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LA OUIJA QUE SE COME NUESTRAS ALMAS (COMPLETA)

Escucha la conclusión y el final de la historia de una familia viaja a Valle de Bravo en plena pandemia para acompañar a sus abuelos, pero lo que parecía un refugio seguro se convierte en el inicio de algo imposible de detener. Una ouija antigua, un ritual en el bosque y una presencia que no debería estar ahí… marcan el comienzo de una historia que no termina en una sola noche.

En este episodio de Relatos de la Noche, exploramos una historia que va más allá que las historias reales de la Ouija, y cómo un simple juego puede abrir puertas que no sabemos cerrar… y cómo algunas cosas, una vez que entran, no se van. 

 

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Speaker 1: Esta es la historia completa de la Ouija que come almas.

Speaker 1: Si quieres escuchar únicamente la conclusión de esta historia, ve

Speaker 1: a la marca de 1 hora 6 minutos y 55 segundos. He escuchado

Speaker 1: muchas cosas malas de la Ouija. Y también, la verdad,

Speaker 1: a mucha gente que la juega sin vivir nada particularmente aterrador. Hoy,

Speaker 1: o les quiero decir que aunque sea la más sencilla,

Speaker 1: aunque sea un juguete y jueguen sin mala intención, la

Speaker 1: Ouija te marca y en algún momento vuelve por ti.

Speaker 1: Lo que les voy a contar yo es la terrible

Speaker 1: historia que vivimos y seguimos viviendo con la peor Ouija.

Speaker 1: que nos podíamos encontrar les voy a contar como lo

Speaker 1: que vive en ella nos arruinó la vida me gusta

Speaker 1: saber que esta historia la va a escuchar la comunidad

Speaker 1: relatos en la noche solo aquí podría confiar pero debo

Speaker 1: advertirles cuando intento contarla algo me detiene Me duele la cabeza,

Speaker 1: me siento mal, y a la gente a la que

Speaker 1: la he llegado a compartir, sobre todo a la gente

Speaker 1: que de alguna forma me podría ayudar, han pasado por

Speaker 1: lo mismo. Esta historia habla sobre una tabla ouija. Aprendí

Speaker 1: mucho sobre ellas, lamentablemente, para defenderme, para defender a lo

Speaker 1: que quiero. Y también aprendí que esa maldita tabla con

Speaker 1: la que me topé guardaba algo terrible en ella. y

Speaker 1: no se ha costado mucho pero supongo que para que

Speaker 1: entiendan mi historia debo ir hasta donde inicia todo hasta

Speaker 1: octubre de 2020 en Valle de Barabo mis abuelos vivían allá

Speaker 1: tuvieron una vida cómoda y cuando mi abuelo se jubiló

Speaker 1: y dejó su negocio a cargo de mi papá y

Speaker 1: de mi tío Armando vendió la casa que tenía en

Speaker 1: la Ciudad de México donde crecimos todos vendió un departamento

Speaker 1: que tenía en Polanco y con sus ahorros se compró

Speaker 1: una casa en Valle Es un pueblo hermoso rodeado de montañas,

Speaker 1: a poco más de dos horas de la Ciudad de México.

Speaker 1: La casa que compró pertenecía a un amigo suyo, y

Speaker 1: ahí habían pasado infinidad de fines de semana y algunas vacaciones.

Speaker 1: Yo también. Mis abuelos siempre soñaron con tener una casa así,

Speaker 1: así que cuando supieron que estaba en venta precisamente esa,

Speaker 1: decidieron que ahí sería donde pasarían sus últimos años. Pero

Speaker 1: nunca pensaron que serían tan pocos. que el sueño sería

Speaker 1: tan corto. La compraron a principios de 2019, así que para

Speaker 1: cuando llegó la pandemia, ese era el lugar perfecto para

Speaker 1: pasarlo lejos de todo y a salvo, pues los dos

Speaker 1: siempre tuvieron problemas de salud y de hipertensión. A los

Speaker 1: demás en la familia nos daba mucho miedo que pudieran contagiarse,

Speaker 1: pero al mismo tiempo teníamos cierta tranquilidad de que estuvieran

Speaker 1: tan aislados. Los únicos que los veían cada dos semanas

Speaker 1: eran mi tío Armando y Katy, su esposa, que les

Speaker 1: llevaban a despensa, medicinas y todo lo necesario para que

Speaker 1: ellos no salieran. Pero en octubre nos llamaron a todos.

Speaker 1: Se estaban poniendo muy mal anímicamente, pues ya no veían

Speaker 1: a nadie. Se sentían débiles, nos extrañaban, y aunque sabían

Speaker 1: que no los queríamos visitar para no exponerlos, nos propusieron

Speaker 1: pasar unas semanas allá. Sabía que nos cuidábamos mucho, que

Speaker 1: todos salvo mi papá prácticamente estábamos encerrados en casa todo

Speaker 1: el tiempo. Era muy poco probable que estuviéramos enfermos, pero

Speaker 1: además nos darían la oportunidad de estar en un lado

Speaker 1: de la casa hasta que pasaran dos días y ya

Speaker 1: nos sintiéramos con confianza de ir a verlos y abrazarlos.

Speaker 1: Prácticamente iríamos y nos pondríamos en cuarentena allí en un

Speaker 1: lugar de la casa antes de convivir con ellos. Y así,

Speaker 1: y solo así aceptamos. Supongo que esto lo vamos a

Speaker 1: compartir muchos, los que teníamos abuelos en la pandemia. Contagiarlos

Speaker 1: era uno de los miedos horribles con los que todos

Speaker 1: teníamos que vivir. Así que nos preparamos, nos llevamos todo

Speaker 1: y nos fuimos para allá. La casa era tan, tan

Speaker 1: grande que podíamos vivir cómodamente sin encontrarnos con mis abuelos,

Speaker 1: que se encerrarían esos dos días en su habitación. separada

Speaker 1: del resto por un largo pasillo. Serían mis abuelos, mi mamá,

Speaker 1: mi papá y yo, y del otro lado de la

Speaker 1: familia mi tío Armando, su esposa Kathy y mi prima Mariela.

Speaker 1: Mariela era de mi edad, pero se había distanciado mucho

Speaker 1: de todos desde la muerte de su mamá, de mi

Speaker 1: tía Mari. Y la verdad, todos nos enojamos un poco

Speaker 1: con mi tío porque antes de cumplir el año de

Speaker 1: viudo ya se estaba casando de nuevo. Además había algo

Speaker 1: bien raro con su esposa, con Katy. En muchos sentidos

Speaker 1: parecía que se hacía pasar por mi tía Mari, que

Speaker 1: en paz descanse. Como si realmente quisiera ocupar su lugar.

Speaker 1: Y no era cuestión de ser amable, de sentirse cercana

Speaker 1: con nosotros. Alguna vez, por ejemplo, a mi mamá y

Speaker 1: a mí nos incomodó mucho que nos hizo un chiste

Speaker 1: privado que teníamos entre nosotras con mi tía Mari. y

Speaker 1: que no sé cómo ella se supo. En fin, convivir

Speaker 1: con ella iba a ser lo de menos si podíamos

Speaker 1: estar junto a mis abuelos. Y yo tenía muchas ganas

Speaker 1: de convivir con mi prima, ver cómo estaba, y es

Speaker 1: que había borrado todas sus redes sociales y ya no

Speaker 1: sabía de ella. Recuerdo muy bien, y no sé si

Speaker 1: esto tenga que ver, un sueño que tuve la noche

Speaker 1: antes de salir hacia la casa de mis abuelos. Estaba

Speaker 1: ahí en su casa, pero... Se veía diferente. Estaba vieja, descuidada.

Speaker 1: Adentro todo apestaba. Parecía que tenía años abandonada. Yo buscaba

Speaker 1: a mis abuelos por todos lados, pero no estaban. Y

Speaker 1: entonces una señora muy fea aparecía en un pasillo y

Speaker 1: me señalaba hacia la ventana. Yo le preguntaba dónde estaban

Speaker 1: mis abuelos, quién era ella y qué hacía ahí. Y

Speaker 1: sin decir una palabra volví a señalar hacia afuera. Yo

Speaker 1: finalmente me asomaba y... Afuera había muchos muertos. Alrededor de

Speaker 1: la casa. Se veía su ropa horrible, vieja. Como si

Speaker 1: acabaran de salir de las tumbas. Al fondo veía a

Speaker 1: mis abuelos caminar. Alejarse, pero yo no me atrevía a

Speaker 1: salir porque... Porque todos los muertos parecían ver hacia la casa.

Speaker 1: y poco a poco empezaban a avanzar. Supongo que aquí

Speaker 1: comienza la parte inexplicable de mi relato, y pido perdón

Speaker 1: por tardarme tanto, pero créanme que todo lo que he

Speaker 1: contado era necesario saber, para entender lo que viene. Llegamos

Speaker 1: a Valle de Bravo, en cuanto nos acercamos allá cambió

Speaker 1: el clima, Se empezó a sentir el frío de esa zona.

Speaker 1: Llegamos al pueblo a comprar todo lo necesario para pasar

Speaker 1: varios días sin salir de casa, con mucho cuidado, con

Speaker 1: doble curva de bocas, como siempre se ponía mi papá.

Speaker 1: Luego salimos del pueblo hacia la casa de mis abuelos,

Speaker 1: en una zona aún más solitaria, lejos de todo. Sin vecinos,

Speaker 1: como siempre soñó mi abuelito sobre todo, a quien nunca

Speaker 1: le gustó la gente. Recuerdo que había un poquito de

Speaker 1: llovizna cuando nos acercábamos hacia allá. Y me gustaba. Y

Speaker 1: en esa época del año todavía nos iban a tocar

Speaker 1: esas lluvias de la noche. Era muy bonito ver la

Speaker 1: lluvia en el paisaje desde esa casa. Tan cuidada como

Speaker 1: la tenían, tan bonita. Pero cuando llegamos me sorprendió ver

Speaker 1: los alrededores algo descuidados. La hierba crecida. Mi papá me

Speaker 1: dijo que era porque le habían pedido a los trabajadores

Speaker 1: que dejaran de ir. para no arriesgarse ni arriesgarlos, pero

Speaker 1: que aprovecharía esos días para darle algo de mantenimiento donde

Speaker 1: fuera necesario. Se me hizo raro porque en ese momento

Speaker 1: estaba como descuidada y eso le da un aspecto más

Speaker 1: de casa embrujada que de casa vacacional, pero bueno, trabajaríamos

Speaker 1: en eso. Vi la camioneta de mi tío estacionada, ya

Speaker 1: habían llegado. Bajamos y ahí estaban comiendo mi tío Armando

Speaker 1: y Katy. Los saludamos. Luego fuimos a saludar a mis

Speaker 1: abuelos que estaban en la puerta de su habitación. Estábamos

Speaker 1: alejados varios metros de ellos, todo el largo del pasillo.

Speaker 1: Y aunque sé que todos teníamos ganas de darnos un abrazo,

Speaker 1: sentimos que era más seguro esperar un poco, bañarnos, cambiarnos

Speaker 1: de ropa. No sé, creo que mucha gente va a

Speaker 1: entender lo paranoicos que éramos en esos días de pandemia

Speaker 1: con nuestros adultos mayores sobre todo. Luego regresamos con mi tío.

