levantó. Arranqué la patrulla con

las manos temblando. Esa misma mañana al terminar mi turno

me metí a la base de datos de la estación

a investigar los reportes antiguos. Lo que me encontré me

revolvió el estómago. Años atrás, en ese tramo exacto de

la caseta, un tractocamión doble remolque cargado con miles de

litros de químicos altamente inflamables se había quedado sin frenos

bajando la pendiente. Se estrelló de lleno contra los autos

que estaban esperando para pagar el peaje. La explosión fue dantesca.

Decenas de personas, familias enteras, no tuvieron el tiempo ni

de abrir las puertas de sus coches. se fueron calcinados

en más de mil grados de temperatura. Hoy sigo patrullando

esa carretera y me he enfrentado a asaltantes y también

he visto choques terribles, pero les juro que nada me

da más pavor que llegar a la caseta de madrugada,

bajar la ventanilla y sentir que el aire empieza a

oler a carne quemada. Pinche feo. si pasó esto en

la México Puebla

Speaker 2: y según yo no sé yo recuerdo que hace algunos

años hubo un accidente muy muy fuerte en una caseta

Speaker 4: en la caseta de ahí lo que si pasa siempre

o bueno no siempre pero muy seguido es para los

que habrán ido a Puebla alguna vez en su vida

la caseta está de bajada entonces muchos trailers vienen hechos

la chingada y se quedan sin frenos, y en la

caseta van y arman, o sea, ya van como tres

que escucho...

Speaker 2: O sea, yo recuerdo uno de hace como cuatro o

cinco años tal vez, que estuvo muy denso, estuvo muy denso,

pero no sé específicamente en dónde fue, güey. O sea,

sí recuerdo que fue como en aquel rumbo de la México-Puebla,

pero no sé a qué altura.

Speaker 4: Sí, y este... Y donde va a estar bueno es

en el puente de la Concordia, güey, ahí en unos años,

pero bueno, no, no hablemos de eso. Por acá pregunta Marichibi,

oigan chicos, cuando colaboraron con emisiones podcast,¿ fueron a su

meet o estaba alucinando? Sí, andábamos ahí en la esquina,

en el cuarto de atrás,

Speaker 2: echándonos

Speaker 4: unas tostaditas

Speaker 2: de atún

Sí, sí, andábamos ahí atrás.

Speaker 4: Andábamos ahí como por atrás

Y por acá dice Marichiv igual, CDMX es un caso especial.

Todo un caso. Pero bueno. Muchas gracias a Ame por

Speaker 2: esa... Pero nadie quiere que me sape el Alexis, entonces...

Creo que no va a pasar, por lo menos no

esta noche, por lo menos no en vivo. Oigan, aviso

súper rápido, porque de seguro también están diciendo por qué

live en jueves. Pues resulta que Alex tiene cosas que

hacer mañana y por eso no pudimos hacerlo habitualmente como

en viernes. Yo ya les he contado que tengo otro

proyecto donde de hecho hacemos en vivo los jueves. O sea,

tuve que intercambiar los días. aviso rápido y tiene contexto

con noches de terror por eso lo estoy metiendo este

mañana en mi canal secundario bueno más bien mi canal

personal que se llama el dalain igual está el link

ahí en mi instagram y todo este voy a tener

de invitado a uno de los personajes piloto de noches

de terror wey Sí, el buen Geringas. Uno de los

miembros originales del crew que nunca tuvo... Que por pendejo.

Que por huevón. No terminó dentro del crew de Noches

de Terror. Mañana voy a tener una platiquita ahí en

vivo con él en mi canal de YouTube personal, el

de Alain. Entonces ahí le

Speaker 4: preguntas que qué pedo con su vida, porque se perdió

de la oportunidad de ser del Atlético San Pancho de

los podcast de

Speaker 2: terror. Por eso decía contexto rápido. O sea, sí, sí,

de verdad son seguidores de Noches de Terror y tenían

como esa curiosidad de alguna vez escuchar quiénes eran los.

los originales y todo esto. Mañana voy a practicar allá

con uno de ellos. El de Caxa, de

Speaker 5: los

Speaker 2: potores. Pero bueno, ya para

Speaker 5: Quién es

Speaker 2: el América? Sí te podré decir quién, güey, pero me

lo voy a callar. El América y el Chivas. Me

lo voy a guardar. Ah, que por cierto, güey, a ver, 30

segunditos de chisme para que ya terminemos el live con

la última historia. Yo les dije esa vez que nos

quedamos echando chisme que a mí me habían contado cosas

muy cabronas de esa persona. Ok. Ya empezaron a salir

esas cosas, güey. Ya por ahí alguien salió a denunciar, güey.

