La Ouija que se lleva Almas (NO ESCUCHES SI ERES SENSIBLE)
Una familia viaja a Valle de Bravo en plena pandemia para acompañar a sus abuelos, pero lo que parecía un refugio seguro se convierte en el inicio de algo imposible de detener. Una ouija antigua, un ritual en el bosque y una presencia que no debería estar ahí… marcan el comienzo de una historia que no termina en una sola noche.
En este episodio de Relatos de la Noche, exploramos cómo un simple juego puede abrir puertas que no sabemos cerrar… y cómo algunas cosas, una vez que entran, no se van.
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Speaker 1: He escuchado muchas cosas malas de la Ouija. Y también,
Speaker 1: la verdad, a mucha gente que la juega sin vivir
Speaker 1: nada particularmente aterrador. Hoy, les quiero decir que aunque sea
Speaker 1: la más sencilla, aunque sea un juguete y jueguen sin
Speaker 1: mala intención, la Ouija te marca y en algún momento
Speaker 1: vuelve por ti. Lo que les voy a contar yo
Speaker 1: es la terrible historia que vivimos y seguimos viviendo. con
Speaker 1: la peor ouija que nos podíamos encontrar. Les voy a
Speaker 1: contar cómo lo que vive en ella nos arruinó la vida.
Speaker 1: No voy a llevarme mucho tiempo en presentar la siguiente historia, comunidad.
Speaker 1: Solo quiero advertirles que puede ser una de esas que
Speaker 1: provoca mucha incomodidad, sobre todo a la gente que se
Speaker 1: ha ya sea sensible a los temas paranormales o que
Speaker 1: tienda a sugestionarse con ciertas historias. Si deciden continuar adelante,
Speaker 1: pero lo hacen bajo su propia responsabilidad. Si tienen amigos
Speaker 1: que escuchen también relatos a la noche y lo hacen
Speaker 1: de forma casual para entretenerse, recomiéndeles que se salten este episodio.
Speaker 1: Nos vemos pronto en otro. Y ahora que estamos solo
Speaker 1: los que debemos estar, no hay marcha atrás. Estás escuchando
Speaker 1: Relatos de la Noche. Me gusta saber que esta historia
Speaker 1: la va a escuchar la comunidad Relatos de la Noche.
Speaker 1: Solo aquí podría confiar. Pero debo advertirles. Cuando intento contarla,
Speaker 1: algo me detiene. Me duele la cabeza, me siento mal.
Speaker 1: Y a la gente a la que la he llegado
Speaker 1: a compartir, sobre todo a la gente que de alguna
Speaker 1: forma me podría ayudar, han pasado por lo mismo. Esta
Speaker 1: historia habla sobre una tabla ouija. Aprendí mucho sobre ellas, lamentablemente,
Speaker 1: para defenderme, para defender a lo que quiero. Y también
Speaker 1: aprendí que esa maldita tabla con la que me topé
Speaker 1: Guardaba algo terrible en ella y no se ha costado mucho.
Speaker 1: Pero supongo que para que entiendan mi historia debo ir
Speaker 1: hasta donde inicia todo. Hasta octubre de 2020, en Valle de Barabo.
Speaker 1: Mis abuelos vivían allá. Tuvieron una vida cómoda y cuando
Speaker 1: mi abuelo se jubiló y dejó su negocio a cargo
Speaker 1: de mi papá y de mi tío Armando, vendió la
Speaker 1: casa que tenía en la Ciudad de México, donde crecimos todos.
Speaker 1: Vendió un departamento que tenía en Polanco y con sus
Speaker 1: ahorros se compró una casa en Valle. Es un pueblo
Speaker 1: hermoso rodeado de montañas, a poco más de dos horas
Speaker 1: de la Ciudad de México. La casa que compró pertenecía
Speaker 1: a un amigo suyo y ahí habían pasado infinidad de
Speaker 1: fines de semana y algunas vacaciones. Yo también. Mis abuelos
Speaker 1: siempre soñaron con tener una casa así, así que cuando
Speaker 1: supieron que estaba en venta precisamente esa, Decidieron que ahí
Speaker 1: sería donde pasarían sus últimos años. Pero nunca pensaron que
Speaker 1: serían tan pocos. Que el sueño sería tan corto. La
Speaker 1: compraron a principios de 2019. Así que para cuando llegó la pandemia,
Speaker 1: ese era el lugar perfecto para pasarlo lejos de todo
Speaker 1: y a salvo. Pues los dos siempre tuvieron problemas de
Speaker 1: salud y de hipertensión. A los demás en la familia
Speaker 1: nos daba mucho miedo que pudieran contagiarse. Pero al mismo
Speaker 1: tiempo teníamos... Cierta tranquilidad de que estuvieran tan aislados. Los
Speaker 1: únicos que los veían cada dos semanas eran mi tío
Speaker 1: Armando y Katy, su esposa, que les llevaban a despensa,
Speaker 1: medicinas y todo lo necesario para que ellos no salieran.
