← Back to Podcast/La Magia de Soñar: Los 11 códigos ocultos para mejorar tu vida
Episode Transcript

La Magia de Soñar: Los 11 códigos ocultos para mejorar tu vida

En este episodio de Ideas para vivir mejor exploramos cómo transformar tu vida desde dentro a través de 11 principios de desarrollo personal relacionados con la mente, la identidad, el propósito de vida, la visualización, la gestión emocional y el poder de las creencias. Hablamos de cómo creer en lo imposible, superar las creencias limitantes, dejar de vivir en automático, aprender a decir que no, fortalecer la autoestima, descubrir tu propósito, usar tu diferencia como poder y recuperar el control de tu atención en un mundo lleno de distracciones.

A partir de símbolos, historias y enseñanzas presentes en grandes relatos, este episodio reflexiona sobre la relación entre mente subconsciente, lenguaje, identidad y realidad. Veremos por qué el verdadero cambio empieza cuando dejas de esperar fuera lo que solo puedes construir dentro, cómo vencer al saboteador interno, por qué la gratificación inmediata te aleja de tus metas y qué papel juegan la intuición, los valores y la consciencia en una vida más auténtica y plena.

Si te interesan temas como el crecimiento personal, la ley de atracción entendida de forma práctica, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la autoestima, la disciplina, el propósito de vida y la transformación personal, este episodio te va a dar ideas poderosas para dejar de posponer tu vida y empezar a vivir con más claridad, energía y dirección.

❤️ Únete al Patreon de Ideas para Vivir Mejor. Tendrás acceso a un mentor virtual 24/7, entrenado con libros de desarrollo personal y profesional y cientos de horas del podcast, para ayudarte a pensar mejor sobre aquello que te preocupa
👉 Entra en Patreon

📘 En mis libros encontrarás ideas claras, profundas y aplicables para recuperar tu dirección, tu calma y tu poder personal. Están pensados para personas normales, con responsabilidades reales, que quieren vivir con más sentido sin huir de su vida.
👉 Descúbrelos y empieza a construir una vida más alineada contigo.

Conviértete en un supporter de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/ideas-para-vivir-mejor-desarrollo-personal-y-profesional--5343176/support.

Ideas para vivir mejor: Desarrollo personal, profesional, espiritualidad, libertad financiera,emprender y liderazgo para personas que quieren convertirse en su mejor versión.

Speaker 2: Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor.

Hoy te traigo las ideas principales de la magia de soñar.

Los 11 códigos ocultos para atraer y conseguir todo lo que

deseas en la vida. Un libro escrito por dos personas,

por Jorge Muñoz Parral y por Ivette Marco Manzano. Pero

antes de empezar, una cosita muy rápida. Este es un

podcast para personas ocupadas que no quieren consumir ideas, sino

que quieren usarlas. Si alguna vez te ha pasado que

escuchas un episodio que te suena muy bien... pero luego

tu vida sigue exactamente igual, eso tiene solución. En Patreon

tienes el oráculo, nuestro mentor virtual 24-7, entrenado con las

mejores ideas de cientos y cientos de los mejores libros

de desarrollo personal y profesional. Tú le preguntas algo y

él te contesta. Te dejo el enlace en la descripción

del episodio. Y ahora sí, vamos con el libro. Este

libro nos dice que la mayoría de personas desean una

vida diferente. una vida que esté más alineada con aquello

que de verdad son. Y sin embargo, muy pocas de

esas personas entienden las leyes internas que hacen posible ese cambio.

Queremos resultados distintos, pero seguimos obedeciendo a los mismos miedos.

Queremos una vida nueva, pero seguimos hablando un lenguaje viejo.

Queremos sentirnos libres, pero seguimos pensando como esas personas atrapadas.

Ahí está el problema. No basta con desear, no basta

con inspirarse, no basta con escuchar el episodio de un

podcast y emocionarse durante 20 minutos. Tenemos que saber que dentro

de cada uno de nosotros hay una energía que es

capaz de materializar cambios absolutamente increíbles en el mundo. Y

a lo largo de la historia esa energía ha recibido

diferentes nombres. Se la ha llamado magia, se la ha

llamado fe, se la ha llamado visualización. Los nombres van cambiando,

pero la verdad que hay debajo es la misma. La

mente humana, cuando se usa de una manera adecuada, tiene

la capacidad de crear y tiene la capacidad de conseguir

cosas asombrosas. Y esto, por cierto, no es ninguna idea revolucionaria.

De una forma o de otra, esta intuición aparece ya

en los grandes textos espirituales de la humanidad. aparece en

tradiciones antiguas, aparece en símbolos, en mitos, en historias, en religiones,

en filosofía, en el arte también. Por ejemplo, nuestros antepasados,

antes de cazar, dibujaban, ¿verdad? Antes de obtener ese alimento,

representaban la abundancia dibujándola en la pared de su cueva.

Y pintaban animales grandes, poderosos, no pintaban presas pequeñas, no

pintaban conejos. como si comprendieran que pedir poco termina educando

a la mente en la escasez. Primero imaginaban, primero representaban, después,

y luego todo ese ciclo es como si estuvieran llamando

a la realidad en su mente. Y ya después de

hacer eso salían a buscar esa realidad. Por supuesto que

visualizar lo que sea no te garantiza que lo vayas

a conseguir. No todo lo que uno imagina termina sucediendo.

Pero sí es verdad que toda creación comienza antes en

un plano invisible. Todo lo visible se construye en un

plano invisible primero, en la mente, en la imagen, en

el símbolo. De hecho, una de las claves más poderosas

de toda la historia de la humanidad es precisamente esa,

el símbolo. La palabra símbolo viene del griego y significa unir.¿

Unir qué? Pues unir lo que sueñas con lo que haces.

Unir lo invisible con lo visible. Primero aparece una imagen,

esa imagen genera un significado y ese significado termina afectando

a la cosa real. O dicho de otra forma, el

ser humano es capaz de transformar la realidad dos veces.

Primero en su interior y después fuera. Y precisamente por

eso las historias son tan importantes, porque las historias dan forma,

las historias ordenan el caos, transmiten sentido, crean identidad también.