Speaker 1: Katy tenía esa risa tan, tan amable que siempre me incomodaba,

Speaker 1: como si no fuera sincera. Le pregunté por mi prima

Speaker 1: Mariela y me dijo, las muchachas andan explorando el bosque.¿

Speaker 1: Las muchachas? Pregunté. Mi tío me dijo que Mayra, sobrina

Speaker 1: de Katy, se estaba quedando con ellos. así que la

Speaker 1: habían llevado también a pasar esas semanas con los abuelos,

Speaker 1: que me quería bien, que le había dado mucho a

Speaker 1: Mariela estar con ella, y que ahora eran inseparables. Y pues, bueno, pensé,

Speaker 1: yo tenía ganas de ver a Mariela, pero si estaba mejor,

Speaker 1: eso también me pondría feliz. Me puse mi chamarra para

Speaker 1: la llovizna y salí al sendero por el que me

Speaker 1: dijeron que se habían ido, el que le gustaba a

Speaker 1: Mariela desde que empezábamos a ir ahí, cuando mis abuelos

Speaker 1: rentaban la casa de vez en cuando todavía. Pero me

Speaker 1: empezaba a resear la llovizna, y al ver a lo

Speaker 1: lejos y no encontrar ni señales de ellas, decidí mejor

Speaker 1: regresarme después de avanzar un rato. Y cuando di la vuelta,

Speaker 1: fue muy raro, pero ahí vi hierbas aplastadas, como si

Speaker 1: alguien acabara de pasar por ahí saliéndose del sendero. Puse atención,

Speaker 1: y escuché voces no muy lejos de donde yo estaba,

Speaker 1: una de esas era la de mi prima, estaba segura,

Speaker 1: así que caminé saliéndome del camino, siguiendo el rastro de

Speaker 1: hierbas aplastadas, cuando avancé un poco noté que había una

Speaker 1: especie de pendiente, ya no se veía nada hacia el sendero,

Speaker 1: y mucho menos hacia la casa, parecía que buscaban esconderse

Speaker 1: para haber llegado hasta allá, Al acercarme escuché más claramente

Speaker 1: la voz de Mariela, y una voz más como jugando.

Speaker 1: Luego Mariela dijo, no por favor, y eso me hizo apresurarme, gritarle,

Speaker 1: gritarle que ya había llegado, saludándola pero al mismo tiempo

Speaker 1: intentando detener lo que sea que estuviera pasando. Las voces

Speaker 1: callaron cuando me escuché, pero yo seguí avanzando un par

Speaker 1: de metros más y Al mover unas ramas ya pude verlas.

Speaker 1: Mariela estaba acostada en el piso y una chica de

Speaker 1: nuestra edad, Mayra, estaba sobre ella, escondiendo algo en sus manos,

Speaker 1: en su espalda. Me sonrió. Me dijo que me estaban esperando,

Speaker 1: que mi prima le había hablado mucho de mí. Mi

Speaker 1: prima me sonrió también y entendí entonces que estaban jugando,

Speaker 1: o al menos eso parecía. La abracé fuerte. Tenía ganas

Speaker 1: de verla, pero había algo muy raro. La sentí como

Speaker 1: antes de que se muriera su mamá. Tranquila, sonriente. Les

Speaker 1: dije que ya nos esperaban para comer, que sería mejor

Speaker 1: que se apresuraran. Mi plan era quedarme con ellas un rato, pero,

Speaker 1: no sé, algo no me gustó de Mayra. Así que

Speaker 1: mejor me adelanté. Tenía muchas ganas de salir de ese bosque,

Speaker 1: de volver a la casa. Me quedé pensando en Mayra, delgada,

Speaker 1: muy blanca, con ojeras oscuras muy marcadas, casi como manchas,

Speaker 1: pelo negro muy bonito y lacio, nariz grande, parecía casi

Speaker 1: como una chica de Medio Oriente o algo así. Era

Speaker 1: muy bonita, pero de forma rara, al menos para mí.

Speaker 1: Me daba algo de miedo. Cuando llegaron a la casa

Speaker 1: saludaron a mis papás con toda naturalidad y nos pusimos

Speaker 1: a comer. Los abuelos comían desde un comedor chiquito que

Speaker 1: tenían cerca de su cuarto. Era muy rara esa sensación

Speaker 1: de estar juntos pero no estarlo. Pero queríamos cuidarlos. Era

Speaker 1: lo mínimo que podíamos hacer. Durante la comida me dijeron

Speaker 1: dónde dormiría. No iba a hacerlo con Mariela. A ella

Speaker 1: le dejarían dormir con Mayra. así que yo tendría una

Speaker 1: habitación para mí sola. Eso me gustó pero al mismo

Speaker 1: tiempo me puso triste, pero me tocaría dormir en el ático,

Speaker 1: en el lugar con la mejor vista de la casa,

Speaker 1: desde donde se veía el bosque y el lago a

Speaker 1: lo lejos, y eso sí me gustaba. Después de comer

Speaker 1: Mayra se me acercó, me miró sin decir nada. Fue

Speaker 1: una pausa muy larga, Demasiado. Que me incomodó. Hasta que

Speaker 1: le pregunté qué pasaba. Mayra me dijo que cuando todos

Speaker 1: se durmieran, cuando todos fueran a sus cuartos, bajara a

Speaker 1: la habitación donde estarían ellas. Tenemos que mostrarte algo. La

Speaker 1: tarde pasó. Yo me bañé y subí a dormir. Y

Speaker 1: me puse a mirar por la ventana del ático. De

Speaker 1: verdad amaba ese lugar. Me recordaba mucho a las casas

Speaker 1: de las películas. Nunca me había dado miedo. Pero eso

Speaker 1: estaba a punto de cambiar. Escuché que tocaron la puerta.

Speaker 1: Eran Mayra y Mariela. Me dijeron que si estaba lista

Speaker 1: y yo no entendí. Mariela me preguntó si Mayra no

Speaker 1: me había dicho lo que íbamos a hacer. Y le

Speaker 1: dije que no, que solo me dijo que me iban

Speaker 1: a mostrar algo. No, esto te va a cambiar la vida,

Speaker 1: dijo Mariela. Me tomó de la mano y sin darme

Speaker 1: tiempo de contestar me sacó de la habitación, pero Mayra

Speaker 1: la detuvo. No, no, aquí, vamos a hacerlo aquí, está

Speaker 1: más lejos de tu papá. Al decirle eso se alejó

Speaker 1: por las escaleras oscuras. Yo regresé a mi cuarto con

Speaker 1: Mariela intentando platicar con ella, pero no me respondió nada.

Speaker 1: Fue como si se bloqueara, como si se apagara su

Speaker 1: felicidad cuando Mayra no estaba. Volvió con un cuadro envuelto

Speaker 1: en tela negra. Entró a mi cuarto y me pidió

Speaker 1: que cerrara la puerta con seguro. Me dijo que no

Speaker 1: podía decirle a nadie lo que estaba a punto de mostrarme.

Speaker 1: Respondí que ok. Me hizo jurarlo y dije de nuevo

Speaker 1: que sí, pero creo que Mayra notó que lo dije

Speaker 1: muy a la ligera. Júralo, por una vida que te importe. ¿Qué?

Speaker 1: No supe qué decir porque no le iba a decir

Speaker 1: a nadie. No me importaba lo que tuvieran, pero aunque

Speaker 1: no creía mucho en esas cosas, no quería jurar algo así.

Speaker 1: Le pregunté por quién tenía que jurar. y me dijo

Speaker 1: que únicamente dijera, lo juro por una vida que me importe.

Speaker 1: Dije que sí cuando lo dije. En ese momento jaló

Speaker 1: mi mano y junto a la suya, descubrió lo que

Speaker 1: llevaba entre esas telas viejas. Era una tabla ouija, y

Speaker 1: aunque les juro que no es algo que me asustara,

Speaker 1: que nunca había sido algo que me diera miedo particularmente,

Speaker 1: No sé si fue por el momento, por estar ahí,

Speaker 1: solas en el ático, en medio de la nada, pero...

Speaker 1: Sentí muy raro. Sentí como si hubiera mostrado algo que

Speaker 1: realmente podía comunicarme con los muertos. Cerramos la habitación con Chave.

Speaker 1: Debo confesar que la tabla era tan rara, que se

Speaker 1: veía tan vieja, tan única, que me sentí hasta intrigada.

Speaker 1: Y Mayra me contó toda la historia. Tanto su madre

Speaker 1: como su tía Kathy, la esposa del papá de Mariela,

Speaker 1: estaban muy interesadas en lo oculto, al grado de comprar

Speaker 1: varios objetos importantes, todos guardados celosamente en una habitación de

Speaker 1: la casa. Yo sabía que Kathy era de una familia adinerada,

Speaker 1: rara pero adinerada. Porque cuando se metió en la vida

Speaker 1: de mi tío Armando, lo primero que pensamos todos fue

Speaker 1: que se trataba solamente de una mujer más buscando su dinero.

Speaker 1: Pero no, Katy no lo necesitaba. Tenía más dinero que

Speaker 1: mis abuelos. Tenían tanto dinero que ella y su hermana

Speaker 1: podían darse el lujo de gastar en cosas como esa.

Speaker 1: La ouija de un hechicero de un pueblo en las

Speaker 1: montañas de Veracruz. Y Mayra aclaró que no era Katemaco.

Speaker 1: que eso era un pueblo para evacuar turistas. No, los

Speaker 1: verdaderos brujos, dijo, se encontraban en pueblos mucho más escondidos,

Speaker 1: de difícil acceso, a los que era casi imposible llegar.

Speaker 1: Nos dijo que en esa tabla habitaba el alma de

Speaker 1: una bruja, de una mujer que había hecho mucho bien,

Speaker 1: pero que había sido quemada viva a principios del siglo

Speaker 1: pasado por un grupo de revolucionarios durante las guerrillas en

Speaker 1: la sierra. Fue conjurada por primera vez en 1936, en un

Speaker 1: momento cuando las ouijas eran todavía desconocidas en México, antes

Speaker 1: de que fueran comercializadas por aquí. Porque hay que recordar

Speaker 1: que la ouija en sus inicios era considerada como un

Speaker 1: elemento para contactar a los espíritus, incluso a los que

Speaker 1: nunca estuvieron vivos. Luego fue comercializada como un juego de mesa.

Speaker 1: y después se dividió entre las variantes de quienes seguían

Speaker 1: pensando que era solo un juego, y aquellos que lo

Speaker 1: utilizaban como elemento principal de rituales incluso satánicos. Mayra sabía

Speaker 1: toda su historia, incluso mencionó esa frase de que el

Speaker 1: mejor truco del diablo había sido convencer a la humanidad

Speaker 1: de que él no existía. También dijo que lo mejor

Speaker 1: que le podía pasar a esos entes que buscaban una

Speaker 1: forma de contactar con nuestro plano, era que lo hiciera

Speaker 1: gente que no estuviera convencida de lo que realmente estaba haciendo.

Speaker 1: Gente que no supiera cómo abrir o cerrar una sesión.