Speaker 1: Pero en octubre nos llamaron a todos. Se estaban poniendo
Speaker 1: muy mal anímicamente, pues ya no veían a nadie. Se
Speaker 1: sentían débiles, nos extrañaban. Y aunque sabían que no los
Speaker 1: queríamos visitar para no exponerlos, nos propusieron pasar unas semanas allá.
Speaker 1: Sabían que nos cuidábamos mucho, que todos, salvo mi papá,
Speaker 1: prácticamente estábamos encerrados en casa todo el tiempo. Era muy
Speaker 1: poco probable que estuviéramos enfermos, pero además nos darían la
Speaker 1: oportunidad de estar en un lado de la casa hasta
Speaker 1: que pasaran dos días y ya nos sintiéramos con confianza
Speaker 1: de ir a verlos y abrazarlos. Prácticamente iríamos y nos
Speaker 1: pondríamos en cuarentena allá en un lugar de la casa
Speaker 1: antes de convivir con ellos. Y así, y solo así aceptamos.
Speaker 1: Supongo que esto lo vamos a compartir muchos, los que
Speaker 1: teníamos abuelos en la pandemia. Contagiarlos era uno de los
Speaker 1: miedos horribles con los que todos teníamos que vivir. Así
Speaker 1: que nos preparamos, nos llevamos todo y nos fuimos para allá.
Speaker 1: La casa era tan, tan grande que podíamos vivir cómodamente
Speaker 1: sin encontrarnos con mis abuelos, que se encerrarían esos dos
Speaker 1: días en su habitación, separada del resto por un largo pasillo.
Speaker 1: Serían mis abuelos, mi mamá, mi papá y yo, y
Speaker 1: del otro lado de la familia mi tía Armando, su
Speaker 1: esposa Katy y mi prima Mariela. Mariela era de mi edad,
Speaker 1: pero se había distanciado mucho de todos desde la muerte
Speaker 1: de su mamá, de mi tía Mari. Y la verdad...
Speaker 1: Todos nos enojamos un poco con mi tío porque antes
Speaker 1: de cumplir el año de viudo ya se estaba casando
Speaker 1: de nuevo. Además había algo bien raro con su esposa,
Speaker 1: con Katy. En muchos sentidos parecía que se hacía pasar
Speaker 1: por mi tamari que en paz descanse. Como si realmente
Speaker 1: quisiera ocupar su lugar. Y no era cuestión de ser amable,
Speaker 1: de sentirse cercana con nosotros. Alguna vez, por ejemplo... A
Speaker 1: mi mamá y a mí nos incomodó mucho que nos
Speaker 1: hizo un chiste privado que teníamos entre nosotras con mi
Speaker 1: tía Mari y que no sé cómo ella se supo.
Speaker 1: En fin, convivir con ella iba a ser lo de
Speaker 1: menos y podíamos estar junto a mis abuelos. Y yo
Speaker 1: tenía muchas ganas de convivir con mi prima, ver cómo
Speaker 1: estaba y es que había borrado todas sus redes sociales
Speaker 1: y ya no sabía de ella. Recuerdo muy bien, y
Speaker 1: no sé si esto tenga que ver Un sueño que
Speaker 1: tuve la noche antes de salir hacia la casa de
Speaker 1: mis abuelos. Estaba ahí en su casa, pero se veía diferente.
Speaker 1: Estaba vieja, descuidada. Adentro todo apestaba. Parecía que tenía años abandonada.
Speaker 1: Yo buscaba a mis abuelos por todos lados, pero no estaban.
Speaker 1: Y entonces una señora muy fea aparecía en un pasillo
Speaker 1: y me señalaba hacia la ventana. Yo le preguntaba dónde
Speaker 1: estaban mis abuelos, quién era ella y qué hacía ahí.
Speaker 1: Y sin decir una palabra volví a señalar hacia afuera.
Speaker 1: Yo finalmente me asomaba y... Afuera había muchos muertos. Alrededor
Speaker 1: de la casa. Se veía su ropa horrible, vieja. Como
Speaker 1: si acabaran de salir de las tumbas. Al fondo veía
Speaker 1: a mis abuelos caminar. Alejarse, pero yo no me atrevía
Speaker 1: a salir porque... porque todos los muertos parecían ver hacia
Speaker 1: la casa, y poco a poco empezaban a avanzar. Supongo
Speaker 1: que aquí comienza la parte inexplicable de mi relato, y
Speaker 1: pido perdón por tardarme tanto, pero créanme que todo lo
Speaker 1: que he contado era necesario saber, para entender lo que viene.