Speaker 4: A

Speaker 2: denunciar, güey? Sí. Y yo obviamente no voy a decir más.

Eso es todo lo que voy a decir. Los que

se quedaron el otro día al chisme terminando el live.

Pero ya empezaron a salir esas cosas. O sea, para

que no crean que inventamos cosas y que decimos cosas

por decir, ya están saliendo a la luz esas cosas.

Yo dije que no iba a decir más porque no

me compete a mí, ni siquiera me consta al 100%, pero,

o sea, me di personas que en algún punto fueron

como muy cercanas, me lo llegaron a contar, güey, y dije,¿

qué pedo con este güey? Aguas, aguas con sus creadores

de contenido de terror. tampoco confíen en nosotros sino con

en

Speaker 5: nadie en nadie al rato el picheri este no no

ya vamos a terminar el

Speaker 2: episodio

Speaker 5: este viejo

Speaker 2: violenta

Speaker 5: cabra

Speaker 2: ya

Speaker 5: vamos a terminar el

Speaker 2: episodio

Speaker 5: siempre que estoy con

Speaker 4: este güey aquí

Speaker 5: en su set digo puras estupides

Speaker 4: güey por eso también aquí pasó el episodio de de

los maguales de los maguales el noches del amor siempre

sale pero bueno ya

Speaker 2: dice Mike que cuente el chisme completo pues nada más

ahí busquen una denuncia mira

Speaker 4: si se avientan un super chat ahorita si juntan 500 baros

ahorita nos quedamos 5 minutitos a recontar el chisme

Speaker 2: vamos con la última historia de la noche de patrulleros

ya fuera de chismes y denuncias Dice, cuando eres el

primero en llegar a una escena del crimen, hay un

lapso de tiempo, a veces solo de un par de minutos,

en el que estás completamente solo antes de que lleguen

los peritos y el acordonamiento oficial. En esos minutos he

visto a muchos compañeros perder, entre comillas, cosas. Una cadenita,

algo de efectivo en la cartera. Yo siempre me había

mantenido al margen hasta una noche de marzo. Nos reportaron

una trifulca masiva afuera de un bar de mala muerte

en la periferia de la ciudad. Cuando llegamos, era un

caos total. Botellas rotas, gente corriendo, heridos en el suelo.

Mientras mi pareja pedía ambulancias por la radio, yo me

adentré a un callejón que estaba lateral para asegurar el perímetro. Ahí,

tirado boca abajo entre la basura, había un sujeto. Ya

no tenía signos vitales. Había recibido la peor parte de

la riña. Mientras lo revisaba para reportarlo por la radio,

la luz de mi linterna rebotó en su muñeca izquierda.

El tipo, a pesar de estar en un barrio pesadísimo,

traía puesto un reloj verdaderamente ostentoso. Era un reloj automático, pesado,

de marca de altísima gama. Un pedazo de metal que

costaba más de lo que yo ganaba en tres años

de servicio.

Speaker 4: Ese pedo es bien lamentable aquí en México. O sea,

lo que ganan los policías y todavía, güey, les rentan

las pistolas y las balas, güey. O sea, tienen que

dejar una feria para poder salir a trabajar con que no...