El lenguaje no solamente describe las cosas, no solamente describe

la realidad, el lenguaje también moldea esa realidad. Decimos lo

que somos, está claro, pero también somos lo que decimos.

La forma en que hablas de tu vida terminará condicionando

la forma en la que vives tu vida. La forma

en la que te explicas lo que pasa condiciona lo

que haces con eso que te pasa. Porque la palabra

no solamente es comunicación, la palabra también es creación. Y

por eso, a lo mejor, las grandes historias nunca desaparecen.

Van cambiando de formato, pero siguen ahí. Primero fueron mitos,

después religiones, después cuentos, después novelas, después cine. Y en

ese contexto, en el siglo XX, aparece un creador que

entiende mejor que todo el mundo el poder de los símbolos,

de los arquetipos, de las historias. Ese creador es Walt Disney,

que es la persona de la que habla este libro.

Disney entendió que las historias podían funcionar como una mitología moderna.

Entendió que detrás del entretenimiento podían esconderse mensajes, podían esconderse claves, símbolos, arquetipos,

dirigidos no solamente a la mente racional del ser humano,

sino también al subconsciente. Y a partir de ahí, nos

da el libro una serie de principios, 11 principios, para construir

una vida mejor. Te los voy a ir comentando de

uno en uno, tal y como aparecen en el libro.

El principio número uno es, cree en lo imposible. Walt

Disney entendió que lo imposible no es un muro definitivo,

sino muchas veces es el punto de partida de toda transformación.

Lo imposible no siempre significa nada, que eso nunca pueda hacerse.

Muchas veces simplemente significa que eso en concreto todavía no

ha sido hecho. Y entender esto, esta diferencia, te puede

cambiar la vida. El gran problema es que estamos aceptando

como definitivos una serie de límites que a veces son

solamente temporales o culturales o mentales.¿ Cuántas personas dejan de

perseguir un sueño no porque sea inviable, sino porque alguien

les ha enseñado demasiado pronto la palabra imposible. Los niños

pequeños no nacen pensando si esto se puede o no

se puede hacer. Eso lo aprenden. Van aprendiendo el miedo,

van aprendiendo esa prudencia malentendida y van heredando las creencias

limitantes de la familia, del entorno, de su época, ideas

que pasan de generación en generación hasta que por fin

alguien Decide romper el patrón y ahí empieza una nueva historia.

Porque cada vez que una persona se atreve a cruzar

un límite que parecía imposible, está abriendo también una puerta

para los demás. Esto pasa en el deporte, en el arte,

en la empresa, en la ciencia, en la vida. Primero

hay alguien que lo imagina, luego hay alguien que se atreve,

a veces es la misma persona y a veces no,

y luego hay alguien que lo consigue. Y de repente,

eso que parecía tan imposible, deja de serlo. Pero obviamente

creer en lo imposible no significa quedarse fantaseando en el

sofá ni vivir en una nube. Creer en lo imposible

significa soñar conscientemente. Y soñar conscientemente es una habilidad que

consiste básicamente en mirar algo que todavía no existe y

empezar a traducirlo en una dirección. Primero lo ves, después

lo nombras, después empiezas a prepararlo y por último lo

terminas construyendo. Piensa que en la vida hay real a

nadie le reconocen por aquello que pensó hacer le reconocen

llegado el caso por lo que ha hecho no por

lo que ha pensado hacer y muchas veces el mayor

sabotaje a nuestros sueños de nuestros proyectos viene de fuera

pero lo validamos dentro hay alguien que duda hay alguien

que se ríe hay alguien que te dice que eso

no es para ti Hay alguien que en definitiva está

proyectando sus miedos sobre tus planes. Y tú, en un

momento determinado, compras ese discurso y ya está. El trabajo

sucio está hecho. Por eso es tan importante proteger la visión.

La visión. La clave para una vida más feliz no

está solamente en soportar bien el presente. También está en

mantener viva la percepción de que hay un futuro mejor

delante de nosotros. Porque cuando una persona deja de ver posibilidades...

se termina apagando. Esto conecta muy bien con una idea

muy estudiada en psicología, que es la indefensión aprendida. Cuando

un ser humano fracasa una y otra vez, o cuando

siente que haga lo que haga no puede cambiar nada,

entonces empieza a rendirse mentalmente y se convence de que

no vale la pena intentarlo. Y entonces, incluso aunque la

puerta de la jaula esté abierta, ya no la cruza.

Y eso es devastador. En realidad, en este caso... No

es la vida real lo que está encerrando a esta persona.

Es la interpretación que está haciendo esa persona de la

vida real. Y por eso, cuando tienes un porqué fuerte,

el cómo empieza a aparecer. Cuando tienes un propósito, el

cómo aparece poco a poco. No de golpe, pero termina apareciendo.

A lo mejor no ves el camino entero, pero mientras

puedas ver el siguiente paso, eso ya es suficiente. Porque

en el fondo cambiar de vida casi nunca es cambiar

el mundo entero de golpe. Cambiar de vida consiste en

cambiar tú.¿ En cambiar qué? Pues en cambiar tu manera

de verte, tu manera de interpretar lo que te pasa,

tu manera de tomar decisiones, cambiar tu nivel de responsabilidad.

Porque la vida nos exige convertirnos en personas distintas para

seguir subiendo de nivel, para acceder al siguiente nivel, como

en un videojuego. Y eso no sucede... si nos preguntamos

qué me va a pasar o por qué yo no

puedo conseguir eso. Nos tenemos que preguntar en quién me

tengo que convertir para conseguir eso que quiero. Antes de

intentar entender al mundo, antes de intentar cambiar el mundo,

tenemos que entendernos y tenemos que cambiar nosotros. Esa es

la mayor sabiduría, sigue siendo esa desde hace muchos milenios

y creo que siempre lo será, conocerse a uno mismo

Vamos con el principio número 2. Nos dice que no olvidemos

que todo es un juego. Todo es un juego.¿ Esto

qué significa?¿ Que nada importa? No.¿ Significa que tenemos que

ser irresponsables porque todo es un juego? No. Significa que

la vida tiene reglas, tiene niveles, tiene aprendizajes, tiene pantallas,

como te decía antes. Y cuando entiendes eso, entonces vas

a dejar de vivir cada problema como si fuera el

fin del mundo y lo vas a empezar a ver

como parte del recorrido. Una de las trampas más habituales

en las que caemos los seres humanos es creer que

vemos la realidad tal y como es. Y no, no.