Speaker 1: Empezamos a jugar y yo iba cayendo un poco en

Speaker 1: el carisma de Mayra, que dominaba la conversación. Le creía,

Speaker 1: le creía todo. preguntamos si la pandemia acabaría en noviembre

Speaker 1: la tabla rápidamente respondió que no luego cuando insistimos cuando

Speaker 1: de todas formas preguntamos si el final se acercaba y

Speaker 1: la tabla seguía yendo al no preguntamos otra cosa preguntamos

Speaker 1: por qué les juro por una vida que me importe

Speaker 1: que la tabla escribió la palabra variante Algo que en

Speaker 1: ese momento no entendimos, pero que por alguna razón se

Speaker 1: me quedó muy muy marcada en la memoria, y que claro,

Speaker 1: estábamos por entender en unas cuantas semanas después. Las preguntas siguieron,

Speaker 1: fueron subiendo de importancia. Preguntamos al final, cuando estábamos cansadas,

Speaker 1: si tendríamos vidas largas y felices, si lograríamos cumplir nuestros sueños.

Speaker 1: La tabla respondió que no. Y antes de que pudiéramos

Speaker 1: hacer otra pregunta, continuó con la siguiente frase. Con mi ayuda, sí.

Speaker 1: Creo que hasta ese momento sentí que estábamos hablando con alguien.

Speaker 1: con alguien más que con un algo, que con una tabla,

Speaker 1: y es que de verdad, meto las manos al fuego,

Speaker 1: el cursor se estaba moviendo solo con toda claridad, sin

Speaker 1: ningún esfuerzo de ninguna de las tres que teníamos un

Speaker 1: dedo sobre él y ni siquiera presionándolo, por eso me

Speaker 1: atreví a preguntar,¿ quién eres?,¿ con quién estamos hablando?, La

Speaker 1: tabla respondió que ya lo sabíamos. Le dije que yo

Speaker 1: no sabía nada, que nos dijera. Y entonces respondió. Te

Speaker 1: lo dijo Mayra. Es decir, entendimos que Mayra tenía razón,

Speaker 1: que lo que nos había contado era cierto. Pero... Le

Speaker 1: pregunté si era la bruja que vivía en la tabla

Speaker 1: y antes de que pudiera terminar la pregunta, de verdad,

Speaker 1: el cursor se movió violentamente hacia el sí. Yo me asusté.

Speaker 1: Vi a Mayra más pálida de lo que era. Mientras

Speaker 1: las dos dimos un paso atrás, mi prima Mariela se

Speaker 1: hincó al frente de la tabla, puso sus dos manos

Speaker 1: en el cursor y preguntó.¿ Tú puedes... Ayudarme a hablar

Speaker 1: con mi mamá. La tabla no dijo nada. Mariel intentaba

Speaker 1: mover el cursor. Yo vi que intentaba carrearlo hacia el

Speaker 1: sí como... Como si darle el empujón fuera a marcar

Speaker 1: la respuesta que estaba buscando. La vi triste. La abracé.

Speaker 1: Mayra también se acercó. Estábamos... Estábamos a punto de terminar

Speaker 1: el juego cuando algo me hizo voltear a la tabla.

Speaker 1: El cursor se había quedado en medio y yo vi

Speaker 1: cómo se estaba moviendo, solo, sin que nadie lo tocara

Speaker 1: y les dije que voltearan. El cursor comunidad se fue

Speaker 1: al sí, sin que nadie lo hubiera tocado siquiera. Mayra

Speaker 1: dijo que esto era demasiado, que esto no tenía que pasar,

Speaker 1: que le llamaría a su mamá en la mañana para preguntarle.

Speaker 1: Aunque estábamos haciendo todo de acuerdo al ritual, aunque sabía

Speaker 1: abrirlo y cerrarlo, que se moviera sola, sin ningún contacto

Speaker 1: de nosotras era demasiado. No debía ser así. Esto no

Speaker 1: se suponía que debiera estar pasando. Mariela se acercó de

Speaker 1: nuevo a la tabla y le dijo a Mayra que no.

Speaker 1: Le dijo, muy molesta, que iba a seguir jugando. Clavó

Speaker 1: su mirada en ella y le dijo, me lo debes.

Speaker 1: Tú sabes por qué, Mayra. Me debes esto. Yo me

Speaker 1: levanté para salir, pero Mayra dijo que no podía irme.

Speaker 1: Que lo que fuera que estaba pasando era hacia el estrés.

Speaker 1: Si no... Ya no iba a haber más respuestas Y

Speaker 1: aunque cada fibra de mi cuerpo me decía que estaba

Speaker 1: mal Que no debía estar ahí No pude hacerle eso

Speaker 1: a Mariela Si me ponía en su lugar No Yo

Speaker 1: no podría soportar que no me ayudaran Así que por ella,

Speaker 1: por mi prima me quedé Cuando regresamos al juego De

Speaker 1: pronto algo me hizo pedirles que se callaran Alguien venía

Speaker 1: por las escaleras. Subió lentamente hasta llegar a la puerta

Speaker 1: del ático. Nos quedamos calladas. Había alguien ahí, detrás. Estábamos seguras.¿

Speaker 1: Están despiertas? La voz de mi papá me asustó.¿ Por

Speaker 1: qué diablo se había subido? Sin abrir la puerta le

Speaker 1: dije que sí. que estábamos ocupadas todavía. Preguntó qué estábamos haciendo.

Speaker 1: Dijo que ya debíamos estar dormidas. Le dije que estábamos

Speaker 1: hablando de cosas personales, de cosas de muchachas, y dijo

Speaker 1: que no tardáramos mucho más, por favor, que los abuelos

Speaker 1: podían salir y recorrer la casa de noche, ir por

Speaker 1: agua o algo así, que si queríamos que permanecieran aislados,

Speaker 1: no podíamos andar nosotras caminando por ahí también. Mayra dijo

Speaker 1: que pronto acabaríamos, que no tardábamos en ir a dormir.

Speaker 1: Mi papá no contestó, solo bajó las escaleras. Sé que

Speaker 1: cuando no contestas es porque está enojado, pero en ese

Speaker 1: momento un regaño por la mañana era la última de

Speaker 1: mis preocupaciones. Le preguntaron a la ouija por mi tía,

Speaker 1: por la mamá de Mariela. Respondió vagamente, en oraciones raras.

Speaker 1: Cosas que no entendíamos. Palabras inconexas. Entonces le pregunté yo.¿

Speaker 1: Puedes hacer que venga mi tía? La ouija respondió lo siguiente.

Speaker 1: Déjanos entrar. Déjanos entrar. Déjanos entrar. Lo dijo tres veces.

Speaker 1: Mayra preguntó cómo. La respuesta fue, vela, frente, espejo, toda

Speaker 1: la noche. Luego volvió a escribirlo tres veces más. Mayra

Speaker 1: le dijo a Mariela que eso ya era demasiado, que

Speaker 1: no podían hacer eso, que no sabía si lo que

Speaker 1: vendría al espejo sería su madre, y Mariela aunque estaba triste, aceptó.

Speaker 1: Y es que eso hasta a mí, la más escéptica

Speaker 1: de la familia, me daba miedo. Empezamos a cerrar la sesión.

Speaker 1: Mayre inició el ritual que nos dijo que conocía bien.

Speaker 1: Cuando los pasos se volvieron a escuchar subiendo las escaleras.

Speaker 1: Mi papá seguramente venía de vuelta al ver que no bajaban.

Speaker 1: Al ver que seguíamos despiertas, les dije que guardáramos silencio

Speaker 1: con una seña para ver si mi papá creía que

Speaker 1: estábamos dormidas y ya no nos decía nada. Llegó hasta

Speaker 1: la puerta. Casi aguantamos la respiración para que no dijera nada.

Speaker 1: Se detuvo ahí detrás de la puerta. Intentó abrirla, muy despacio.

Speaker 1: Ya vamos, pa. Ya nos vamos a dormir. Intentaba abrirla

Speaker 1: de nuevo. Y le repetí que ya íbamos, que no entrara.

Speaker 1: Me iba a matar si nos veía jugando con la guija, pero...

Speaker 1: Seguí intentando abrir. Mariela le dijo que ya iban a bajar.

Speaker 1: pero seguía en la puerta, no se iba, hasta que

Speaker 1: me levanté y abrí para decirle que ya estaba bueno,

Speaker 1: que querer entrar así iba contra mi privacidad, pero... Cuando

Speaker 1: abrí la puerta, no había nadie, nadie ni en todas

Speaker 1: las escaleras, pero alguien estaba intentando abrir la puerta, yo

Speaker 1: vi la manija moviéndose, Yo sentí la presión cuando la

Speaker 1: toqué para abrirla. Había alguien del otro lado, pero desapareció.

Speaker 1: Casi me desmayo. Creo que eso era porque se me

Speaker 1: doblaron las piernas. Mayra tomó la escalera y bajó corriendo

Speaker 1: sin decir nada y Mariela la siguió. Y yo, yo

Speaker 1: miraba hacia ese cuarto en el ático, ese que siempre

Speaker 1: me había gustado. Y ahora esa oscuridad que siempre me

Speaker 1: había calmado me daba pavor Sentí que había alguien ahí,

Speaker 1: escondido Tomé rápido mi teléfono y bajé sin ver atrás

Speaker 1: Sintiendo que alguien me miraba desde la oscuridad Bajé a

Speaker 1: prisa por las escaleras Llegué hasta el cuarto de mis

Speaker 1: papás Me metí y me curruqué entre ellos Lo que

Speaker 1: más quería era sentirme protegida Y me puse en medio

Speaker 1: como cuando era chiquita Me despertó mi mamá, me preguntó

Speaker 1: por mi prima. Le dije que no la había visto

Speaker 1: después de que se bajó corriendo en la noche, que

Speaker 1: le preguntaran a Mayra por ella. Me dijo que Mayra

Speaker 1: sí estaba ahí, pero que Mariela no había amanecido en

Speaker 1: su cama, que no la encontraban por ningún lado. Mientras

Speaker 1: me decía eso, yo recordaba lo que había estado soñando.

Speaker 1: Lo escribí en las notas de mi teléfono para no olvidarlo, pero...

Speaker 1: Soñé que estaba ahí en la casa de los abuelos,

Speaker 1: en el ático, que veía por la ventana y había muertos,

Speaker 1: como en el sueño que tuve antes de ir. Muertos

Speaker 1: parados alrededor de la casa y la misma mujer fea

Speaker 1: les decía cómo entrar. Le señalaba una ventana abierta y

Speaker 1: todos se acercaban y entraban por esa ventana y los

Speaker 1: escuchaba ahí abajo moviendo todas las cosas de los abuelos.

Speaker 1: Y ahí, despierta... Escuchaba ahora el movimiento de mis tíos

Speaker 1: en la casa... Buscando a Mariela por todos lados... Tocaron

Speaker 1: a mi puerta... Era Mayra... Me dijo que algo muy

Speaker 1: malo había pasado... Le pregunté por qué lo decía y

Speaker 1: me dijo que la iban a matar... Que la tabla

Speaker 1: era mucho más importante de lo que creía... Que no

Speaker 1: nos había dicho toda la verdad... que el ritual que

Speaker 1: habían hecho Mariela y ella en el bosque, antes de

Speaker 1: que las encontrara, la había activado realmente, es que ahí

Speaker 1: vive una señora en la tabla, pero no es buena

Speaker 1: como les dije, y te lo juro que yo la

Speaker 1: vi aquí en sueños, antes de venir, como si ya

Speaker 1: nos hubiera estado esperando, Seguía sin entender bien porque estaba preocupada.