Speaker 1: Llegamos a Valle de Bravo, En cuanto nos acercamos allá
Speaker 1: cambió el clima, se empezó a sentir el frío de
Speaker 1: esa zona. Llegamos al pueblo a comprar todo lo necesario
Speaker 1: para pasar varios días sin salir de casa, con mucho cuidado,
Speaker 1: con doble cubrebocas, como siempre se ponía mi papá. Luego
Speaker 1: salimos del pueblo hacia la casa de mis abuelos, en
Speaker 1: una zona aún más solitaria, lejos de todo, sin vecinos
Speaker 1: como siempre soñó mi abuelito sobre todo. a quien nunca
Speaker 1: le gustó la gente. Recuerdo que había un poquito de
Speaker 1: llovizna cuando nos acercábamos hacia allá, y me gustaba, y
Speaker 1: en esa época del año todavía nos iban a tocar
Speaker 1: esas lluvias de la noche. Era muy bonito ver la
Speaker 1: lluvia en el paisaje desde esa casa, tan cuidada como
Speaker 1: la tenían, tan bonita, pero cuando llegamos me sorprendió ver
Speaker 1: los alrededores algo descuidados, la hierba crecida, Mi papá me
Speaker 1: dijo que era porque le habían pedido a los trabajadores
Speaker 1: que dejaran de ir, para no arriesgarse ni arriesgarlos, pero
Speaker 1: que aprovecharía esos días para darle algo de mantenimiento donde
Speaker 1: fuera necesario. Se me hizo raro porque en ese momento
Speaker 1: estaba como descuidada y eso le da un aspecto más
Speaker 1: de casa embrujada que de casa vacacional, pero bueno, trabajaríamos
Speaker 1: en eso. Vi la camioneta de mi tío estacionada. Ya
Speaker 1: habían llegado. Bajamos y ahí estaban comiendo mi tío Armando
Speaker 1: y Katy. Los saludamos. Luego fuimos a saludar a mis
Speaker 1: abuelos que estaban en la puerta de su habitación. Estábamos
Speaker 1: alejados varios metros de ellos, todo el largo del pasillo.
Speaker 1: Y aunque sé que todos teníamos ganas de darnos un abrazo,
Speaker 1: sentimos que era más seguro esperar un poco, bañarnos, cambiarnos
Speaker 1: de ropa. No sé. Creo que mucha gente va a
Speaker 1: entender lo paranoicos que éramos en esos días de pandemia,
Speaker 1: con nuestros adultos mayores sobre todo. Luego regresamos con mi tío.
Speaker 1: Katy tenía esa risa tan, tan amable que siempre me incomodaba,
Speaker 1: como si no fuera sincera. Le pregunté por mi prima
Speaker 1: Mariela y me dijo, las muchachas andan explorando el bosque.
Speaker 1: Las muchachas, pregunté. Mi tío me dijo que Mayra, sobrina
Speaker 1: de Katy, se estaba quedando con ellos Así que la
Speaker 1: habían llevado también a pasar esas semanas con los abuelos
Speaker 1: Que me quería bien, que le había dado mucho a
Speaker 1: Mariela estar con ella Y que ahora eran inseparables Y pues, bueno,
Speaker 1: pensé Yo tenía ganas de ver a Mariela, pero si
Speaker 1: estaba mejor, eso también me pondría feliz Me puse mi
Speaker 1: chamarra para la llovizna y salí al sendero por el
Speaker 1: que me dijeron que se habían ido el que le
Speaker 1: gustaba a Mariela desde que empezábamos a ir ahí, cuando
Speaker 1: mis abuelos rentaban la casa de vez en cuando todavía.
Speaker 1: Pero me empezaba a resear la llovizna, y al ver
Speaker 1: a lo lejos y no encontrar ni señales de ellas,
Speaker 1: decidí mejor regresarme después de avanzar un rato. Y cuando
Speaker 1: di la vuelta, fue muy raro, pero ahí vi hierbas aplastadas,
Speaker 1: como si alguien acabara de pasar por ahí saliéndose del sendero.
Speaker 1: Puse atención y escuché voces no muy lejos de donde
Speaker 1: yo estaba. Una de esas era la de mi prima,
Speaker 1: estaba segura. Así que caminé saliéndome del camino, siguiendo el
Speaker 1: rastro de hierbas aplastadas. Cuando avancé un poco noté que
Speaker 1: había una especie de pendiente. Ya no se veía nada
Speaker 1: hacia el sendero y mucho menos hacia la casa. Parecía
Speaker 1: que buscaban esconderse para haber llegado hasta allá. Al acercarme
Speaker 1: escuché más claramente la voz de Mariela, y una voz
Speaker 1: más como jugando. Luego Mariela dijo, no por favor, y
Speaker 1: eso me hizo apresurarme, gritarle, gritarle que ya había llegado,
Speaker 1: saludándola pero al mismo tiempo intentando detener lo que sea
Speaker 1: que estuviera pasando. Las voces callaron cuando me escuché, pero
Speaker 1: yo seguí avanzando un par de metros más y Al
Speaker 1: mover unas ramas ya pude verlas. Mariela estaba acostada en
Speaker 1: el piso y una chica de nuestra edad, Mayra, estaba
Speaker 1: sobre ella, escondiendo algo en sus manos, en su espalda.