Nosotros vemos la realidad filtrada. Por nuestra mente, por nuestras heridas,

por nuestras creencias, por nuestra historia, por nuestro estado emocional,

no vemos el mundo tal y como es. Vemos el

mundo tal y como somos nosotros. Por eso dos personas

pueden vivir la misma situación juntos. y sacar conclusiones completamente distintas.

Nos dice el libro que hay personas que viven con

locus interno y con locus externo. Unas piensan yo tengo

capacidad de influir en la realidad y otras piensan que

todo depende de fuera. Las primeras asumen su responsabilidad y

las segundas que hacen esperar, culpar a los demás o resignarse.

Las primeras se preguntan qué puedo hacer yo Las segundas

se preguntan por qué siempre me pasa esto a mí.

Y esa diferencia entre locus interno y locus externo cambia

una carrera profesional, cambia tu salud, cambia tu vida. Cambia

tu vida. Pero volviendo al principio número dos del libro.

Si todo es un juego, tenemos que aprender las reglas

de ese juego. Merecerá la pena, ¿no? Y según el

libro hay seis reglas en ese juego. que nos serán

muy útiles. La primera, no nos tomemos todo como algo personal.

En cualquier juego a veces ganas y a veces pierdes,

a veces alguien te traiciona, a veces no te salen

las cosas, a veces te equivocas. Y eso no significa

que el universo esté en tu contra, significa que estás jugando.

Segunda regla, las reglas importan. Hay reglas heredadas, sociales, culturales, familiares,

y luego están las reglas que eliges tú, Y una

parte de madurar consiste precisamente en preguntarte¿ voy a seguir

viviendo bajo un guión que no he escrito yo o

voy a diseñar de manera consciente mis propias normas? Tercera regla.

En la vida las pantallas se repiten hasta que aprendes

la lección. Esto lo hemos vivido todos. Distinta pareja, mismo conflicto.

Distinto trabajo, misma frustración. Distinta ciudad, mismo vacío. Y seguimos

pensando que el problema está afuera. Y el problema es

que estás en la misma pantalla con decorados distintos. Y

hasta que no aprendas lo que esa pantalla tiene que enseñarte,

el juego no va a avanzar. Cuarta regla, el miedo

es el gran paralizador. No es que no puedas, es

que temes perder o hacer el ridículo o decepcionar o

quedarte solo. Y como tienes miedo, ni lo intentas. Quinta regla,

no existen errores definitivos. No existen. Fracasar no siempre es caerse.

A veces es tener la oportunidad de corregir el rumbo

y de descubrir un camino que no era. Y sexta regla,

al final lo importante en este juego no es ganar,

es haber jugado. No se va a llevar nadie un trofeo,

no se va a llevar absolutamente nada del mundo. Lo

que sí que nos vamos a llevar es lo que

hayamos vivido, lo que hayamos aprendido, lo que hayamos experimentado.

Nos vamos a llevar la transformación. El pasado... no es

igual al futuro. Esto es otra cosa que tenemos que

entender y que deja muy clara el libro. Aunque hasta

el día de hoy hayas vivido pequeño o confundido o

en modo automático, eso no te condena a seguir así.

La idea es que pases de ser un personaje secundario

a ser el programador del juego, a ser la persona

que entiende que no basta con competir dentro de un sistema.

Y entonces...¿ Qué hace esa persona? Rediseña sus creencias, rediseña

sus hábitos, su entorno, sus prioridades y deja de buscar

validación en esas estructuras que han creado otros y empieza

a construir sus propias estructuras. Y esto no es lo

que hace la mayoría de personas. La mayoría se limita

a adaptarse a reglas que no comparte del todo, que

no comprende del todo y nunca despierta. nunca despierta. Y

despertar consiste en empezar a preguntarnos cómo funciona realmente este

juego y qué partes sí que podemos reescribir. Bueno, pasamos

al principio 3. El principio 3 es decir que no. Es un

principio muy importante porque una vida con propósito no se

construye solamente por las cosas que aceptas. Se construye también

y sobre todo por las cosas a las que renuncias.

Vivimos en una época rarísima. Tenemos más opciones que nunca

y Y eso no nos ha hecho más libres, nos

ha hecho más ansiosos, más distraídos, más indecisos y nos

ha hecho estar más cansados. Porque más opciones no siempre

significan tener más paz. A veces simplemente significa que vamos

a caer más fácilmente en la comparación, que va a

haber más ruido, que vamos a tener más dudas y

que nos vamos a paralizar por tantas opciones. Hay muchas

personas que no eligen porque temen equivocarse. Hay muchas personas

que no se comprometen con un proyecto, con una relación,

con lo que sea, porque piensan que siempre puede haber

algo mejor esperándoles a la vuelta de la esquina. Y

mientras tanto, la vida va pasando. Y aquí el libro

introduce una figura clave que es la de el oponente.

El oponente, el ego. El oponente es el que vive

dentro de ti. Esa voz que aparece justo cuando estás

a punto de hacer algo importante, tocar enviar cuando te

has planteado dar un paso y ese oponente llega y

te dice pues que ya lo harás mañana que total

no es para tanto que ahora no estás preparado que

mejor cuando no haya riesgo que qué vas a hacer

si te sale mal ese es el oponente te repito

esto en psicología lo podemos llamar ego saboteador interno parte

defensiva sombra lo que sea los nombres da igual la

función es la misma, mantenerte a salvo, aunque eso implique

mantenerte infeliz y mantenerte pequeño. Y el oponente no es

que aparezca y te diga, hola, soy tu oponente y

esto es lo que pienso y esto es lo que

vamos a hacer, sino que se va disfrazando. Se puede

disfrazar de gratificación inmediata, cuando te dice que te lo mereces,

que te lo compres, que lo hagas porque te lo mereces.

O se puede disfrazar de confort, cuando te dice que

no te compliques, que no vale la pena. o se

puede disfrazar de prudencia cuando te dice que es mejor esperar,

o de perfeccionismo, o de distracción. Se puede disfrazar de

muchísimas cosas, pero hay una en concreto que no puedes olvidar.