Speaker 1: Mariela seguramente se había ido a caminar como ya había

Speaker 1: hecho antes. Yo no creía que tuviera que ver con

Speaker 1: lo que habíamos estado jugando. Y es que ya por

Speaker 1: la mañana, ya con la luz del sol entrando por

Speaker 1: la ventana, ya no me daba tanto miedo la ouija.

Speaker 1: Entonces Mayra me dijo que la acompañara por favor. Al

Speaker 1: regañadientes acepté y la seguí en mi pijama. Fue cuando

Speaker 1: me dijo que la tabla no estaba, que se la

Speaker 1: había llevado mi prima y que había pasado algo peor.

Speaker 1: Llegamos a su cuarto y me señaló hacia el baño.

Speaker 1: Abrí la puerta. Frente al espejo había una vela completamente consumida,

Speaker 1: como si lo hubieran dejado ahí, encendida toda la noche.

Speaker 1: Mariela no entiende lo que va a pasar. Pero ya

Speaker 1: la trajo. La ayudó a salir. No sabe quién es

Speaker 1: esa mujer ni lo que te pide. Y mamá me

Speaker 1: va a matar. Fui a cambiar para salir a buscar

Speaker 1: a Mariela. Estaba ya muy preocupada por ella. Pasé por

Speaker 1: el pasillo que daba hacia el cuarto de mis abuelos.

Speaker 1: Mi mamá escuchaba algo que le platicaba mi abuelita. Un

Speaker 1: sueño desde lejos. Le decía que había visto a una

Speaker 1: mujer horrible y la describía igual que la que yo

Speaker 1: vi en mis sueños. La abuela decía que la mujer

Speaker 1: había estado sentada toda la noche en su mecedora, la

Speaker 1: que tiene junto a la cama. Que soñaba con algo

Speaker 1: y luego como que abría los ojos y la veía.

Speaker 1: Pasaba otro sueño, luego volvía al cuarto y de nuevo

Speaker 1: podía verla como si fuera real. que la estuvo viendo

Speaker 1: toda la noche y que se veía como una persona

Speaker 1: de carne y hueso que parecía real muy real yo

Speaker 1: temí lo peor que si lo fuera que eso que

Speaker 1: estaba en la ouija se hubiera salido que le hubieran

Speaker 1: ayudado a salir y por alguna razón se fijara en

Speaker 1: ella en mi abuela Y tenía razón de tener ese miedo.

Speaker 1: Mis primas y yo jugamos a la ouija toda la noche.

Speaker 1: Estábamos en la casa de mis abuelos en Valle de

Speaker 1: Bravo durante la pandemia. Acudimos ahí mis padres y yo.

Speaker 1: También mi tío Armando, su esposa Katy y mi prima Mariela.

Speaker 1: todavía sufriendo la muerte de su mamá, todavía sufriendo que

Speaker 1: mi tío se hubiera casado con Kathy tan pronto. Al

Speaker 1: llegar ahí me di cuenta de que llevaron a alguien más,

Speaker 1: a Mayra, una extraña chica de nuestra edad, sobrina de Kathy.

Speaker 1: Ella llevó consigo una extraña ouija, muy muy vieja, diferente

Speaker 1: a esas comerciales que venden en todos lados. Nos dijo

Speaker 1: que la había robado. que la tenían su tía y

Speaker 1: su madre, coleccionistas del oculto, que había pertenecido a un

Speaker 1: brujo de las montañas de Veracruz y que en ella,

Speaker 1: en la tabla, habitaba una bruja. La jugamos y la

Speaker 1: ouija nos habló de muchas cosas, hasta de lo que

Speaker 1: seguía en la pandemia que en ese momento vivíamos. Pero

Speaker 1: todo se fue al diablo cuando Mariera le preguntó si

Speaker 1: podía hablar con su mamá. cuando la ouija le dijo

Speaker 1: que antes tenía que dar la entrada, que dejar una

Speaker 1: vela encendida toda la noche hasta que se consumiera frente

Speaker 1: al espejo. Aunque en ese momento nos asustó y decidimos

Speaker 1: dejar la ouija por la paz, amanecimos con una noticia.

Speaker 1: Mi prima no estaba ya en la casa. Se había

Speaker 1: internado en el bosque y en su cuarto había una

Speaker 1: vela consumida justamente frente al espejo. Y lo más raro

Speaker 1: de todo fue que varios en la familia, incluida yo,

Speaker 1: incluida mi abuelita, habíamos estado soñando con una mujer horrible

Speaker 1: que casi parecía una muerte en vida paseándose por esa casa.

Speaker 1: Y en el caso de mi abuela, observándola desde dentro

Speaker 1: de su cuarto, sentada en su mecedora, viéndola dormir. Mis

Speaker 1: papás y mis tíos estaban preocupados por Mariela, pero sospecho

Speaker 1: que en el fondo pensaban que se había levantado temprano

Speaker 1: y se había ido a caminar. Eso no era algo

Speaker 1: tan raro. Era normal. Parte de lo que disfrutábamos tanto

Speaker 1: de la casa de mis abuelos era todo el bosque alrededor,

Speaker 1: la seguridad con la que nos perdíamos en él por horas. Además,

Speaker 1: había algo más importante en ese momento. Mi abuela. Poco

Speaker 1: después de contarle a mi mamá que había soñado toda

Speaker 1: la noche con esa mujer extraña que la veía en

Speaker 1: su cuarto, se empezó a sentir mal. Tenía ganas de vomitar,

Speaker 1: tenía calor, estaba sudando a chorros. En ese momento, como

Speaker 1: ya se imaginarán, lo que más miedo nos dio es

Speaker 1: que se tratara de COVID, sobre todo porque significaría que

Speaker 1: nosotros se lo habíamos llevado. Y sí, ahora sabemos que

Speaker 1: esos síntomas no eran y que... Dura días sin incubarse,

Speaker 1: en manifestarse después del contacto con una persona con el virus,

Speaker 1: pero en ese momento estábamos seguros de que la habíamos

Speaker 1: puesto en peligro. Así que mis papás y mi tío

Speaker 1: Armando prepararon como pudieron una camioneta con bolsas de plástico

Speaker 1: para llevarla hasta un doctor que conocían, a 40 minutos de ahí.

Speaker 1: Pero cuando se preparaban algo más ocurrió. Vimos a Kathy

Speaker 1: aproximarse a la casa por un sendero. venía con mi

Speaker 1: prima Mariela en pijama descalza todos corrimos hacia ella a

Speaker 1: preguntarle cómo estaba a preguntarle qué diablos le había pasado

Speaker 1: por qué nos había preocupado así Kathy dijo que la

Speaker 1: había encontrado a 20 minutos de la casa a varios kilómetros

Speaker 1: de ahí acostada, dormida en una zona llena de piedras

Speaker 1: y no sabía cómo había llegado ahí y Mariela tampoco

Speaker 1: parecía saberlo decía que se sentía bien pero no tenía

Speaker 1: dolor ni nada raro sus pies estaban llenos de heridas

Speaker 1: pero lo más extraño de todo fue que cuando Kathy

Speaker 1: la encontró no las tenía sus pies estaban perfectamente sanos

Speaker 1: fue al caminar de vuelta que se los lastimó y

Speaker 1: entonces como diablos llegó ahí dormida como entró a una

Speaker 1: zona tan peligrosa sin hacerse el más mínimo daño sin

Speaker 1: lastimarse los pies Pero bueno, eso era algo con lo

Speaker 1: que lidiarían después. Me encargaron mucho a Mariela mientras llevaban

Speaker 1: a mi abuela al doctor, y me dijeron que Kathy

Speaker 1: se quedaría también con nosotras para cuidar a mi abuelo,

Speaker 1: que pusiéramos mucha atención en caso de que presentara algún síntoma,

Speaker 1: cualquier cosa extraña, que les habláramos en cuanto algo pasara.

Speaker 1: Yo acompañé a Mariela a lavarse las heridas de los pies.

Speaker 1: Y ese fue un momento sumamente extraño como unidad, porque

Speaker 1: a pesar de que parecía hablar normal, no sé, había

Speaker 1: una tristeza en ella, en sus ojos, que me recordaba

Speaker 1: esos primeros días cuando murió su mamá, mi tía Mai.

Speaker 1: Le pregunté si recordaba lo que habíamos jugado, lo que

Speaker 1: nos había dicho la ouija, y me dijo que sí,

Speaker 1: que lo recordaba todo, que recordaba ir a su cuarto

Speaker 1: o intentar dormir. Mayra le dijo que no fuera a

Speaker 1: hacer nada sin preguntarle. Y luego, como si ya no

Speaker 1: se controlara, como si estuviera soñando, recuerda borrosamente haber salido

Speaker 1: a buscar una vela, los fósforos, regresar al espejo de

Speaker 1: su cuarto y decir unas palabras, palabras que no reconocía,

Speaker 1: pero entre ellas encontró una frase. Lo que sea, pero

Speaker 1: que venga mi mamá. Estábamos muy tensas, pero algo rompió

Speaker 1: nuestra plática. Voces. Una voz que parecía regañar a otra

Speaker 1: en silencio. Salimos rápidamente para ver de dónde venía y

Speaker 1: en el salón encontramos a Kathy apretando muy feo de

Speaker 1: las muñecas a Mayra, que lloraba como si fuera una niña.

Speaker 1: Nos volteó a ver. Luego nos vio Kathy. Vengan para acá,

Speaker 1: mocosos idiotas. No saben lo que acaban de hacer. No

Speaker 1: saben lo que trajeron. Kathy había descubierto que Mayra robó

Speaker 1: su ouija, que la llevó ahí y que sin ningún

Speaker 1: permiso la jugó. Dijo que esos artículos estaban en su

Speaker 1: cuarto bajo llave por una razón, porque todos eran peligrosos

Speaker 1: de una forma u otra, pero lo peor, el objeto

Speaker 1: más peligroso en esa colección macabra era precisamente esa tabla,

Speaker 1: esa ouija. Luego nos preguntó qué tanto nos había dicho

Speaker 1: Mayra sobre ella. Le respondí que sabía que la tabla

Speaker 1: era de un brujo de Veracruz, que él contactaba a

Speaker 1: una mujer que habitaba en La Huija, una bruja que

Speaker 1: había vivido hace mucho tiempo y que trató de hacer

Speaker 1: el bien a la gente del pueblo y de los alrededores.