Y te diría con que no los desvivan, pero... Pues

es que luego ni usarlas quieren porque

Speaker 2: se meten en pedo

Sí, sí, sí. Entonces... Está bien triste eso. Continúa diciendo

el oficial. No sé qué me pasó. Pudo ser la

frustración por mis deudas, el estrés o simplemente que la

oscuridad me dio un falso sentido de impunidad. Vi que

nadie me estaba observando, me agaché, le desabroché el extensible

con cuidado para no mancharme de sangre y lo deslicé

fuera de su muñeca rígida. Me lo guardé en la

bolsa del pantalón y segundos después reporté el cuerpo por

la radio como si nada hubiera pasado. Esa misma madrugada,

cuando llegué a mi casa, limpié el reloj. Era una

obra de arte. La maquinaria hacía un tic-tac tan suave

y perfecto que casi no se escuchaba. Lo guardé en

mi buró, pensando en venderlo un par de meses después,

cuando las cosas se enfrieran. Pero al parecer el reloj

no quería estar guardado. Para mi desgracia, una mala racha

empezó casi de inmediato. A los tres días, se descompuso

la transmisión de mi auto particular. A la semana siguiente,

el banco me congeló una cuenta por error administrativo y

me quedé sin dinero. En mi casa, el ambiente se

volvió insoportable. Mi perro se la pasaba gruñéndole a la

puerta de mi cuarto y yo empecé a tener unas

pesadillas horribles. Soñaba que estaba en ese callejón, a oscuras,

y sentía una mano helada que me agarraba el brazo,

mientras una voz rasposa me susurraba al oído.¿ Qué hora es, oficial?

Me despertaba bañado en sudor frío. La casa olía a caño.

Llegó un punto en el que mi propia paranoia me

convenció de que, si no vendía el reloj pronto, iba

a perder la cabeza. Así que decidí sacarlo del cajón

una noche antes de salir a mi turno de patrullaje.

Y me lo puse. Quería llevarlo con unos conocidos que

mueven cosas sin preguntar. Eran las 3.30 de la madrugada. Estaba

lloviendo a cántaros. Yo iba manejando la patrulla por una

avenida principal, completamente vacía. De reojo miré la carátula del

reloj para ver la hora bajo la luz de los faroles.

El segundero avanzaba de manera normal. Y entonces, al levantar

la vista hacia el retrovisor, lo vi. Sentado en el

asiento trasero de la patrulla, estaba el sujeto del callejón.

Estaba empapado, con la ropa desgarrada y el rostro destrozado

por los golpes, mirándome fijamente a través del espejo. El

pánico me paralizó. Di un volantazo instintivo a más de 80

kilómetros por hora. La patrulla se patinó sobre el asfalto mojado.

Perdí el control por completo. El vehículo dio un giro

brusco y nos fuimos de lado contra la base de

concreto de un puente a desnivel. El impacto fue ensordecedor.

El chasquido del metal retorciéndose y el estallido de las

bolsas de aire ocurrieron en una fracción de segundo. La

fuerza del choque comprimió el frente de la patrulla y

la barra de dirección colapsó hacia arriba. Mi mano izquierda,

en la que llevaba el reloj, quedó brutalmente prensada contra

el volante doblado y el tablero destrozado. El dolor no

fue inmediato, el shock de anestesia, pero cuando intenté jalar

mi brazo hacia atrás en medio de la oscuridad y

el humo, me di cuenta que mi mano simplemente ya

no estaba unida a mí de forma funcional. Los huesos

estaban hechos polvo. Me desmayé por la pérdida de sangre.

antes de que llegaran las ambulancias. Desperté un día después

en la cama de un hospital. El médico que me

atendió tenía una expresión sombría. Me explicó que el impacto

había destrozado tantas arterias y huesos en mi extremidad izquierda

que no tuvieron más opción que amputarme la mano desde

un poco más arriba de la muñeca. Estaba devastado. Mi

carrera había terminado. Mientras asimilaba la noticia, una enfermera entró

a la habitación con una bolsa de plástico transparente. Me

dijo que ahí estaban las pertenencias que lograron recuperar de

la escena del choque y me la dejó sobre la mesa.