Ese oponente se activa normalmente cuando vas por el buen camino.

Ese oponente salta cuando decides ir al gimnasio, cuando decides

ponerte a escribir, cuando decides ponerle límites a alguien, cuando

quieres salir de una relación dañina, cuando quieres empezar a

crear algo que realmente valga la pena. Es decir, cuando

aparezca ese oponente, eso no significa que debas detenerte. A veces,

la mayoría de veces significa exactamente lo contrario. Significa que

estás empezando a avanzar o empezando a tocar una puerta importante.¿

Qué puedes hacer? No puedes eliminar al oponente. Lo que

puedes hacer es reconocerlo y hacer que juegue a tu favor.

Cada vez que lo detectas y no le obedeces te

estás fortaleciendo cada vez que notas a ese oponente y

aún así actúas contra el criterio de ese oponente estás

subiendo de nivel estás recuperando poder esto es fundamental piensa

que tú no eres las cosas que aparecen en tu

mente si puedes observar un pensamiento entonces no eres ese

pensamiento si puedes observar el miedo entonces no eres el

miedo ¿Verdad? Y entre aquello que te ocurre y tu reacción,

siempre hay un espacio. Y es en ese espacio donde

vive tu libertad. Poder mirarte desde fuera, poder tomar distancia

y poder decir, oye, esto que está apareciendo en mi

mente no soy yo, es un impulso, es una reacción

automática de mi mente. Y desde ahí elegir. Desde ahí elegir.

Otra idea importante dentro de este principio del libro es

que la gente realmente de éxito le dice que no

a casi todo. Porque entiende algo que la mayoría de

personas olvida. Y es que tu tiempo y tu energía son,

sin duda, tus activos más importantes y más valiosos. Si

estás disponible para todo el mundo, te terminas vaciando. Si

dices que sí a todo, te estás traicionando. Si no

pones límites a los demás, otros van a decidir por ti.

Y además todo esto lo tenemos que meter en el

contexto en el que vivimos. Estamos bajo el hechizo del FOMO,

del Fear of Missing Out, del miedo a perdernos cosas,

ese miedo constante que tenemos a perdernos algo. Y una

vida con sentido nunca la vamos a construir intentando vivirlo todo.

La vamos a construir eligiendo bien. Por eso, antes de

aceptar algo, cualquier cosa, cualquier plan, cualquier proyecto, planteate tres preguntas.¿

Esto me acerca a mi propósito? Sí o no.¿ Esto

me mejora como persona? Sí o no.¿ Y esto es

realmente necesario? Sí o no. Si la respuesta es que no,

probablemente tu respuesta a esa propuesta también debería ser que no.

Y otra idea muy importante, no aceptes consejos de alguien

que no está donde tú quieres estar. Escuchar a todo

el mundo es una manera segura de perderte. Es muy

peligroso dejar que te influyan personas que ya han renunciado

a sus sueños y ahora lo que quieren hacer es

convencerte de que tú también renuncies a los tuyos. Es

muy importante. La libertad es rechazar aquello que no está

alineado con tu conciencia, que no está alineado con tu

propósito y que no está alineado con la persona que

quieres llegar a ser. Y si no aprendes a decir

que no, vas a acabar viviendo una vida diseñada por

tus impulsos o por expectativas ajenas o por distracciones. Y

eso no es libertad, eso es ser una marioneta. Bueno,

y pasamos al principio número 4. El principio número 4 dice eres,

luego tienes. Este principio nos obliga a dejar de esperar

condiciones externas para empezar a construir una identidad interna. El

flujo no es tener, hacer, ser. El flujo es justo

al revés. Es ser, hacer, tener. Ese es el orden

lógico en el mundo. Primero ser. Primero tienes que trabajar

tu visión, tu carácter, tu manera de estar en el mundo,

tu manera de hablarte. Después con eso empiezas a hacer.

Empiezas a tomar decisiones y a moverte y a crear

cosas y a equivocarte y a construir hábitos. Y luego,

como consecuencia, llega el tener. Llegan resultados, oportunidades... abundancia, llega

la cosecha. Pero claro, este orden choca con todo lo

que hemos aprendido, porque nos han educado para pensar que

nuestro valor depende de lo que acumulamos fuera. Y no,

nuestro valor no son nuestros logros. Nuestros logros son una

consecuencia de cómo nos percibimos y de cómo actuamos desde

esa percepción que tenemos de nosotros mismos. Es una consecuencia.

El mundo va a responder a lo que somos. no

a lo que pedimos. Y a pesar de eso, tenemos

que saber que nuestras decisiones las tomamos no por lógica,

sino por lo que sentimos.¿ Verdad que una persona asustada

decide de una manera, una persona en paz elige de otra,

una persona desesperada acepta cosas que otra persona jamás aceptaría?

Por eso es tan importante cuidar tu estado emocional, es

tu responsabilidad. Tenemos una amígdala una estructura del cerebro que

está diseñada para detectar amenazas. Y esto era muy útil

cuando el peligro era un depredador o era un enemigo real.

El problema es que hoy esa amígdala se activa porque

recibimos un correo, porque nos critican, porque tenemos una conversación incómoda,

porque no sabemos si vamos a llegar a fin de

mes o porque nos estamos comparando absurdamente en redes sociales.

Y esa amígdala hace que nuestro cuerpo reaccione como si

estuviéramos en peligro de muerte, cuando en realidad... Lo que

está amenazado solamente es nuestro ego o nuestra imagen o

nuestra necesidad de control. Y si vivimos así, reaccionando en automático,

vamos a terminar construyendo una vida desde el miedo. Desde

el miedo. Por eso tenemos que saber regularnos emocionalmente y

aprender a no obedecer cada emoción como si fuera una orden.

No podemos dejar O no podemos convertirnos en esclavos de

aquello que sentimos. Podemos sentir, por supuesto, pero no convertirnos

en esclavos de aquello que sentimos. Porque muchas veces sufrimos

no solamente por las cosas que pasan, sino porque nos

resistimos a las cosas que nos pasan. Por supuesto que

nos duele la realidad, pero muchas veces nos duele todavía

más la pelea que nos empeñamos en tener con esa realidad.