Speaker 1: Me sonrió. Me dijo que me estaban esperando, que mi
Speaker 1: prima le había hablado mucho de mí. Mi prima me
Speaker 1: sonrió también y entendí entonces que estaban jugando, o al
Speaker 1: menos eso parecía. La abracé fuerte. Tenía ganas de verla,
Speaker 1: pero había algo muy raro. La sentí como antes de
Speaker 1: que se muriera su mamá. Tranquila, sonriente. Les dije que
Speaker 1: ya nos esperaban para comer, que sería mejor que se apresuraran.
Speaker 1: Mi plan era quedarme con ellas un rato, pero, no sé,
Speaker 1: algo no me gustó de Mayra. Así que mejor me adelanté.
Speaker 1: Tenía muchas ganas de salir de ese bosque, de volver
Speaker 1: a la casa. Me quedé pensando en Mayra, delgada, muy blanca,
Speaker 1: con ojeras oscuras muy marcadas, casi como manchas, pelo negro
Speaker 1: muy bonito y lacio, nariz grande, parecía casi como una
Speaker 1: chica de Medio Oriente o algo así. Era muy bonita,
Speaker 1: pero de forma rara, al menos para mí. Me daba
Speaker 1: algo de miedo. Cuando llegaron a la casa saludaron a
Speaker 1: mis papás con toda naturalidad y nos pusimos a comer.
Speaker 1: Los abuelos comían desde un comedor chiquito que tenían cerca
Speaker 1: de su cuarto. Era muy rara esa sensación de estar
Speaker 1: juntos pero no estarlo. Pero queríamos cuidarlos. Era lo mínimo
Speaker 1: que podíamos hacer. Durante la comida me dijeron dónde dormiría.
Speaker 1: No iba a hacerlo con Mariela. A ella le dejarían
Speaker 1: dormir con Mayra. así que yo tendría una habitación para
Speaker 1: mí sola. Eso me gustó pero al mismo tiempo me
Speaker 1: puso triste, pero me tocaría dormir en el ático, en
Speaker 1: el lugar con la mejor vista de la casa, desde
Speaker 1: donde se veía el bosque y el lago a lo lejos,
Speaker 1: y eso sí me gustaba. Después de comer Mayra se
Speaker 1: me acercó, me miró sin decir nada. Fue una pausa
Speaker 1: muy larga, Demasiado. Que me incomodó. Hasta que le pregunté
Speaker 1: qué pasaba. Mayra me dijo que cuando todos se durmieran,
Speaker 1: cuando todos fueran a sus cuartos, bajara a la habitación
Speaker 1: donde estarían ellas. Tenemos que mostrarte algo. La tarde pasó.
Speaker 1: Yo me bañé y subí a dormir. Y me puse
Speaker 1: a mirar por la ventana del ático. De verdad amaba
Speaker 1: ese lugar. Me recordaba mucho a las casas de las películas.
Speaker 1: Nunca me había dado miedo. Pero eso estaba a punto
Speaker 1: de cambiar. Escuché que tocaron la puerta. Eran Mayra y Mariela.
Speaker 1: Me dijeron que si estaba lista y yo no entendí.
Speaker 1: Mariela me preguntó si Mayra no me había dicho lo
Speaker 1: que íbamos a hacer. Y le dije que no, que
Speaker 1: solo me dijo que me iban a mostrar algo. No,
Speaker 1: esto te va a cambiar la vida, dijo Mariela. Me
Speaker 1: tomó de la mano y sin darme tiempo de contestar
Speaker 1: me sacó de la habitación, pero Mayra la detuvo. No, no, aquí.
Speaker 1: Vamos a hacerlo aquí. Está más lejos de tu papá.
Speaker 1: Al decirle eso se alejó por las escaleras oscuras. Yo
Speaker 1: regresé a mi cuarto con Mariela intentando platicar con ella,
Speaker 1: pero no me respondió nada. Fue como si se bloqueara,
Speaker 1: como si se apagara su felicidad cuando Mayra no estaba.
Speaker 1: Volvió con un cuadro envuelto en tela negra. Entró a
Speaker 1: mi cuarto y me pidió que cerrara la puerta con seguro.