Speaker 1: Katy se empezó a reír, se empezó a carcajear, empezó

Speaker 1: a murmurar que éramos unas estúpidas. No tienen idea. nos

Speaker 1: decía de la mentira que les dijo Mayra mucho bien

Speaker 1: lo que vive en esa tabla en realidad está atrapada

Speaker 1: en ella lo que está ahí en esa ouija es

Speaker 1: lo más cercano al diablo que puede estar un ser

Speaker 1: humano en Veracruz esa mujer se llevó más almas que

Speaker 1: el cáncer yo no entendía Mariela estaba confundida también Mayra

Speaker 1: tenía una expresión muy rara que pasaba de la de

Speaker 1: una niña regañada a una muchacha casi burlándose de lo

Speaker 1: que escuchaba. Luego Kathy la señaló y preguntó. Estoy segura

Speaker 1: que esta muchacha idiota no les compartió el pequeño detalle

Speaker 1: de que cuando obtuvimos esa ouija hace años, ella, Mayra,

Speaker 1: estuvo poseída por la bruja esa. Pero eso no se

Speaker 1: los dijo, ¿verdad? no supe qué responder no dijimos nada

Speaker 1: y Kathy continuó por tres días esta niña no estuvo

Speaker 1: ahí y algo más estaba en su cuerpo y nos

Speaker 1: costó sangre y nos costó mucho dinero y nos costó

Speaker 1: nos costó una vida de alguien que queríamos mucho el

Speaker 1: poder liberarla pero nada de eso les dijo verdad Mayra

Speaker 1: se disculpó Dijo que no podía decir algo de lo

Speaker 1: que no se acordaba. Que no podía habernos advertido si

Speaker 1: a ella misma nunca le contaban esa historia bien y

Speaker 1: Kathy le respondió que era para que no viviera con

Speaker 1: la culpa de lo que su alma costó. Pero en

Speaker 1: ese momento había algo más urgente. Algo que teníamos que

Speaker 1: resolver cuanto antes. La ouija ya no estaba por ningún lado.

Speaker 1: Tampoco la había encontrado Kathy junto a Mariela en el bosque.

Speaker 1: En algún lugar alrededor de la casa... O entre los

Speaker 1: senderos estaba... Y teníamos que encontrarla cuanto antes... Dijo algo

Speaker 1: que en ese momento no creí... Dijo que ella estaba

Speaker 1: acostando almas... Pero si no la encontrábamos a tiempo... Si

Speaker 1: no hacíamos con ese maldito objeto lo que ella nos

Speaker 1: iba a indicar... Nos iba a costar la vida de todos...

Speaker 1: Y no estoy hablando de esta vida nada más... Esta

Speaker 1: es la de menos... Estoy hablando de que esto nos

Speaker 1: va a costar el alma. De que nos vamos a

Speaker 1: ir al infierno si ustedes no arreglan su cajadero. Buscamos

Speaker 1: por toda la casa. Los abuelos no eran religiosos. No

Speaker 1: había agua bendita, ni crucifijos, ni figuras o estampas religiosas.

Speaker 1: Kathy encontró algo en su maleta para protegernos, pero dijo

Speaker 1: que tenía que conservarla. Para proteger la casa de lo

Speaker 1: que andaba en el bosque. Y así, sin más, nos

Speaker 1: dijo que fuéramos, que la buscáramos, que no teníamos mucho tiempo,

Speaker 1: y nos advirtió algo. Porque la vela frente al espejo

Speaker 1: siempre es algo peligroso, y esto quiero dejarlo muy claro

Speaker 1: como unidad de relatos de la noche. Una vela frente

Speaker 1: al espejo es algo que jamás, por ningún motivo, deben

Speaker 1: de hacer, ni siquiera para prenderla la pongan enfrente. Pero,

Speaker 1: dejarla ahí toda la noche... después de que algo específicamente

Speaker 1: te lo pidió, era peor de lo que imaginábamos. Katy

Speaker 1: nos dijo que no hiciéramos caso a lo que escucháramos

Speaker 1: en el bosque, a lo que viéramos ahí, y que

Speaker 1: si algo en algún momento parecía como un fantasma, corriéramos

Speaker 1: para alejarnos lo más fuerte que pudiéramos, porque sería algo

Speaker 1: completamente real. Si tienen suerte, dijo, Lo que se salió,

Speaker 1: lo que anda aquí es un espíritu cualquiera. Pero si

Speaker 1: es ella la que vino, ya no hay mucho que hacer.

Speaker 1: Me puse mi chamarra. Hacía frío. Había algo de niebla.

Speaker 1: Parecía que en cualquier momento de nuevo podría volver a llover.

Speaker 1: Mayra estaba rara, casi emocionada por lo que estábamos a

Speaker 1: punto de buscar. como si fuera un juego, una aventura.

Speaker 1: Y Mariela, mi pobre prima, seguía con esa mirada triste,

Speaker 1: la misma de cuando murió su mamá. Katy nos dijo

Speaker 1: una última cosa, que cuando escucháramos el zumbido de moscas,

Speaker 1: había algo maligno cerca. Me acerqué al pasillo que daba

Speaker 1: al cuarto del abuelo y le grité. No respondió. Me

Speaker 1: acerqué unos pasos más para decirle que íbamos a caminar

Speaker 1: en el bosque, que íbamos a buscar algo que habíamos perdido.

Speaker 1: De nuevo no respondió, aunque su puerta estaba abierta. Decidí

Speaker 1: dejarlo así en caso de que estuviera dormido. Le dije

Speaker 1: que lo amaba mucho y me fui hacia la entrada

Speaker 1: de la casa donde me esperaban Mayra y Mariela. Afuera

Speaker 1: la niebla era baja, no se veía mucho de ese sendero.

Speaker 1: por el que estábamos a punto de entrar. Teníamos unas

Speaker 1: horas para volver, en lo que regresaban mis padres y

Speaker 1: mi tío Armando, y con suerte mi abuela también. Esperábamos

Speaker 1: que solo hubiera sido un susto de la edad y

Speaker 1: no algo grave. Caminamos por el sendero, por el que

Speaker 1: desde niñas Desde que solo en una casa de visitas

Speaker 1: y no la habían comprado mis abuelos, nos perdíamos por

Speaker 1: horas Mariela y yo. Cuando pasamos por ese lugar en

Speaker 1: donde las había encontrado haciendo algo raro cuando llegué, les

Speaker 1: pregunté si no íbamos a ir a buscar ahí. Las

Speaker 1: dos se voltearon a ver y me dijeron que no,

Speaker 1: que no había nada que buscar. Así que continuamos. Creo

Speaker 1: que fue un kilómetro después. alejándonos no solo de nuestra

Speaker 1: casa sino de cualquier atisbo de civilización, cuando el sendero

Speaker 1: ya se dividía. Ahí llegó nuestro primer y más importante dilema.¿

Speaker 1: Nos separábamos o seguíamos juntas? Y es que si bien

Speaker 1: uno de esos caminos llegaba hasta la zona rocosa donde

Speaker 1: habían encontrado a Mariela, hasta donde caminó dormida, no sabíamos

Speaker 1: qué tanto había vagado dormida. Además, Katy habría visto si

Speaker 1: la ouija estaba cerca de ella y no había encontrado nada.

Speaker 1: Mayra dijo que ella buscaría hasta llegar a las piedras,

Speaker 1: que nosotras siguiéramos por el otro camino, por esa zona

Speaker 1: de sendero menos explorada, con la vegetación metiéndose en el camino.

Speaker 1: Sería más fácil que ella siguiera sin perderse y encontrara

Speaker 1: la zona que habían mencionado, donde estaba Mariela por la mañana,

Speaker 1: donde había pasado la noche. Así que nosotras seguimos por

Speaker 1: ese camino por el que, la verdad, yo no recordaba

Speaker 1: haber ido antes. Es difícil describirlo. Era hermoso, estaba tupido

Speaker 1: de vegetación, de pinos y árboles cubiertos de musgo y enredaderas.

Speaker 1: Si no hubiera estado muerta de miedo, les hubiera dicho

Speaker 1: que parecía el escenario de un cuento. Caminamos por un

Speaker 1: buen tiempo, yo creo que una media hora más cuando...

Speaker 1: Cuando llegamos a otra división, el sendero se partía en

Speaker 1: dos en una piedra con forma de pirámide. Mariela y

Speaker 1: yo hablamos sobre la posibilidad de que se hubiera alejado tanto.

Speaker 1: Parecía imposible, pero... Pero¿ y si no lo era?¿ Y

Speaker 1: si la ouija estaba a tan solo unos metros más?

Speaker 1: Por eso decidimos continuar. Dijimos que al menos diez minutos

Speaker 1: más adelante, sin salirnos del sendero, Y así, así al

Speaker 1: menos sabríamos si podíamos descartar esos caminos. Escuchaba el viento

Speaker 1: soplar entre los árboles y recuerdo pocas cosas tan aterradoras

Speaker 1: en mi vida como eso. Me sentía completamente sola. Caminé,

Speaker 1: caminé y caminé sin entender bien qué estaba haciendo ahí.

Speaker 1: Al estar tan lejos empecé a sentir el absurdo de

Speaker 1: la situación.¿ De verdad estaba buscando una ouija?¿ De verdad

Speaker 1: creería que se llevaba almas?¿ Que la noche cuando jugamos

Speaker 1: los pasos que se escucharon afuera de la habitación eran

Speaker 1: algo paranormal y no uno de nuestros padres revisando que

Speaker 1: ya nos hubiéramos dormido? Me sentí estúpida.¿ Cómo iba a

Speaker 1: creer en eso? Mis abuelos, mis papás, todos me habían

Speaker 1: educado para no creer en supersticiones. En creencias tontas que

Speaker 1: buscan inventarle una explicación a los fenómenos que no entendemos.

Speaker 1: Empecé a reírme. Dios, eso lo que estaba viviendo sería

Speaker 1: una gran historia para mis amigas de la escuela.¿ Cómo

Speaker 1: se iban a reír de mí? Algo, un sonido me

Speaker 1: sacó de mis pensamientos. Por un momento había dejado de

Speaker 1: tener miedo. Había comprendido lo absurda de la situación, pero

Speaker 1: ahora estaba segura de haber escuchado algo. Una voz entre

Speaker 1: los árboles, lejos, pero no lo suficiente como para no aterrarme.

Speaker 1: Lo escuché de nuevo. Ahí estaba. Había alguien ahí. Una

Speaker 1: voz como de mujer que parecía estar lastimada. Pensé que

Speaker 1: no me iba a perdonar si alguien necesitaba ayuda y

Speaker 1: yo lo ignoraba pensando que era un fantasma. Así que

Speaker 1: grité al aire y pregunté. ¿Hola?¿ Alguien ahí? ¿Sí? El

Speaker 1: quejido se detuvo de repente al escucharme. Me desesperé. Estaba

Speaker 1: segura de que había alguien ahí y no podía ser

Speaker 1: mi prima. Los caminos se habían alejado muchísimo. Estábamos bastante lejos.

Speaker 1: Si ella o yo gritaba, no nos íbamos a escuchar.

Speaker 1: Intenté poner atención a mi alrededor. No me era desconocido.

Speaker 1: A pesar de que estaba rodeada de árboles, sentía que

Speaker 1: que de alguna forma ya había estado ahí, ya había

Speaker 1: estado siguiendo un llanto entre los árboles. Claro, era como

Speaker 1: un déjà vu. Seguí buscando. Le pregunté si estaba bien,

Speaker 1: que hablara más para saber dónde estaba, para buscarla, que

Speaker 1: la iba a encontrar. No sabía con quién estaba a

Speaker 1: punto de encontrarme, pero seguía buscando. Unos metros más adelante,

Speaker 1: Cuando ya se acababa el camino. Cuando empezaba a buscar

Speaker 1: entre los árboles mientras quitaba las ramas con las manos.