Cuando queremos que las cosas sean de otra manera, cuando

queremos que las cosas que han pasado no hubieran pasado,

cuando queremos que otros cambien, cuando queremos controlar lo incontrolable.

En todo eso estamos perdiendo una cantidad enorme de energía.

Por eso el secreto está en sentir más gratitud por

lo que ya tenemos. Esa gratitud que nos saca de

la queja y nos devuelve al momento presente. Y nos

recuerda además que la abundancia no es añadir más cosas. Bueno,

y pasamos al principio número 5, que dice que no pidas

permiso para brillar. Esto es una trampa en la que

caen muchas personas con mucho potencial. Y es que esperan permiso.

Permiso para empezar, para crear algo, permiso para destacar. Como

si en algún momento fuera a llegar alguien, es una autoridad, ¿verdad?

A decirles, oye, ya, ya puedes ser tú, ya puedes

empezar a brillar. Y la realidad es que ese permiso

nunca llega. O te lo das tú mismo o te

vas a pasar la vida esperando. Vivimos en un mundo cambiante, rápido, imprevisible,

y en un entorno así ya no va a ganar

el que sabe más, no va a ganar el que

más títulos tenga ahí colgados de la pared, va a

ganar la persona que aprenda más rápido, la persona que

sea más flexible también, la persona que es capaz de

mantenerse a flote cuando las cosas cambian. Para que lo

entiendas perfectamente, antes aspirábamos a tener un barco enorme, un

barco sólido, perfectamente anclado. Y hoy, quizás es más inteligente

y más importante tener una tabla de surf.¿ De acuerdo?

Porque la tabla de surf, cuando llega la ola, te

va a permitir surfear esa ola. Surfear esa ola. Cosa

que el barco no te permite. No esperes certezas absolutas

en este mundo en el que vivimos. Tenemos que desarrollar

la confianza en nosotros mismos para poder surfear Esos cambios

que sin duda van a aparecer en nuestra vida. Y

para eso necesitamos confianza en nosotros mismos. Cuando perdemos eso,

lo perdemos casi todo. Casi todo. Hay muchas personas que

quieren una vida mejor, pero en el fondo no creen

que la merezcan. Y piden muy poco. Se conforman con migajas.

Se disculpan casi por existir. Se empequeñecen. Y aceptan menos

de lo que saben que podrían tener en la vida.

Y esto es una pena. Si tú mismo no crees

que mereces una vida mejor, vas a sabotear cualquier puerta

que se abra hacia esa vida mejor. Te va a

parecer que es demasiado para ti, te vas a sentir

un impostor, vas a volver atrás, vas a buscar excusas,

vas a elegir relaciones, trabajos, entornos que confirmen la vieja

imagen que tienes de ti. Hay una fórmula Muy importante aquí.

Deseo más confianza menos resistencia. Deseo. Permítete querer algo grande

sin avergonzarte. Confianza. Empieza a actuar como alguien que sí

puede lograr ese deseo. Y resistencia. Deja de boicotear con

miedo aquello que dices que quieres. Deseo más confianza menos resistencia.

No pidas permiso para brillar. No te achiques simplemente para

que otras personas no se sientan No puedes esconder tus

dones por miedo a la crítica. Tu luz no le

quita la luz a nadie. No le quita nada a nadie.

Por tanto, tienes que dejarla brillar. De hecho, muchas veces

lo que más molesta no es que alguien fracase. Lo

que de verdad molesta a mucha gente es ver a

alguien atreverse. Porque cada persona que se atreve se convierte,

aunque no quiera, en un espejo. Y hay algunos que

al mirarlos se inspiran. y otros que al mirarlo se incomodan.

Da igual, da igual. Tu tarea no es pedir permiso

para existir y para empezar a brillar. Tu tarea es

desarrollar una solidez interior que sea capaz de sostener tu verdad,

aunque no todo el mundo la vaya a entender. Y

paso ahora al principio número 6. Tu diferencia es tu poder.

Este principio toca una de las heridas más comunes del

ser humano, ¿verdad? Esa herida de sentirte raro, de sentirte distinto...

o que no encajas, o que eso que te hace

diferente es un problema. Casi todos, en algún momento, hemos

intentado disimular algo que nos hacía únicos. Y lo hemos

hecho para no ser rechazados, para pertenecer, para no incomodar

al resto de la tribu. Y muchas veces, en esa

diferencia es donde tenemos nuestro don. Eso que te hace

diferente puede ser exactamente lo que te hace valioso. Eso

que consideras un defecto a lo mejor es tu talento.

Eso que te avergüenza, a lo mejor es tu fuerza.

Esa rareza se puede convertir en tu voz, en tu marca,

en tu estilo, en tu camino. Pero para entender eso

hay que dejar de esconderse y hay que atravesar ese

dolor de no ser comprendido por todo el mundo, de

que la gente no sepa leer aquello que aportas, Y

asumir que hay algunas personas que te van a ridiculizar

simplemente por ser distinto y simplemente porque no saben qué

hacer con eso que es distinto. Eso que es distinto

les supera. Y entonces lo único que pueden hacer es ridiculizarlo.

Es lo que hacen las comunidades muchas veces ante lo diferente.

Primero lo ridiculizan, después lo rechazan y si no pueden frenarlo,

lo curioso es que terminan admirándolo. Terminan admirándolo.¿ Cuántas veces

pasa esto? Una persona empieza a hacer algo fuera de

lo común Y parece ridícula. Pero a esa persona le

da igual parecer ridícula e insiste. Y mejora. Y destaca.

Y de repente los que antes lo miraban raro, de

repente dicen que siempre vieron su potencial. Y para hacer esto,

entra en juego el lenguaje. Cómo te hablas. Cómo te nombras.

Las palabras no son inocentes, te lo he dicho antes.

Si hablas mal de ti, estás entrenando a tu mente

en tu contra. Si te insultas, aunque sea en bromas,

Te estás debilitando. Si te repites constantemente que eres un desastre,

un torpe, un fracaso, tu sistema va a empezar a

obedecer ese guión. Por eso no hay que hablar mal

de uno mismo nunca. Nunca. No es que no debas

reconocer errores. Por supuesto que los tienes que reconocer. Pero

una cosa es ser honesto y otra muy distinta es

convertirte en tu propio agresor. Y al mismo tiempo conviene

volverse un poquito más insensible a la opinión ajena. Insensible

en el sentido de que no podemos regalarle a cualquiera

el juicio de poder definirte. Porque si cada comentario te desmonta,

vas a vivir secuestrado por ese entorno. Y aquí aparece

otra verdad muy importante en el libro. Nadie viene a salvarte.