Speaker 1: Me dijo que no podía decirle a nadie lo que
Speaker 1: estaba a punto de mostrarme. Respondí que ok. Me hizo
Speaker 1: jurarlo y dije de nuevo que sí, pero creo que
Speaker 1: Mayra notó que lo dije muy a la ligera. Júralo,
Speaker 1: por una vida que te importe. ¿Qué? No supe qué
Speaker 1: decir porque no le iba a decir a nadie. No
Speaker 1: me importaba lo que tuvieran, pero aunque no creía mucho
Speaker 1: en esas cosas, no quería jurar algo así. Le pregunté
Speaker 1: por quién tenía que jurar. y me dijo que únicamente dijera,
Speaker 1: lo juro por una vida que me importe. Dije que sí,
Speaker 1: cuando lo dije, en ese momento jaló mi mano y
Speaker 1: junto a la suya, descubrió lo que llevaba entre esas
Speaker 1: telas viejas. Era una tabla ouija, y aunque les juro
Speaker 1: que no es algo que me asustara, que nunca había
Speaker 1: sido algo que me diera miedo particularmente, No sé si
Speaker 1: fue por el momento, por estar ahí, solas en el ático,
Speaker 1: en medio de la nada, pero... Sentí muy raro. Sentí
Speaker 1: como si hubiera mostrado algo que realmente podía comunicarme con
Speaker 1: los muertos. Cerramos la habitación con Chave. Debo confesar que
Speaker 1: la tabla era tan rara, que se veía tan vieja,
Speaker 1: tan única, que me sentí hasta intrigada. Y Mayra me
Speaker 1: contó toda la historia. Tanto su madre como su tía Kathy,
Speaker 1: la esposa del papá de Mariela, estaban muy interesadas en
Speaker 1: lo oculto, al grado de comprar varios objetos importantes, todos
Speaker 1: guardados celosamente en una habitación de la casa. Yo sabía
Speaker 1: que Kathy era de una familia adinerada, rara pero adinerada.
Speaker 1: Porque cuando se metió en la vida de mi tío Armando,
Speaker 1: lo primero que pensamos todos fue que se trataba solamente
Speaker 1: de una mujer más buscando su dinero. Pero no, Katy
Speaker 1: no lo necesitaba. Tenía más dinero que mis abuelos. Tenían
Speaker 1: tanto dinero que ella y su hermana podían darse el
Speaker 1: lujo de gastar en cosas como esa. La ouija de
Speaker 1: un hechicero de un pueblo en las montañas de Veracruz.
Speaker 1: Y Mayra aclaró que no era catemaco. que eso era
Speaker 1: un pueblo para invocar turistas. No, los verdaderos brujos, dijo,
Speaker 1: se encontraban en pueblos mucho más escondidos, de difícil acceso,
Speaker 1: a los que era casi imposible llegar. Nos dijo que
Speaker 1: en esa tabla habitaba el alma de una bruja, de
Speaker 1: una mujer que había hecho mucho bien, pero que había
Speaker 1: sido quemada viva a principios del siglo pasado por un
Speaker 1: grupo de revolucionarios durante las guerrillas en la sierra. Fue
Speaker 1: conjurada por primera vez en 1936, en un momento cuando las
Speaker 1: ouijas eran todavía desconocidas en México, antes de que fueran
Speaker 1: comercializadas por aquí. Porque hay que recordar que la ouija
Speaker 1: en sus inicios era considerada como un elemento para contactar
Speaker 1: a los espíritus, incluso los que nunca estuvieron vivos. Luego
Speaker 1: fue comercializada como un juego de mesa. y después se
Speaker 1: dividió entre las variantes de quienes seguían pensando que era
Speaker 1: solo un juego, y aquellos que lo utilizaban como elemento
Speaker 1: principal de rituales incluso satánicos. Mayra sabía toda su historia,
Speaker 1: incluso mencionó esa frase de que el mejor truco del
Speaker 1: diablo había sido convencer a la humanidad de que él
Speaker 1: no existía. También dijo que lo mejor que le podía
Speaker 1: pasar a esos entes que buscaban una forma de contactar
Speaker 1: con nuestro plano, era que lo hiciera gente que no
Speaker 1: estuviera convencida de lo que realmente estaba haciendo. Gente que
Speaker 1: no supiera cómo abrir o cerrar una sesión. Empezamos a
Speaker 1: jugar y yo iba cayendo un poco en el carisma
Speaker 1: de Mayra, que dominaba la conversación. Le creía, le creía todo.
Speaker 1: Preguntamos si la pandemia acabaría en noviembre. La tabla rápidamente
Speaker 1: respondió que no. Luego cuando insistimos, cuando de todas formas
Speaker 1: preguntamos si el final se acercaba y la tabla seguía
Speaker 1: yendo al no, preguntamos otra cosa. Preguntamos por qué. Les juro,
Speaker 1: por una vida que me importe, que la tabla escribió
Speaker 1: la palabra variante. Algo que en ese momento no entendimos,
Speaker 1: pero que por alguna razón se me quedó muy muy
Speaker 1: marcada en la memoria, y que claro, estábamos por entender
Speaker 1: en unas cuantas semanas después. Las preguntas siguieron, fueron subiendo
Speaker 1: de importancia. Preguntamos al final, cuando estábamos cansadas, si tendríamos
Speaker 1: vidas largas y felices, si lograríamos cumplir nuestros sueños. La
Speaker 1: tabla respondió que no. Y antes de que pudiéramos hacer
Speaker 1: otra pregunta, continuó con la siguiente frase. Con mi ayuda, sí.
