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Algo se aparece en la Casa de los Mineros (relatos de casas embrujadas)

Hay casas donde el miedo se siente desde que cruzas la puerta. Lugares donde el silencio pesa demasiado, donde los pasos en la madrugada no deberían existir… y donde algunas personas terminan viendo exactamente la misma figura.

Esta noche en Relatos de la Noche conoceremos historias sobre casas marcadas por algo imposible de explicar. Una anciana que desciende lentamente por unas escaleras en Guanajuato. Ruidos sobre un techo de lámina en Puerto Rico.

Y una presencia que imitaba a un hombre vivo dentro de una casa en Mazatlán. Quizás algunos lugares simplemente guardan algo. Algo que permanece ahí… esperando a que alguien más llegue.

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Speaker 1: En esa casa de Guanajuato vivíamos únicamente un compañero chileno

Speaker 1: y yo, y una noche me desperté cuando él entró

Speaker 1: completamente muerto de miedo a mi cuarto. Me pidió que escuchara,

Speaker 1: que pusiera atención. Se escuchaba algo, alguien caminando en el

Speaker 1: segundo piso de esa casa, donde supuestamente solo estábamos nosotros dos.

Speaker 1: Una casa embrujada es un espacio donde lo paranormal ha

Speaker 1: cruzado la puerta. Quizás está a la vista de todos,

Speaker 1: quizás solamente algunos podrán percibirlo, pero ahí está. Ya sea

Speaker 1: un lugar donde habite un fantasma, donde algo que nunca

Speaker 1: fue humano puede existir cerca de nosotros, alimentarse de nuestro miedo,

Speaker 1: o quizás solo es un lugar marcado por la energía,

Speaker 1: por la vida de sus habitantes. No hay forma de saberlo.

Speaker 1: Lo que les puedo asegurar es que las historias que

Speaker 1: escucharán esta noche van a hacerlo cerrar bien la puerta

Speaker 1: antes de dormir, taparse los oídos, ignorar cualquier sonido que

Speaker 1: se cuele por debajo de la puerta. Así que déjense llevar,

Speaker 1: que ya están entrando en los siguientes relatos de la noche.

Speaker 1: Hola comunidad, soy Barbaseura. Envío esta historia de parte de

Speaker 1: mi papá. En mi familia somos grandes fans de ustedes.

Speaker 1: Hace años que escuchamos sus historias y hace poco mi

Speaker 1: papá se motivó a mandar una de las suyas. Así pues,

Speaker 1: este es su relato. Les quiero contar algo que viví

Speaker 1: en Guanajuato hace ya muchos años, cuando trabajaba como perforista

Speaker 1: en la mina Cata. Yo soy chileno, nacido y creado allá,

Speaker 1: y durante buena parte de mi vida trabajé en minería

Speaker 1: en distintos países. Nunca fui una persona que creyera en

Speaker 1: fantasmas ni cosas paranormales. De hecho, entre nosotros, cualquiera que

Speaker 1: hablara de esas cosas normalmente terminaba siendo motivo de burla.

Speaker 1: Por eso mismo lo que pasó en esa casa nunca

Speaker 1: lo podré explicar sin caer en lo... en lo paranormal.

Speaker 1: Esto ocurrió en 2008. La empresa nos rentó una casa enorme

Speaker 1: en Guanajuato Capital. Según nos dijeron, había pertenecido al gobernador

Speaker 1: de ese entonces o a alguien muy importante relacionado con él.

Speaker 1: Estaba construida sobre una pendiente, con muchas casas allá y

Speaker 1: quedaban unas pocas cuadras de la catedral. Por fuera se

Speaker 1: veía completamente normal. Era una casa moderna, bonita, incluso lujosa

Speaker 1: para lo que nosotros estábamos acostumbrados. Tenía una vista impresionante

Speaker 1: de la ciudad y espacios de sobra para varios trabajadores.

Speaker 1: Al principio solamente vivíamos ahí un compañero chileno y yo.

Speaker 1: Él y yo habíamos trabajado juntos antes en otros proyectos

Speaker 1: y nos conocíamos desde hacía años. Ya había confianza total

Speaker 1: entre nosotros. Durante el día la casa se sentía menos

Speaker 1: vacía porque siempre iba una señora a cocinar, hacer el aseo.