Nadie va a creer por ti. Nadie va a hacer

por ti el trabajo interno que solo tú puedes hacer.

Nadie va a venir a desarrollar por ti tu confianza,

tu disciplina, tu coraje. Hay gente que te va a ayudar,

por supuesto. Hay maestros, hay amigos y hay oportunidades, pero

el paso solamente lo puedes dar tú. Eso tenlo claro.

Y ten claro también que casi nunca te vas a

sentir listo al 100%. Y una gran parte de la

vida consiste en actuar antes de sentirte preparado al 100%.

Primero viene el valor y después la confianza. Primero das

el paso y Cuando das el paso, tu identidad se

actualiza y cuando tu identidad se actualiza, tu mente dice, ah, vale,

parece que sí que éramos capaces. No es al revés.

No va primero la confianza y luego el valor. Y

también importa la coherencia. Cumplir con lo que dices y

ser impecable con tu palabra. No estarte fallando constantemente, no

prometerte cosas que luego no cumples. Cada vez que te

traicionas un poco, tu autoestima paga la factura. Y cada

vez que cumples, aunque sea algo pequeño, tu identidad se

fortalece y un detalle aparentemente menor pero importante cuida tu

presencia y no solamente tu manera de vestir tu presencia

es tu postura tu presencia es tu forma de entrar

en un sitio tu energía no por vanidad ni mucho

menos sino porque el cuerpo influye en la mente si

tú te pones recto si ocupas tu espacio si miras

con dignidad si te comportas como alguien importante que por

cierto lo eres y deberías hacerlo si no te comparas

con los demás Entonces, tu mente va a entender que

eso es lo que eres y va a actuar conforme

a eso. Recuerda ser, hacer, tener. Principio número 7. Pon la

emoción al final. Vivimos en una cultura que idealiza la

emoción instantánea. Lo quiero ya, lo necesito ya, lo voy

a consumir ya. Y eso tiene consecuencias porque muchas personas

están eligiendo desde el subidón, desde la urgencia, desde la

química del deseo. Eso te lleva a una compra compulsiva,

pero es imposible que te sirva para construir una vida mejor.

Poner la emoción al final significa que no dejes que

la emoción inmediata dirija las decisiones más importantes en tu vida.

Significa que aprendas a esperar, que observes, que madures las decisiones.

Esto es especialmente importante en el amor, porque nos han

vendido la idea de que una gran relación empieza con

un flechazo brutal, intensidad máxima, obsesión, drama, necesidad y nos

mete en una montaña rusa. Y no siempre una relación

sana tiene que empezar con fuegos artificiales. Una buena relación

no es la que más te altera, es la que

te permite ser tú mismo sin miedo y al mismo

tiempo te impulsa a crecer. No es encontrar alguien perfecto,

sino encontrar alguien con el que ambos podáis seguir creciendo

sin haceros daño, sin destruiros el uno al otro. Por

eso tiene sentido eso de que el alma gemela no

se busca desesperadamente, sino que se encuentra y además suele

aparecer cuando has dejado de usar a otra persona como

parche para tapar tu vacío. Aparece cuando ya estás bien

contigo mismo, cuando sabes quién eres, cuando ya no dices

que sí simplemente por miedo a quedarte Solo. Define con

claridad lo que quieres. Mucha gente dice que quiere amor,

pero no sabe lo que quiere de verdad. Compañía, sí,

pero¿ con qué valores?¿ Con qué visión de vida? Si

no tienes esa claridad, vas a aceptar casi cualquier cosa

que te haga sentir menos solo y después llegará la factura.

Tienes que convertirte también en una persona capaz de sostener

ese tipo de vínculo. Porque si tu lista ideal habla

de una persona consciente, que eres una persona consciente, estable, honesta, valiente,

con propósito, con valores, pero tú no tienes nada que

ofrecer y estás perdido y estás mintiéndote y estás mendigando

atención y estás tolerando cualquier cosa, pues obviamente ahí hay

una incoherencia. No atraes solamente lo que deseas, atraes desde

lo que eres y desde lo que toleras. Y cuando

alguien no encaja con tus valores... sencillamente es un no

punto da igual todo lo demás no es un ya

veremos no es un voy a darle tiempo porque igual

cambia es un no y decir que no a tiempo

es una forma estupenda de amor propio también esto llevado

al amor pero en muchas más cosas es lo que

significa poner la emoción al final no elegir desde la

prisa y por supuesto no entregarle las llaves de tu

vida a la primera persona que que aparece primero miras

observas comprendes y luego ya si dejas que la emoción

crezca sobre una base firme paso al principio número 8 nos

dice tú eres el genio me gusta mucho esta idea

porque rompe con una fantasía infantil que arrastramos muchas personas

mayores no la fantasía de que algo o alguien va

a venir a salvarnos verdad un golpe de suerte una

persona Un contacto, como si la vida fuera a cambiar

cuando aparece el genio de la lámpara, el genio de

la película de Aladdín. Pero no, el genio eres tú.

Tú eres quien formula el deseo, tú eres quien orienta

la atención hacia ese deseo y tú eres quien elige

el lenguaje necesario para alcanzar ese deseo. Te lo digo

de otra forma, la calidad de tu vida va a

depender de la calidad de las instrucciones que te das

a ti mismo o a ti misma. Hoy sabemos que

si le hacemos una mala pregunta a una inteligencia artificial,

un mal prompt, ¿verdad? Recibes una mala respuesta. Si la

instrucción es mala, el resultado es pobre. Si la instrucción

es contradictoria, la respuesta es contradictoria. Pues con nuestra mente

pasa exactamente lo mismo o por lo menos pasa algo

bastante parecido. Si te hablas con un sentimiento de carencia,

pues tu mente va a buscar pruebas de esa carencia.

Si te hablas con miedo, tu mente va a ver

amenazas por todas partes. En cambio, si te hablas desde

la posibilidad, desde la responsabilidad, pues tu mente va a

estar entrenada para detectar opciones y va a empezar a ordenarse.