Speaker 1: Vi algo. A unos metros. Entre los árboles. Ahí. Comunidad.

Speaker 1: Agachada en cuclillas. Como comiendo lodo con las manos. Vi

Speaker 1: una figura que reconocía. Una mujer con un vestido viejo.

Speaker 1: Con sus manos feas. Era... Era simplemente esa mujer horrible

Speaker 1: que había visto en mis sueños. Me congelé por un momento.

Speaker 1: No sabía qué hacer. Pero entonces de espaldas a mí

Speaker 1: se levantó y empezó a caminar así, de espaldas pero

Speaker 1: muy rápido hacia mí, corriendo. Me di la media vuelta

Speaker 1: y regresé al camino. Me caí como en una maldita

Speaker 1: película de terror. Me caí y cuando quise correr sentía

Speaker 1: las piernas torpes, como si estuviera en una pesadilla que

Speaker 1: era completamente real. Corrí. Recordé las clases de educación física

Speaker 1: de la secundaria. Corría levantando las rodillas, moviendo rápido los brazos.

Speaker 1: Soy muy mala para todo lo físico. Soy pésima para correr.

Speaker 1: Pero en ese momento estaba segura de que de eso

Speaker 1: dependía mi vida. Quizás más. Empecé a gritar. A Mariela.

Speaker 1: A Mayra. Gritaba que venía detrás de mí, que me

Speaker 1: iba siguiendo. Grité hasta que no tuve aire y solo

Speaker 1: podía seguir corriendo. No podía ver nada. Mis piernas empezaban

Speaker 1: a entumecer. Sentía que no podía correr más y sentía

Speaker 1: que algo estaba corriendo detrás de mí, cada vez más cerca.

Speaker 1: Podía sentir sus manos tratando de tocar mi espalda. Antes

Speaker 1: de continuar comunidad, voy a pedirles que respiren, y que

Speaker 1: se queden al final de este episodio, pues, aunque esta

Speaker 1: historia es larga, el cuándo termine va a depender única

Speaker 1: y exclusivamente de ustedes. Lleguen hasta el final, compartan en

Speaker 1: sus redes cómo están viviendo esta historia, y por ahora, continuamos.

Speaker 1: Escuché voces a lo lejos, y entre los árboles pude

Speaker 1: ver dos figuras caminando con prisa hacia mí, Mayra y Mariela.

Speaker 1: En ese momento no sé de dónde saqué fuerza, pero

Speaker 1: caminé hasta llegar a ellas, y ahí me desvanecí. No

Speaker 1: podía respirar, no podía moverme. Tardé un segundo en recordar

Speaker 1: que algo venía detrás de mí, y me levanté sobresaltada,

Speaker 1: pero las dos me abrazaban preguntándome qué había visto. Les

Speaker 1: dije que una mujer, se las describí, les dije que

Speaker 1: era la mujer de mis sueños, la mujer con la

Speaker 1: que también había soñado mi abuela. Mayra dijo que no,

Speaker 1: que seguramente era la sugestión, que eso no podía ser cierto,

Speaker 1: que ella sabía que no podía ser real, que todo

Speaker 1: estaba en nuestra mente, que no podíamos dejarnos llevar, que

Speaker 1: eso era lo que quería. convencernos de que estaba ahí,

Speaker 1: entre nosotros, pero que no era cierto, que no era posible.

Speaker 1: Un quejido espantoso llenó entonces todo a nuestro alrededor, todo

Speaker 1: el bosque. Escuchamos a los pájaros volar, como vuelan con

Speaker 1: miedo después de un disparo. Las tres lo escuchamos, los

Speaker 1: pájaros lo escucharon. Algo se venía acercando desde ese sendero

Speaker 1: por el que llegué. Yo ya no podía correr, casi

Speaker 1: ni caminar, pero entre las dos me ayudaron. Mayra dijo

Speaker 1: que no podíamos detenernos, que aunque fuera arrastrándonos, pero teníamos

Speaker 1: que seguir. Y lo hicimos. Les juro que no sé

Speaker 1: de dónde saqué fuerza. Que les di las gracias para

Speaker 1: que me soltaran y empezamos a caminar. Casi correr. Mayra

Speaker 1: repetía que eso era suficiente. Que no se podía acercar

Speaker 1: más mientras no nos detuviéramos. Mientras no volteáramos atrás. Cuando

Speaker 1: nos acercamos a la casa, Katy estaba esperándonos cerca de

Speaker 1: la puerta. Estaba fumando. Nunca la había visto fumar. Al

Speaker 1: acercarnos empezó a negar con la cabeza... y cuando llegamos

Speaker 1: nos dijo que no podía creer que no hubiéramos encontrado nada,

Speaker 1: le dijimos que andaba una mujer en el bosque, que

Speaker 1: venía siguiéndonos, y dijo que sí, que la alcanzaba a ver,

Speaker 1: luego nos pidió que volteáramos, nos señaló hacia un árbol

Speaker 1: grande cerca del camino, ahí se metió, detrás, miren, la

Speaker 1: alcanzan a ver, se está asomando, Yo no podía ver nada,

Speaker 1: pero fui la primera en entrar a la casa. Me

Speaker 1: quedé en la puerta porque ellas seguían ahí afuera hablando

Speaker 1: de quién sabe qué. Luego me voltearon a ver y

Speaker 1: se acercaron. Entraron, cerraron la puerta detrás. Le pregunté a

Speaker 1: Kathy qué era eso, quién era ella. Me dijo que

Speaker 1: no sabía, que no podría decírmelo bien. que a lo

Speaker 1: mejor era una pobre loca que vivía por ahí cerca,

Speaker 1: o alguien perdido en el bosque. Me dejó hablando sola.

Speaker 1: Se fue a ver cómo seguía mi abuelo, que continuaba

Speaker 1: preguntando por mi abuelita, pero aún no se comunicaban. Le

Speaker 1: dije a Mariela que Katy estaba loca, pero Mayra dijo

Speaker 1: que ella sabía por qué lo decía. Dicen que cuando

Speaker 1: me pasó eso que me pasó, John no parecía a John.

Speaker 1: John hablaba como yo, que me veía diferente. Quizás a

Speaker 1: eso se refiera, ¿no? Dijo. Se hizo de noche. Empezó

Speaker 1: a lloviznar. Seguimos asomadas a la ventana. Veíamos por los árboles.

Speaker 1: Ahí creo que pude verla. Se veía el vestido claro

Speaker 1: de la mujer caminando entre los árboles. apareciendo y desapareciendo

Speaker 1: detrás de ellos. En algún momento Mayra sacó una lámpara

Speaker 1: con la que quería iluminarla, pero la detuvimos y se

Speaker 1: la logramos quitar. Sonó mi teléfono. Era mi mamá. Hija, este...

Speaker 1: Tienes que decirle algo a tu prima. Venla preparando, por favor.

Speaker 1: Tu abuela está mal. Está muy mal. Y no sabemos

Speaker 1: por qué. Se vino diciendo cosas todo el camino. Venía alucinando.

Speaker 1: Y todavía está así. Y sus signos... Sus signos ya

Speaker 1: están mal. Tienes que estar preparado, ¿ok? Le pregunté a

Speaker 1: mi mamá de qué estaba hablando. Que cómo era posible.

Speaker 1: Por la mañana mi abuela estaba bien. No sé, no sé, mija.

Speaker 1: No sé, tu papá ya va para allá con ustedes.

Speaker 1: Ya debe estar por llegar. Va a hablar con tu

Speaker 1: abuelito y se lo va a traer para acá. Pero,

Speaker 1: por favor, tú ve preparando a tu prima. Pero que

Speaker 1: nadie más se entere, por favor. Que nadie más se entere, ¿ok?

Speaker 1: Colgué y busqué a mi prima. Le dije que me

Speaker 1: acompañara al ático, a mi cuarto por algo.¿ A dónde

Speaker 1: era mi cuarto por algo? Cuando subimos le conté que

Speaker 1: mi abuela estaba mal, pero pareció no afectarle. Solo preguntó

Speaker 1: si ya había muerto. Le dije que no, pero teníamos

Speaker 1: que estar preparadas para lo que fuera. La tristeza La

Speaker 1: tristeza que le había visto antes de salir al bosque

Speaker 1: había desaparecido Y yo Yo ya no entendía nada Está

Speaker 1: allá afuera Me dijo mi prima Asomándose por la ventana

Speaker 1: del ático Miré yo también Tenía razón La mujer estaba

Speaker 1: ahí entre los árboles, pero en un claro desde donde

Speaker 1: se dejaba ver con claridad. Parecía que veía directamente hacia nosotros,

Speaker 1: y les juro que sus pies no estaban tocando el suelo.

Speaker 1: Yo ya no tenía duda de que eso que veíamos

Speaker 1: no era absolutamente nada que se pudiera explicar. A pesar

Speaker 1: de la niebla, a pesar de la oscuridad, podíamos verla

Speaker 1: muy bien. Bajamos corriendo para decirle a Kathy, para que

Speaker 1: la viera. Para decirle dónde estaba, pero cuando fuimos a

Speaker 1: la ventana ya no estaba ahí. No se veía nada

Speaker 1: allá afuera. Lo único que vimos fue algo peor. Por

Speaker 1: el camino estrecho de tierra que llegaba a la casa.

Speaker 1: Las luces de un coche. Del coche de mi papá. Detenido.

Speaker 1: Algo había ocurrido. Estaba lejos, pero tenía que ir hacia él.

Speaker 1: Tenía que verlo. Tenía que correr por la oscuridad, por

Speaker 1: el bosque, pero tenía que llegar a él. La última

Speaker 1: parte de este episodio comunidad por azares del destino, no

Speaker 1: está siendo grabada en la Ciudad de México, sino en

Speaker 1: la misma casa donde comenzó Relatos a la Noche hace mucho,

Speaker 1: mucho tiempo, con un micrófono que hace mucho no utilizamos,

Speaker 1: precisamente con el que se grabaron sagas como el Crucifijo

Speaker 1: del Padre Lucas. Es por eso que quizás se escuche

Speaker 1: un poco diferente a los últimos episodios, pero también por eso,

Speaker 1: por alguna razón, esta tercera parte nos parece especial. Esta

Speaker 1: es la conclusión de la historia, de la ouija que

Speaker 1: se come nuestras almas. Poca gente, poca gente me va

Speaker 1: a creer lo que vi ese día, desde el ático.