Speaker 1: Creo que hasta ese momento sentí que estábamos hablando con alguien.
Speaker 1: con alguien más que con un algo, que con una tabla,
Speaker 1: y es que de verdad, meto las manos al fuego,
Speaker 1: el cursor se estaba moviendo solo con toda claridad, sin
Speaker 1: ningún esfuerzo de ninguna de las tres que teníamos un
Speaker 1: dedo sobre él y ni siquiera presionándolo, por eso me
Speaker 1: atreví a preguntar,¿ quién eres?,¿ con quién estamos hablando?, La
Speaker 1: tabla respondió que ya lo sabíamos. Le dije que yo
Speaker 1: no sabía nada, que nos dijera. Y entonces respondió. Te
Speaker 1: lo dijo Mayra. Es decir, entendimos que Mayra tenía razón,
Speaker 1: que lo que nos había contado era cierto. Pero... Le
Speaker 1: pregunté si era la bruja que vivía en la tabla
Speaker 1: y antes de que pudiera terminar la pregunta, de verdad,
Speaker 1: el cursor se movió violentamente hacia el sí. Yo me asusté.
Speaker 1: Vi a Mayra más pálida de lo que era. Mientras
Speaker 1: las dos dimos un paso atrás, mi prima Mariela se
Speaker 1: hincó al frente de la tabla, puso sus dos manos
Speaker 1: en el cursor y preguntó.¿ Tú puedes... Ayudarme a hablar
Speaker 1: con mi mamá. La tabla no dijo nada. Mariel intentaba
Speaker 1: mover el cursor. Yo vi que intentaba carrearlo hacia el
Speaker 1: sí como... Como si darle el empujón fuera a marcar
Speaker 1: la respuesta que estaba buscando. La vi triste. La abracé.
Speaker 1: Mayra también se acercó. Estábamos... Estábamos a punto de terminar
Speaker 1: el juego cuando algo me hizo voltear a la tabla.
Speaker 1: El cursor se había quedado en medio y yo vi
Speaker 1: cómo se estaba moviendo, solo, sin que nadie lo tocara
Speaker 1: y les dije que voltearan. El cursor comunidad se fue
Speaker 1: al sí, sin que nadie lo hubiera tocado siquiera. Mayra
Speaker 1: dijo que esto era demasiado, que esto no tenía que pasar,
Speaker 1: que le llamaría a su mamá en la mañana para preguntarle.
Speaker 1: Aunque estábamos haciendo todo de acuerdo al ritual, aunque sabía
Speaker 1: abrirlo y cerrarlo, que se moviera sola, sin ningún contacto
Speaker 1: de nosotras era demasiado. No debía ser así. Esto no
Speaker 1: se suponía que debiera estar pasando. Mariela se acercó de
Speaker 1: nuevo a la tabla y le dijo a Mayra que no.
Speaker 1: Le dijo muy molesta que iba a seguir jugando. Clavó
Speaker 1: su mirada en ella y le dijo. Me lo debes.
Speaker 1: Tú sabes por qué Mayra. Me debes esto. Yo me
Speaker 1: levanté para salir pero Mayra dijo que no podía irme.
Speaker 1: Que lo que fuera que estaba pasando era hacia las tres.
Speaker 1: Si no. Ya no iba a haber más respuestas Y
Speaker 1: aunque cada fibra de mi cuerpo me decía que estaba
Speaker 1: mal Que no debía estar ahí No pude hacerle eso
Speaker 1: a Mariela Si me ponía en su lugar No Yo
Speaker 1: no podría soportar que no me ayudaran Así que por ella,
Speaker 1: por mi prima me quedé Cuando regresamos al juego De
Speaker 1: pronto algo me hizo pedirles que se callaran Alguien venía
Speaker 1: por las escaleras. Subió lentamente hasta llegar a la puerta
Speaker 1: del ático. Nos quedamos calladas. Había alguien ahí, detrás. Estábamos seguras.¿
Speaker 1: Están despiertas? La voz de mi papá me asustó.¿ Por
Speaker 1: qué diablo se había subido? Sin abrir la puerta le
Speaker 1: dije que sí, que estábamos ocupadas todavía. Preguntó qué estábamos haciendo.
Speaker 1: Dijo que ya debíamos estar dormidas. Le dije que estábamos
Speaker 1: hablando de cosas personales, de cosas de muchachas. Y dijo
Speaker 1: que no tardáramos mucho más, por favor. Que los abuelos
Speaker 1: podían salir y recorrer la casa de noche. Ir por
Speaker 1: agua o algo así. Que si queríamos que permanecieran aislados.