De lo que te estoy hablando es de que construyas

una relación mejor con tu lenguaje interior. Que revises cómo

formulas tus deseos. Muchas personas dicen, quiero esto, quiero lo otro,

quiero que pase esto o aquello... Pero muchas veces ese

lenguaje mismo ya está impregnado de ausencia, ya presupone de

alguna manera carencia. Intenta formular las cosas desde un lugar mejor.

En vez de decir o de pensar quiero ser una

persona más serena, a lo mejor tienes que pensar o

que decir ya estoy en el proceso de convertirme en

alguien más sereno.¿ Quiero una vida mejor? No. estoy construyendo

ya una vida más alineada con mis valores. Esto no

es solamente un juego semántico, es llegar al cambio de identidad.

Y por supuesto, enfócate en lo que sí depende de ti.

No podemos controlar los resultados, no podemos controlar cuándo nos

va a llegar tal cosa, el mundo no se va

a plegar a tus plazos. Y está bien que sea así.

Y tu tarea no es determinar cuándo se va a

producir el resultado final. Tu tarea es convertirte en la

persona capaz de sostenerlo cuando ese resultado final llegue. Y

eso exige desapego. Y el desapego no es otra cosa

que compromiso sin obsesión, sin ansiedad. Tener confianza en el proceso.

Hacer tu parte sin enfermar por aquello que no puedes controlar.

Y eso también exige desear en grande. Hay muchas personas

que ni siquiera se permiten imaginar una vida más plena

se han acostumbrado tanto a sobrevivir que les da miedo

pensar a lo grande y si no tienes esa visión

a lo grande terminas actuando en pequeño y desear no

es suficiente también tienes que saber gobernar tus deseos para

no terminar esclavizado por esos deseos esto pasa mucho hay

personas que piden éxito y no tienen madurez piden dinero

y no tienen disciplina con el dinero piden resultados que

todavía no saben administrar. Es esto de las personas que

les toca la lotería y un porcentaje muy alto termina

arruinado antes de un plazo de cinco o diez años.

Cuando llega un resultado, tienes que saber sostenerlo. Y a

veces no estás preparado para sostenerlo. Por eso el verdadero

trabajo no está solamente en conseguir el resultado. Está en

construir dentro de ti la capacidad de sostener aquello que

dices que quieres. Al final, si quieres ver otra película

en tu vida, tienes que convertirte en la versión de

ti que corresponde a esa historia y pensar, sentir y

decidir como esa versión de ti y hacerlo el tiempo

suficiente como para que deje de ser un esfuerzo y

empiece a ser simplemente tu estado natural. Me muevo al principio 9.

Nos dice el principio 9 del libro Recuerda quién eres. Hay

un momento en la vida de muchas personas en el

que el problema ya no es que no sepan qué hacer.

El problema es que directamente han olvidado quiénes son, qué

les importa, qué les mueve, qué les hace sentir vivos.

Y lo han olvidado porque lo han sacrificado para encajar,

para complacer, para sobrevivir y para no decepcionar a nadie.

Y olvidar quién eres... es una forma de exilio interior,

la peor manera de exilio interior. Sigues produciendo, sigues cumpliendo,

sigues aparentando que todo está en orden y por dentro

estás totalmente vacío y desconectado. Y eso no lo vas

a resolver haciendo más cosas. Eso lo vas a resolver

recordando qué cosas te encienden, qué cosas harías aunque no

te aplaudieran, con qué se te pasa el tiempo volando,

qué actividad te conecta con una parte más auténtica de ti,

qué cosas tienen sentido para ti. Una forma muy sencilla

de intuir si estás cerca de tu propósito es observar

varias señales. Piensa si lo que estás haciendo actualmente cumple

con alguna o con varias de estas. Sientes que has

nacido para eso, aunque no sepas justificarlo con precisión. No

tienes todas las respuestas, pero algo dentro te empuja a continuar.

No naces solo del deseo de recibir, sino también del

deseo de aportar. Te haces sentir parte de algo más grande.

Aunque fracases, vuelves a intentarlo. Te conecta con tu parte

más auténtica. Lo disfrutas mientras lo haces. Cuando hablas de ello,

se te ilumina la mirada. No lo harías solamente por dinero,

aunque es algo que puede darte dinero. Si al final

de tu vida hubieras dedicado tu tiempo a eso, sentirías

que tuvo sentido. Todo esto te da pistas. Si tú

no sientes estas cosas cuando haces lo que haces en

tu día a día, replantéatelo. Y junto al propósito hay

otra palabra importantísima, valores. Lo que piensas, lo que sientes

y lo que haces está profundamente influido por los valores

que has puesto arriba en tu escala. Todos compartimos una

serie de valores humanos, universales, pero no los ordenamos igual,

no tenemos la misma prioridad. Hay quien prioriza por encima

de todo la seguridad... otros la variedad, otros el reconocimiento,

otros el amor, otros el crecimiento, otros la contribución. El

problema no es tener estos valores, el problema es no

revisarlos conscientemente. Si tu vida está dirigida solo por la seguridad,

no te vas a atrever a hacer cosas. Si solamente

te importa el reconocimiento, vas a terminar viviendo para gustar.

Si está dirigida solo por la variedad, no vas a

ser capaz de sostener nada. Nos recomienda el libro que

nuestra vida esté dirigida por dos valores, crecimiento y contribución.

Crecimiento y contribución, dos cosas. Una vida buena consiste en expandirse,

crecimiento y aportar a los demás, contribución. Echa un vistazo

a cuáles son tus valores. Y me muevo al principio 10.

Nos dice, tú ya sabes el camino. Muchas veces creemos

que estamos perdidos porque no tenemos información. Y no es

siempre así. A veces estamos perdidos porque no queremos escuchar.

Porque ya intuimos algo, pero nos da miedo asumirlo. Porque

sabemos qué conversación toca tener y no la tenemos. Sabemos

qué decisión tenemos que tomar. Sabemos qué etapa ha terminado.

Lo sabemos, pero preferimos seguir enredando y seguir pidiendo más

opiniones y consumir más contenido. Y retrasar lo evidente. Y

así seguimos un día y otro día y otro día.