Speaker 1: Una mujer flotando entre los árboles, igual a la que

Speaker 1: había visto en mis sueños. Un poco más lejos en

Speaker 1: el camino que llevaba a la casa de mis abuelos,

Speaker 1: las luces de un carro estaban detenidas, mi papá, llegando

Speaker 1: a buscar a mi abuelo para llevarlo al hospital, para

Speaker 1: avisarle que la abuela estaba mal, bajé corriendo para llegar

Speaker 1: a él, para avisarle de lo que andaba por ahí,

Speaker 1: de lo que había pasado, para que me llevara con ellos,

Speaker 1: corrí hasta el carro pero no había nadie, la puerta

Speaker 1: estaba abierta, luego vi a mi papá a unos metros

Speaker 1: tallándose los ojos, como si le ardieran mucho, Al acercarme

Speaker 1: también sentí algo extraño. Esa sensación de dolor como cuando

Speaker 1: estás picando cebollas. Le pregunté si todo estaba bien. Mi

Speaker 1: papá tenía la mitad de la cara como congelada. No

Speaker 1: la podía mover. Se veía muy mal, como si se

Speaker 1: le hubiera derretido. Se miraba raro, pero había una expresión

Speaker 1: de terror que iba más allá de la parálisis.¿ Qué pasó?

Speaker 1: Le pregunté. Volví a hacerlo, pero no me contestaba. Por

Speaker 1: un momento levanté la vista. Por un momento creí ver

Speaker 1: a la mujer caminando entre los árboles, alejándose. Le pregunté

Speaker 1: a mi papá, ayudándola a levantarse, si había visto algo,

Speaker 1: si se le había atravesado algo. Me dijo que sí,

Speaker 1: pero como si fueran detalles sin importancia. Ahí era claro

Speaker 1: que había algo más. Me preguntó si mi mamá había

Speaker 1: hablado conmigo. Le dije que sí. Me preguntó qué tanto

Speaker 1: me había dicho y le dije que solo que la

Speaker 1: abuela estaba mal. Él negó con la cabeza, como si

Speaker 1: mi mamá hubiera ocultado información importante. Luego dijo, tu abuelo,

Speaker 1: tu abuelito, tenemos que ir rápido por él. Tu abuela

Speaker 1: vio algo Lo necesita... No se puede morir sin verlo...

Speaker 1: Yo le grité que por favor parara un segundo... Que

Speaker 1: me explicara qué diablos estaba pasando... Que no entendía nada...

Speaker 1: Que lo necesitaba... Que por favor... Por favor me dijera

Speaker 1: qué estaba pasando... Y creo que me vio tan mal...

Speaker 1: Tan asustada... Tan confundida que se detuvo... Me tomó de

Speaker 1: los hombros y me dijo... Ok, si quieres saberlo te

Speaker 1: lo voy a decir. Tu abuela se murió. Se murió

Speaker 1: por más de un minuto. El doctor la declaró clínicamente

Speaker 1: muerta y le lloramos y todo, pero antes de que

Speaker 1: nos saliéramos de la habitación, regresó. Regresó con un grito horrible,

Speaker 1: con algo que jamás había escuchado, mi niña. Estaba llorando,

Speaker 1: estaba muy asustada. Ni entre tu mamá y tu tío

Speaker 1: y el doctor podíamos controlarla. Llegaron enfermeras, llegó mucha gente

Speaker 1: y no podíamos. Y tu abuelita lloraba y pedía que

Speaker 1: no la dejáramos morir. Que no la dejáramos morir de nuevo,

Speaker 1: por favor. Me apretaba la mano y me pedía que no,

Speaker 1: con unos ojos de terror que nunca le había visto

Speaker 1: ni a ella ni a nadie. Le inyectaron, le pusieron

Speaker 1: no sé qué y hasta entonces respiró. Mi papá se detuvo.

Speaker 1: Miró hacia todos lados, como si no estuviera seguro de

Speaker 1: decirme lo siguiente. Te lo voy a decir aquí porque

Speaker 1: no voy a hacerlo cerca de tu abuelo. Pero tu

Speaker 1: abuelita dijo algo. Dijo que había visto el infierno. Que

Speaker 1: había visto muchas cosas. Que sabía dónde iba. Que viniéramos

Speaker 1: por tu abuelo. Rápido. Que no se podía morir así.

Speaker 1: Yo no entiendo nada, pero sé lo que vi. Y

Speaker 1: no voy a dejar que tu abuela se muera de

Speaker 1: esta forma. Maneje el carro hasta la casa. La cara

Speaker 1: de mi papá se veía muy mal, se le caía

Speaker 1: de un lado horrible. Entramos hasta el cuarto del abuelo,

Speaker 1: ahora ya sin preocuparnos por el COVID, de contagiarlo o

Speaker 1: de nada, pero no había nadie en el cuarto, tampoco

Speaker 1: en el pasillo, tampoco en ningún lugar. Regresamos a la

Speaker 1: sala y ahí estaba Katy, parada sin entender nada. Le

Speaker 1: preguntamos por el abuelo y dijo que no lo había visto.

Speaker 1: Que si no estaba en su cuarto. Escuché pasos venir

Speaker 1: de la escalera. Se venían riendo Mariela y Mayra. Les

Speaker 1: pregunté si el abuelo estaba arriba y dijeron que no.

Speaker 1: Mayra señaló hacia afuera. Hacia el bosque. Hacia el camino

Speaker 1: por donde Mariela se había perdido. Mi papá salió rápidamente

Speaker 1: a buscarlo, pero... No sé... Fue como si uno se

Speaker 1: hubiera dado cuenta de lo rara que estaban Mayra y

Speaker 1: mi prima. Yo tomé mi chamarra para salir tras él.

Speaker 1: Mariela se me acercó y me abrazó. Me dijo algo

Speaker 1: al oído. Todo está bien, prima. Ya. Ya pude hablar

Speaker 1: con mi mamá. Ya viene. Ignoré eso y salí corriendo.

Speaker 1: Hacía mucho frío comunidad. Había niebla muy delgada. Pude ver

Speaker 1: a mi papá avanzando por el camino. Solo se veía aborrojo,

Speaker 1: pero se veía a lo lejos todavía y corrí para alcanzarlo.

Speaker 1: Reconocí el lugar a donde nos acercábamos y me detuve.

Speaker 1: Le dije que me siguiera y me salí del camino.

Speaker 1: Era peligroso. Era ese lugar donde me había encontrado mi

Speaker 1: prima y a Mayra el día que llegué. Donde estaban

Speaker 1: haciendo quién sabe qué. Escuchamos algo. Alguien andaba ahí. Y

Speaker 1: la vi entre las ramas de los árboles, cruzando rápidamente, escondiéndose.

Speaker 1: Ya la vi. Tú sigue buscando a tu abuelo. Dijo

Speaker 1: mi papá mientras se detenía y yo seguía adelante. Lo encontré.

Speaker 1: Encontré a mi abuelo escarbando con sus manos. Reconocí muy

Speaker 1: bien el lugar. Era exactamente ese donde encontré a Mayra

Speaker 1: sobre Mariela. Cuando escondí algo en sus manos detrás.¿ Qué

Speaker 1: está haciendo abuelito? Le pregunté. Él no me hacía mucho caso.

Speaker 1: Sin voltear a verme, solo repetía. Lo dejaron por aquí.

Speaker 1: Por aquí debe de estar. Lo dejaron por aquí. Yo

Speaker 1: me acerqué a él e intenté levantarlo, pero ni siquiera

Speaker 1: lo moví. Escarababa con mucha fuerza. Sus brazos se sentían tensos,

Speaker 1: como si no tuviera la más mínima oportunidad de detenerlo.

Speaker 1: Y él no era tan fuerte como unidad. Había algo

Speaker 1: raro en él. como si no estuviera en control de

Speaker 1: su cuerpo. Mi papá apareció de entre las ramas y

Speaker 1: jaló a mi abuelo. Le decía que teníamos que irnos,

Speaker 1: que la abuela lo estaba esperando, y entre los dos

Speaker 1: logramos levantarlo, arrastrarlo. Y el abuelo empezó a caminar, pero

Speaker 1: volteaba como si hubiera dejado algo atrás, o como si

Speaker 1: algo viniera detrás de nosotros. cuando nos íbamos acercando a

Speaker 1: la casa le llegó un mensaje a mi papá hizo

Speaker 1: una cara muy fea y dijo que no había tiempo

Speaker 1: que ya se tenía que ir y sin llegar ni

Speaker 1: por una chamarra a la casa metió al abuelo así

Speaker 1: como estaba en pijama al carro llévame contigo pa le

Speaker 1: decía pero él parecía que no me escuchaba llévame contigo

Speaker 1: por favor en eso salió Katy corriendo poniéndose una chamarra,

Speaker 1: dijo que tenía que estar con Armando, y papá me

Speaker 1: voltó a ver y me dijo que confiara en él,

Speaker 1: que no quería que yo estuviera cerca de eso, me

Speaker 1: dio un beso en la frente y me dejó, me

Speaker 1: dejó ahí frente a la casa de los abuelos, me

Speaker 1: daba mucho miedo entrar, me daba mucho miedo voltear, El

Speaker 1: carro de mi papá se alejó por el camino. Yo

Speaker 1: no quería darme la vuelta. Tuve que armarme de valor

Speaker 1: para hacerlo. Sentía que algo iba a estar ahí, viéndome.

Speaker 1: Se empezó a escuchar algo que venía de la casa.

Speaker 1: Había una luz prendida. La del ático. ¿Qué? Mi teléfono

Speaker 1: quién sabe cuánto tiempo tenía descargado. No serviría ni para iluminarme.

Speaker 1: La luz de la casa parpadeaba. Duraba unos tres o

Speaker 1: cuatro segundos y se iba a diez o más. Eso

Speaker 1: no tenía nada de paranormal. Eso sucedía constantemente con el

Speaker 1: tiempo y después de un rato volvía a la normalidad.

Speaker 1: Pero en ese momento la única luz que no parpadeaba

Speaker 1: era la del ático. como si ahí se estuvieran iluminando

Speaker 1: por velas. Yo no pensaba entrar, sí. No. Por un

Speaker 1: momento pensé en caminar por el camino. Eran kilómetros en

Speaker 1: el frío, pero eventualmente llegaría a la carretera, a otras casas.

Speaker 1: Podría lograrlo, así que... Así que di unos pasos. Escuché... moscas...

Speaker 1: Muchas moscas, como si hubiera algo muy sucio acercándose, y

Speaker 1: tenía presente lo que significaba. Ahí no estoy segura de

Speaker 1: lo que vi, pero entre los árboles, detrás de ramas

Speaker 1: y ramas, por un momento creí ver algo. Si mi

Speaker 1: mente no me engañaba, creí ver algo como la cabeza

Speaker 1: de una chiva, de una cabra. No sé si estaban

Speaker 1: dos patas, pero parecía ser muy alta. Así que me

Speaker 1: di media vuelta, regresé y entré a la casa. Lo

Speaker 1: único que atiné a hacer fue ir a la cocina,

Speaker 1: esconderme debajo de la cama de mis abuelos. Esta tenía

Speaker 1: un mantel largo que la tapaba casi toda. Ahí pensaba

Speaker 1: quedarme en lo que fuera necesario. Había algo afuera, sí,

Speaker 1: en el bosque. Algo que me daba más miedo, mucho

Speaker 1: más de lo que me asustaba quienes estaban ahí adentro.

Speaker 1: Alguien llegó. Escuché los pasos por el porche. Se acercó

Speaker 1: a la puerta. Luego escuché que alguien bajó desde el ático.

Speaker 1: Abrió la puerta y dijo algo. Pasa. Te estábamos esperando.