Speaker 1: No podíamos andar nosotras caminando por ahí tan bien. Mayra
Speaker 1: dijo que pronto acabaríamos, que no tardábamos en ir a dormir.
Speaker 1: Mi papá no contestó, solo bajó las escaleras. Sé que
Speaker 1: cuando no contestas es porque está enojado, pero en ese
Speaker 1: momento un regaño por la mañana era la última de
Speaker 1: mis preocupaciones. Le preguntaron a la ouija por mi tía,
Speaker 1: por la mamá de Mariela. Respondió bajamente, en oraciones raras,
Speaker 1: cosas que no entendíamos, palabras inconexas. Entonces le pregunté yo,¿
Speaker 1: puedes hacer que venga mi tía? La ouija respondió lo siguiente,
Speaker 1: déjanos entrar, déjanos entrar. Déjanos entrar. Lo dijo tres veces.
Speaker 1: Mayra preguntó cómo. La respuesta fue... Vela. Frente. Espejo. Toda
Speaker 1: la noche. Luego volvió a escribirlo tres veces más. Mayra
Speaker 1: le dijo a Mariela que eso ya era demasiado... que
Speaker 1: no podían hacer eso, que no sabía si lo que
Speaker 1: vendría al espejo sería su madre, y Mariela aunque estaba triste, aceptó,
Speaker 1: y es que eso hasta a mí, la más escéptica
Speaker 1: de la familia, me daba miedo, empezamos a cerrar la sesión,
Speaker 1: Mayra inició el ritual que nos dijo que conocía bien,
Speaker 1: cuando los pasos se volvieron a escuchar subiendo las escaleras,
Speaker 1: mi papá seguramente venía de vuelta al ver que no bajaban,
Speaker 1: al ver que seguíamos despiertas, les dije que guardáramos silencio
Speaker 1: con una seña, para ver si mi papá creía que
Speaker 1: estábamos dormidas y ya no nos decía nada, llegó hasta
Speaker 1: la puerta, casi aguantamos la respiración para que no dijera nada,
Speaker 1: Se detuvo ahí detrás de la puerta Intentó abrirla Muy
Speaker 1: despacio Ya vamos pa Ya nos vamos a dormir Intentaba
Speaker 1: abrirla de nuevo Y le repetí que ya íbamos Que
Speaker 1: no entrara Me iba a matar si nos veía jugando
Speaker 1: con la guija Pero Seguía intentando abrir Mariela le dijo
Speaker 1: que ya iban a bajar, pero seguía en la puerta.
Speaker 1: No se iba. Hasta que me levanté y abrí para
Speaker 1: decirle que ya estaba bueno. Que querer entrar así iba
Speaker 1: contra mi privacidad, pero... Cuando abrí la puerta, no había nadie. Nadie,
Speaker 1: ni en todas las escaleras. Pero alguien estaba intentando abrir
Speaker 1: la puerta. Yo vi la manija moviéndose. Yo sentí la
Speaker 1: presión cuando la toqué para abrirla. Había alguien del otro lado.
Speaker 1: Pero desapareció. Casi me desmayo. Creo que eso era porque
Speaker 1: se me doblaron las piernas. Mayra tomó la escalera y
Speaker 1: bajó corriendo sin decir nada y Mariela la siguió. Y yo...
Speaker 1: Yo miraba hacia ese cuarto en el ático. Ese que
Speaker 1: siempre me había gustado, y ahora esa oscuridad que siempre
Speaker 1: me había calmado me daba pavor. Sentí que había alguien ahí, escondido.
Speaker 1: Tomé rápido mi teléfono y bajé sin ver atrás, sintiendo
Speaker 1: que alguien me miraba desde la oscuridad. Bajé a prisa
Speaker 1: por las escaleras, llegué hasta el cuarto de mis papás,
Speaker 1: me metí y me acurruqué entre ellos. Lo que más
Speaker 1: quería era sentirme protegida Y me puse en medio como
Speaker 1: cuando era chiquita Me despertó mi mamá Me preguntó por
Speaker 1: mi prima Le dije que no la había visto después
Speaker 1: de que se bajó corriendo en la noche Que le
Speaker 1: preguntaran a Mayra por ella Me dijo que Mayra sí
Speaker 1: estaba ahí Pero que Mariela no había amanecido en su
Speaker 1: cama Que no la encontraban por ningún lado Mientras me
Speaker 1: decía eso, yo recordaba lo que había estado soñando. Lo
Speaker 1: escribí en las notas de mi teléfono para no olvidarlo,
Speaker 1: pero soñé que estaba ahí en la casa de los abuelos,
Speaker 1: en el ático, que veía por la ventana y había muertos,
Speaker 1: como en el sueño que tuve antes de ir. Muertos
Speaker 1: parados alrededor de la casa y que la misma mujer
Speaker 1: fea les decía cómo entrar. Le señalaba una ventana abierta
Speaker 1: y todos se acercaban y entraban por esa ventana y
Speaker 1: los escuchaba ahí abajo moviendo todas las cosas de los abuelos.