Y seguimos por inercia. Y tenemos que saber que no

todo se entiende desde la razón. La intuición no siempre

nos va a gritar. Muchas veces nos susurra. Esa sensación

persistente de incomodidad también nos está hablando. Y la intuición

no es... o no la debemos confundir ni con capricho

ni con impulsividad, pero tampoco tenemos que aplastarla debajo de

todo el ruido del mundo. Porque hay mucho ruido en

el mundo, vivimos rodeados de voces, de expectativas, de normas,

de consejos y de comparaciones. Y a lo mejor seremos

más libres cuando dejemos de traicionarnos por obedecer a ese

ruido externo, cuando elijamos nuestra voz por encima del murmullo

del resto del mundo. Madurar es Por cierto, también es

aceptar que cada sí importante lleva dentro muchos noes. Para

convertirte en quien quieres ser, tendrás que renunciar a versiones

más cómodas de ti, a ciertas pertenencias, a algunas expectativas,

a identidades que te han protegido hasta ahora pero que

ya no te dejan crecer. Ese es el precio de

la transformación. No vamos a poder llenar nuestra vida de

algo nuevo si seguimos aferrado a todo lo viejo. Y

esto ya lo sabemos. ya lo sabes cuál es el

camino seguramente no entero pero pero si sabes bastante más

de lo que admite sabes cuál es el siguiente paso

que deberías dar y eso para empezar de momento basta

y el último principio del libro el número 11 nos dice

despierta y reclama tu destino despertar qué palabra tan potente

despertar es recuperar la atención salir del piloto automático volver

a estar presente y ver con más claridad lo que

ocurre dentro y fuera de ti y reconocer en qué

áreas de tu vida estás dormido. Todos estamos dormidos en algo,

en un hábito, en relaciones que toleramos por costumbre, en

un trabajo que nos desconecta, en distracciones. Hay algo que

se repite una y otra vez cuando nos hablan de

los testimonios de personas que están al final de su vida.

La mayoría de ellas no se arrepiente de lo que hizo,

se arrepiente de lo que no se atrevió a vivir,

de las cosas que cayó, de las cosas que postergó,

de las cosas que no hizo. Eso nos tiene que

dar que pensar. Quizá estamos aplazando demasiado, estamos esperando a

que llegue el momento perfecto y la vida se está pasando.

Por eso despertar también implica validar tu verdad y hacer

las cosas que amas y no las cosas que los

demás esperan y dejar de obedecer guiones que no son

tuyos y reconocer que tu tiempo, tu energía y tu

atención son demasiado valiosos como para entregarlos sin conciencia. Tienes

que invertir en las cosas que te importan y tienes

que vocalizar aquello que sientes, decirlo, nombrarlo y elegir la

felicidad cada día. No como una sensación de euforia permanente,

sino como una forma de estar en el mundo. No

pospongas la alegría. La vida no funciona así. El proceso

también es vida. Y quizá en esta época que nos

ha tocado vivir esto es todavía más importante. Hemos pasado

por muchas etapas como civilización. Primero el mito que te

contaba al principio para explicar los misterios del mundo. Luego

la religión para dar estructura y norma a esos misterios.

Luego la ciencia para buscar la verdad a través de

la razón. Luego el yo moderno con su libertad y

su ego desbordado. Y ahora entramos en otra etapa. Una

etapa en la que ya no nos va a bastar

con saber mucho porque la información ya está en todas partes.

La diferencia es la va a marcar quien sepa vivir mejor.

Por eso este podcast es tan importante. La diferencia, las

personas que van a vivir bien en los próximos años

van a ser aquellas que entiendan cuáles son las normas

básicas para vivir mejor. Sabiduría que ha estado con nosotros

durante miles de años y que hoy podemos encontrar en libros.

En libros que mucha gente no consume porque está muy

ocupada con otras cosas. Van a ser los que sepan

gestionar su energía, los que sepan cuidar su atención los

que sepan ordenar su mundo interno, los que sepan reconectarse

con las cosas que realmente importan, esos son los que

van a vivir mejor. No los que sepan utilizar la tecnología.

La próxima revolución no es tecnológica, es humana. Es volver

a lo básico, a la presencia, al propósito, a una

relación sana con uno mismo y limpia con los demás.

En el fondo despertar es eso, abrir los ojos, recordar

quién eres, asumir tu responsabilidad y reclamar tu destino. Así

que ya lo sabes, la magia existe, pero no como

nos la han contado, no como una fuerza externa que

viene a rescatarte, sino como una capacidad humana, una capacidad

que nos permite imaginar las cosas antes de crearlas, usar

el lenguaje a nuestro favor para moldear la realidad, poder

cambiar de identidad y desde ahí cambiar nuestra conducta, poder

elegir en vez de reaccionar, poder renunciar a aquello que

no nos sirve para nada. poder recordar quiénes somos y

actuar en consecuencia. La magia, en definitiva, es cuando dejamos

de vivir dormidos, cuando decidimos convertirnos de una vez en

los autores conscientes de nuestra vida. Pregúntate,¿ en qué área

de mi vida estoy esperando permiso?¿ Qué estoy tolerando que

ya no encaja conmigo?¿ Qué verdad conozco pero sigo evitando?¿

Y quién tendría que empezar a ser hoy para construir

la vida que quiero? respuesta no te quepa duda que

ya está dentro de ti simplemente está esperando a que

despiertes bueno y antes de cerrar déjame decirte que escuchar

todo esto ayuda pero aplicarlo es lo que realmente te

transforma y aplicar es algo que casi siempre cuesta hacer

solo por eso existe ideas en acción y por eso

existe el oráculo En Patreon, con la suscripción de Ideas

en Acción, tienes acceso al oráculo, nuestro mentor virtual 24-7,

entrenado con cientos y cientos de los mejores libros de

desarrollo personal. Te dejo su enlace en la descripción. Y

si este episodio te ha servido, compártelo con otra persona

a la que también pueda ayudar. Muchas gracias, como siempre,

por estar al otro lado y nos escuchamos en el

próximo episodio. Hasta entonces, te mando un muy fuerte abrazo.

This transcript was automatically generated by the podcast creator and may contain errors. Aggregated via the PodcastIndex API.