Speaker 1: Dijo Mariela. Algo... Algo entró. Y el olor que llegó entonces, comunidad,

Speaker 1: es indescriptible. Era olor a muerte. ¿Qué? Subieron por el ático.

Speaker 1: En eso escuché un teléfono a lo lejos. Recordé que

Speaker 1: el mío estaba descargado, que cualquier cosa que ocurriera no

Speaker 1: me iban a poder avisar, que le llamarían a mi prima. ¿Ya? Ok. Ok.

Speaker 1: Yo le aviso cuando la encuentre. No había nada de

Speaker 1: emoción en la voz de Mariela. Ningún sentimiento. Después de contestar,

Speaker 1: subió corriendo. Yo me asomé por debajo de la mesa.

Speaker 1: Mientras no volviera la luz, creía que iba a estar

Speaker 1: segura ahí. Alcancé a ver cómo bajaba Mariela con Mayra.

Speaker 1: Salieron de la casa. Supuse que habían caminado hacia el bosque.

Speaker 1: Salí de debajo de la mesa, subí al ático por

Speaker 1: mis cosas y... Y ahí en mi cama estaba la tabla.

Speaker 1: Y habían metido espejos al cuarto. Ahí estaba esa maldita ouija.

Speaker 1: Busqué rápidamente por todos lados mi batería externa para cargar

Speaker 1: mi celular y finalmente la encontré. Bajé corriendo para regresar

Speaker 1: y esconderme en el cuarto de mi abuelo, pero al

Speaker 1: pasar por la sala vi algo... Era una figura oscura,

Speaker 1: algo negro. Estaba sentada en la sala y lo único

Speaker 1: que se podían ver eran sus ojos. Y no se

Speaker 1: trataba de la oscuridad, eso no era lo que la escondía.

Speaker 1: Lo que fuera que estaba ahí era una figura completamente

Speaker 1: negra que estaba viendo hacia mí. Mi prima y su

Speaker 1: amiga se acercaban. Yo corrí. Recorrí al cuarto de mis

Speaker 1: abuelos y cerré con seguro detrás de mí. Sin voltar

Speaker 1: a ver la mesadora, me metí debajo de la cama.

Speaker 1: Como cuando era niño y me escondía ahí para sentirme segura.

Speaker 1: Necesitaba calmarme. Necesitaba respirar por un momento. Por fin se

Speaker 1: cargó mi celular. Por fin lo pude prender. Le hablé

Speaker 1: a mi papá. Por fin supe que mi abuela falleció

Speaker 1: antes de que mi abuelo pudiera llegar a verla. Me

Speaker 1: quedé ahí hasta que un rato después llegó mi tío Armando,

Speaker 1: Katy y mis papás. Mi abuelo se había tenido que

Speaker 1: quedar internado, sedado en el hospital. En cuanto pudo, Katy

Speaker 1: se fue sobre Mariela. a solas, y le preguntó dónde

Speaker 1: diablos tenía la tabla. Yo lo noté y me acerqué,

Speaker 1: y le dije que la había visto en el ático,

Speaker 1: y en cuanto lo dije me dolió la cabeza. Sentí

Speaker 1: una punzada en la sien del lado derecho, la misma

Speaker 1: que siento como unidad cuando escribo esta historia, la misma

Speaker 1: que ha sentido gente a la que se la cuento.

Speaker 1: Katy subió corriendo. Mariela me vio enojada. Se acercó a

Speaker 1: abrazarme y me dijo algo en el oído. También se

Speaker 1: va a ir tu abuelo entonces. Me dijo tu abuelo

Speaker 1: como si no fuera suyo como si no fuera ella

Speaker 1: y su voz era como sé que va a sonar

Speaker 1: muy loco pero Era como si se hubieran escuchado dos

Speaker 1: voces susurrándome. Katy bajó con lo que creo que era

Speaker 1: la tabla envuelta en una cobija. Sin decir nada se

Speaker 1: llevó a Mayra. Salieron en el carro y al parecer

Speaker 1: regresaron rumbo a la Ciudad de México. Mariela permaneció sentada

Speaker 1: sin hablar, sin decir mucho y solo se levantaba a comer.

Speaker 1: Solo parecía fingir algo de normalidad cuando la llamaban para comer.

Speaker 1: Mi abuelo falleció una semana después. Por COVID. Aislado de

Speaker 1: todos nosotros. Nadie lo vio enfermarse. Nadie supo qué ocurrió.

Speaker 1: Ninguno de nosotros tuvo algún síntoma o pareció haberse enfermado.

Speaker 1: Fue muy extraño porque nadie se esperaba que cuando lo vimos...

Speaker 1: Cuando lo llevaron hacia la abuela, sería la última vez

Speaker 1: que íbamos a verlo, porque tampoco nos dejaron ver su cuerpo.

Speaker 1: Una enfermera que lo cuidó le dijo a mi tío

Speaker 1: Armando que mi abuelo gritaba por las noches, que alucinaba,

Speaker 1: que decía que veía a una mujer. Mi tío dice

Speaker 1: que él cree que era mi abuela. Yo me imagino

Speaker 1: algo mucho, mucho peor. Luego de la muerte de mi abuelo,

Speaker 1: no sé si por casualidad o por qué, pero Mariela

Speaker 1: volvió inmediatamente a la normalidad. A la tristeza de antes.

Speaker 1: A extrañar a su mamá. Katy no volvió a llevar

Speaker 1: a Mayra. No estuvo en el velorio. Desde el fin

Speaker 1: de la pandemia la casa está en renta. Hoy cualquiera

Speaker 1: la puede visitar, pero Mariela nunca ha vuelto. Se cuentan

Speaker 1: cosas muy extrañas, que incluso han llegado a las reseñas

Speaker 1: que deja la gente en la página donde se renta.

Speaker 1: Un olor a caño, a podrido que llega de repente

Speaker 1: en la noche, desde el bosque. Que la puerta llega

Speaker 1: a amanecer abierta, y que se escuchan pasos en el

Speaker 1: ático cuando no hay absolutamente nadie. Katy sí volvió una vez,

Speaker 1: solo con mi tío Armando a la casa, pero después

Speaker 1: ya nunca lo hizo. Dijo que hay algo todavía en

Speaker 1: el bosque, que se le puede ver en la noche

Speaker 1: si pones atención, que la ves rondando la casa entre

Speaker 1: los árboles. Uriel, tú sabes que este es solo una

Speaker 1: parte de mi historia. Sabes lo difícil que es para mí,

Speaker 1: lo demás. Quizás no da tanto miedo, pero es mucho

Speaker 1: más doloroso. Espero poder decirte que la publiques, por fin,

Speaker 1: en algún momento, y que la gente conozca el resto

Speaker 1: de la historia. Tú sabes que pude contactar a mi abuela.

Speaker 1: Me duele mucho saber dónde está y cuánto miedo le

Speaker 1: tengo a esa ouija que se come almas. Ojalá que

Speaker 1: la tomen en serio. Comunidad, antes de cerrar esta historia,

Speaker 1: la historia que nos ha compartido la protagonista hasta ahora,

Speaker 1: Quiero decir algo que ya hablé con ella, que ya

Speaker 1: está muy claro con ella. Bueno, entre las cosas que

Speaker 1: suceden a continuación es que ella llega a hacerse muy

Speaker 1: cercana a Katy. Decidieron prestarme la tabla. Estaban seguras que

Speaker 1: teniéndola en mis manos, aún sin jugarla, que no lo haría,

Speaker 1: por supuesto, iba a sentir esa energía enorme. que no

Speaker 1: podía negar porque lo que me dicen es que saben

Speaker 1: de lo increíble que puede parecer esta historia y aunque

Speaker 1: están seguras que yo le iba a contar con el

Speaker 1: mismo respeto como cuento todas querían darme una evidencia de

Speaker 1: que había algo algo de verdad Y ustedes saben que

Speaker 1: soy miedoso, pero mi escepticismo me da valor para tener

Speaker 1: objetos así. Ustedes saben que tengo otra ouija de otra

Speaker 1: historia que está por aquí en Relatos de la Noche

Speaker 1: y que nunca me pasó nada con ella, pero debo

Speaker 1: decirles que con esta ocurrió algo que sí estuvo extraño.

Speaker 1: La ouija llegó finalmente a mí en diciembre pasado. justo

Speaker 1: cuando me estaba mudando de casa, y yo estoy seguro

Speaker 1: de haberla empacado muy bien. Estoy seguro que fue de

Speaker 1: las primeras cosas que empaqué, y cuando volví a mi

Speaker 1: antiguo departamento para recoger las últimas cosas que tenía en

Speaker 1: mi estudio, me encontré con una bolsa negra de tela

Speaker 1: muy gruesa, que era justamente como en la que me

Speaker 1: dieron esta ouija. Tuve que ir a revisar, al departamento nuevo,

Speaker 1: a las cajas, para ver si no había visto mal,

Speaker 1: si no me la había llevado envuelta en otra cosa,

Speaker 1: y ya no la encontré. Nunca llegó al departamento nuevo.

Speaker 1: Y esto puede ser casualidad, tengo TDA, así que pudo

Speaker 1: haber sido que no puse atención, que hice otra cosa,

Speaker 1: que simplemente creí haberla guardado, pero el punto, y lo

Speaker 1: que no se puede negar, es que la tabla ya

Speaker 1: no estaba en mi estudio. Solo la bolsa. Cuando le

Speaker 1: tuve que decir a nuestra protagonista anónima, Yakati, todos los nombres,

Speaker 1: por cierto, en esta historia evidentemente han sido cambiados, me

Speaker 1: dijeron que entendían que estaba bien porque, dicen, la ouija llama.

Speaker 1: Esta ouija llama. Yo no sé si la perdí, yo

Speaker 1: no sé si alguien me la robó en la mudanza, pero...

Speaker 1: No voy a mentirles y decirles que no me preocupa pensar...

Speaker 1: Que alguien la tiene sin saber... Que se llevó... Que

Speaker 1: a lo mejor... Por pura curiosidad se llevó una tabla que... Bueno...

Speaker 1: Para esta familia representa muchas... Muchas cosas muy feas... Y muertes...

Speaker 1: Y me es raro pensar que esa tabla...¿ Quién sabe

Speaker 1: en qué manos está? Suelta como si fuera cualquier cosa...

Speaker 1: en algún lugar de la Ciudad de México. Por mi parte,

Speaker 1: evidentemente he llegado a la decisión de no volver a

Speaker 1: aceptar objetos, por más escéptico que yo sea, sí siento

Speaker 1: que es demasiada responsabilidad y ustedes saben que yo no

Speaker 1: soy un experto en el manejo de nada de esto,

Speaker 1: soy simplemente alguien a quien le apasiona contar historias y

Speaker 1: debo aceptar ese lugar. Y decirles que si en algún

Speaker 1: momento de esta historia sintieron un extraño dolor de cabeza,

Speaker 1: en la 100 del lado derecho, por favor, nos digan porque

Speaker 1: me gustaría saberlo. Quizás, quizás en algún momento podamos contar

Speaker 1: el resto de esta historia. Por lo pronto, agradecemos que

Speaker 1: hayan escuchado este episodio de Relatos de la Noche.

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