Speaker 1: Y ahí, despierta, escuchaba ahora el movimiento de mis tíos
Speaker 1: en la casa buscando a Mariela por todos lados. Tocaron
Speaker 1: a mi puerta. Era Mayra. Me dijo que algo muy
Speaker 1: malo había pasado. Le pregunté por qué lo decía y
Speaker 1: me dijo que la iban a matar. Que la tabla
Speaker 1: era mucho más importante de lo que creía. Que no
Speaker 1: nos había dicho toda la verdad. Que el ritual que
Speaker 1: habían hecho Mariela y Yeye en el bosque, antes de
Speaker 1: que las encontrara, la había activado realmente. Es que ahí
Speaker 1: vive una señora en la tabla, pero... no es buena
Speaker 1: como les dije. Y te lo juro que yo la
Speaker 1: vi aquí en sueños, antes de venir. Como si ya
Speaker 1: nos hubiera estado esperando. Seguía sin entender bien por qué
Speaker 1: estaba preocupada. Mariela seguramente se había ido a caminar como
Speaker 1: ya había hecho antes. Yo no creía que tuviera que
Speaker 1: ver con lo que habíamos estado jugando. Y es que,
Speaker 1: ya por la mañana, ya con la luz del sol
Speaker 1: entrando por la ventana... Ya no me daba tanto miedo
Speaker 1: la ouija. Entonces Mayra me dijo que la acompañara por favor.
Speaker 1: Al regañadientes acepté y la seguí en mi pijama. Fue
Speaker 1: cuando me dijo que la tabla no estaba. Que se
Speaker 1: la había llevado mi prima. Y que había pasado algo peor.
Speaker 1: Llegamos a su cuarto y me señaló hacia el baño.
Speaker 1: Abrí la puerta. Frente al espejo había una vela completamente consumida,
Speaker 1: como si lo hubieran dejado ahí, encendida toda la noche.
Speaker 1: Mariela no entiende lo que va a pasar, pero ya
Speaker 1: la trajo. La ayudó a salir. No sabe quién es
Speaker 1: esa mujer ni lo que te pide. Y mamá me
Speaker 1: va a matar. Fui a cambiar para salir a buscar
Speaker 1: a Mariela. Estaba ya muy preocupada por ella. Pasé por
Speaker 1: el pasillo que daba hacia el cuarto de mis abuelos.
Speaker 1: Mi mamá escuchaba algo que le platicaba mi abuelita. Un
Speaker 1: sueño desde lejos. Le decía que había visto a una
Speaker 1: mujer horrible y la describía igual que la que yo
Speaker 1: vi en mis sueños. La abuela decía que la mujer
Speaker 1: había estado sentada toda la noche en su mecedora. la
Speaker 1: que tiene junto a la cama, que soñaba con algo,
Speaker 1: y luego como que abría los ojos y la veía,
Speaker 1: pasaba otro sueño, luego volvía al cuarto, y de nuevo
Speaker 1: podía verla, como si fuera real, que la estuvo viendo
Speaker 1: toda la noche, y que se veía, como una persona
Speaker 1: de carne y hueso, que parecía real, muy real, Yo
Speaker 1: temí lo peor. Que si lo fuera. Que eso que
Speaker 1: estaba en la ouija se hubiera salido. Que le hubieran
Speaker 1: ayudado a salir y... Por alguna razón se fijara en ella.
Speaker 1: En mi abuela. Y tenía... Razón de tener ese miedo.
Speaker 1: Esta historia continuará en el próximo episodio. Quiero preguntarles algo comunidad,
Speaker 1: si ya vieron la casa del miedo hasta el amanecer.
Speaker 1: Es el nuevo reality de terror de sonoro donde juntan
Speaker 1: a 8 creadores en una de las casas más embrujadas de
Speaker 1: la ciudad de México para ver quién aguanta hasta el amanecer.
Speaker 1: Lo conduce a evadir a leyendas legendarias y lo interesante
Speaker 1: es que el miedo se mide en tiempo real, con
Speaker 1: monitores de ritmo cardíaco. El que más miedo tenga se
Speaker 1: va saliendo. Cada hora enfrentan cosas paranormales, retos y presencias
Speaker 1: raras y se pone intenso. Ya está en YouTube, vayan
Speaker 1: a verlo y me dicen por favor si les gustó,
Speaker 1: qué les pareció, qué fue lo mejor y hasta qué
Speaker 1: le cambiarían. Por lo pronto ya lo saben, esta saga
Speaker 1: continúa en la siguiente edición de Relatos de la Noche.