Con mi mano buena, abrí la bolsa. Dentro estaba mi cartera,

mis llaves y el reloj. Me quedé sin aliento. Mi

mano fue triturada por toneladas de metal retorcido, pero el

reloj estaba impecable. No tenía ni un solo rasguño en

el cristal. El extensible no estaba doblado. Y a través

del silencio de la habitación del hospital... escuchar su suave

tic tac funcionando perfectamente en ese momento entendí que esa

cosa me iba a seguir hasta matarme si no me

deshacía de ella de la manera correcta No podía venderlo,

tampoco podía tirarlo. Apenas me dieron de alta médica, no

me fui a la casa. Fui directamente a una parroquia

en el centro de la ciudad. Pedí hablar a solas

con el párroco, entramos al confesionario y envuelto en lágrimas

y vergüenza le conté absolutamente todo. Le confesé el robo

al muerto, las pesadillas y el accidente. Le entregué el

reloj en sus manos. Él no me juzgó. Tomó el

reloj y me dijo... que él se encargaría de bendecirlo

y fundirlo para darle el dinero a los más necesitados

de la iglesia como penitencia por el alma de aquel hombre.

Nunca volví a saber de ese reloj. Han pasado años,

aprendí a vivir con mi prótesis y dejé a la

policía para siempre. Pero hasta la fecha, hay noches en

las que me despierto sintiendo un frío congelante en la

mano izquierda. Esa mano que ya no tengo. Ufas

Speaker 5: Mames. ¿Qué? La otra, güey. Pues está. La mano del mamator.¿

Por qué andas vendado de la mano? Me la lastimé

hace rato en el gimnasio

Speaker 2: Me

Speaker 5: hice una pajota

Speaker 2: A mí se la rompe muñecas. No, me lastimé la

mano en el gimnasio. Algo agarré mal y me pasó

a doler. Y se

Speaker 5: apagó el YouTube Naranja Premium. Van a decir el chinchenaco, güey,

pero bueno.¿ Quién lo manda a traer? Muñeca. Bueno, no

es muñeca. Es una venda. Es para que me apriete

Speaker 2: y no me duela tanto. Pero mira, por ahí

Speaker 4: ya muchísimas gracias a Alex del Rey15XX. Dice, por fin

alcanzo un live. Saludos, chicos. Me encanta su podcast.

Speaker 2: Saluditos. Muchas

Speaker 4: gracias. Saluditos. Ya nada más les faltan 400.

Speaker 2: Dicen que decía por ahí que el chisme no se privatiza.

A ver, es que al final de cuentas esto es

un nicho. Entonces, aunque digan que no nos conocen y

ya se los contamos, que nos conocen. Entonces, no somos

las personas adecuadas para hablar de esto. Pero si quieren,

la próxima vez que prenda Direct on Twitch,

Speaker 4: ahí

Speaker 2: sí me vale ahí sí

Speaker 4: me vale madre aquí tampoco pero pues ya nos ubican

güey entonces de hecho no me o sea fuera de

pedo no me extrañaría que

Speaker 2: que ese sea uno de los 40 cabrones que andan ahí

sí sí

Speaker 4: puede pasar güey a huevo que hacen scouting sí sí

sí queda clarísimo dice Suki ignoro qué clase de gente

tonta le crea

Speaker 2: la gente de TikTok sí

Speaker 4: Ese ya es otro tema,

Speaker 2: pues nos retiramos. Sí, nosotros nos pasamos a retirar. Recuerden,

mañana nos vemos en vivo con el Jeringas, que de

hecho están diciendo, están haciendo alusión a su... a su mote,

a su neck. A mí también siempre me ha dado

mucha risa. Y justo con lo que les decía, Jeringas

era uno de los integrantes del crew original, que pasaron

cosas que no sabemos qué pasó, pero le dio hueva

o no sabemos qué pasó, no terminó acá. Y ya

cuando quiso fue demasiado tarde. Pero mañana voy a platicar

con él de otras cosas, no de cosas de terror,

pero igual por si quieren... tener como ese contexto de

quien pudo haber estado acá en el crew de Noches

de Terror, los invito a que se pasen allá mañana

en vivo en mi canal de Elda Lain, igual vayan

a seguir a Lalex, también tenemos una historia bien cagada

que esa también se las voy a contar algún día

en Twitch algún día en Twitch voy a despotricar todo

lo que sea¿ saben por

Speaker 4: qué hacemos y decimos

Speaker 2: esto? porque ya nos vamos por esta noche por esta noche,

pero nos vemos, cuídense bye

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