Speaker 1: Pero en las noches... En las noches todo cambiaba. El

Speaker 1: silencio era demasiado. La casa era tan grande que incluso

Speaker 1: entre nosotros había momentos donde parecía que cada quien estaba

Speaker 1: completamente solo. Las habitaciones quedaban en la parte baja y

Speaker 1: arriba estaba la cocina, el comedor y la sala. Cosas

Speaker 1: de casas en pendientes. Y una noche pasó algo raro.

Speaker 1: Yo estaba dormido cuando mi compañero entró de golpe a

Speaker 1: mi cuarto para despertarme. Venía muy alterado. Me dijo que

Speaker 1: arriba se escuchaban ruidos, como si estuvieran arrastrando muebles o

Speaker 1: moviendo las sillas al comedor. Todavía medio dormido me dio

Speaker 1: risa verlo así de asustado. Era un hombre enorme, fácil

Speaker 1: de metro noventa, pero estaba parado junto a mi cama

Speaker 1: abrazando una almohada vieja y usando uno de esos gorros

Speaker 1: antiguos para dormir que terminaban en un pompón. La escena

Speaker 1: me pareció tan ridícula que pensé que estaba exagerando o

Speaker 1: que había confundido algún ruido de la calle. Le dije

Speaker 1: que seguramente estaba imaginando cosas, pero insistió tanto que terminé

Speaker 1: acompañándolo a revisar. Subimos los dos al comedor y no

Speaker 1: encontramos absolutamente nada. Las sillas estaban acomodadas, las ventanas cerradas,

Speaker 1: las puertas aseguradas. No había forma de que alguien hubiera

Speaker 1: entrado a la casa. Así que volvimos a dormir y

Speaker 1: al día siguiente hasta me burlé de él durante el desayuno.

Speaker 1: Pero la siguiente noche pasó exactamente lo mismo. Otra vez

Speaker 1: mi compañero entró diciendo que los ruidos habían comenzado arriba,

Speaker 1: que por favor fuera a ver. Esta vez ya no

Speaker 1: se veía solamente asustado, también estaba confundido porque aseguraba que

Speaker 1: las mesas, que las sillas se escuchaban clarísimo desde su cuarto.

Speaker 1: que se estaban moviendo mientras que yo estando prácticamente al

Speaker 1: lado no escuchaba nada volvimos a subir no había nadie

Speaker 1: otra vez pero ahora si había algo diferente una de

Speaker 1: esas sillas pesadas estaba ligeramente separada de la mesa fácilmente

Speaker 1: alguien había podido pensar que estaba mal acomodada desde antes

Speaker 1: Y eso mismo pensé yo, pero a la mañana siguiente

Speaker 1: le preguntamos a la señora del aseo, y ella aseguró

Speaker 1: que siempre dejaba el comedor perfectamente ordenado antes de irse,

Speaker 1: que era una costumbre que tenía desde que trabajaba con

Speaker 1: los dueños que eran muy especiales en cuanto al acomodo.

Speaker 1: Recuerdo que cuando me dijo eso, mi compañero se puso

Speaker 1: completamente pálido. Esa misma noche decidió mover una televisión vieja

Speaker 1: hasta mi habitación porque ya no quería dormir solo. Terminamos

Speaker 1: intercambiando cuartos para evitar sus ronquidos y curiosamente desde ese

Speaker 1: momento dejaron de escucharse los ruidos. Pasaron algunos días tranquilos

Speaker 1: hasta que llegó otro trabajador mexicano a quedarse con nosotros.

Speaker 1: A él nunca le habíamos contado nada. No queríamos sugestionar

Speaker 1: a nadie ni tampoco seguir hablando del tema, la verdad.

Speaker 1: Pero una madrugada pasó algo todavía peor que lo que

Speaker 1: habíamos vivido hasta ese momento. El hombre salió de su

Speaker 1: cuarto para ir al baño y cuando iba pasando junto

Speaker 1: a las escaleras, vio a una anciana bajando lentamente desde

Speaker 1: el piso de arriba. Nos dijo que llevaba un camisón viejo.

Speaker 1: el cabello completamente blanco y tan largo que le cubría

Speaker 1: parte del rostro. También recordó las uñas largas, negras y

Speaker 1: la piel llena de arrugas, como si fuera una persona

Speaker 1: extremadamente anciana. Al principio creyó que era alguna señora que

Speaker 1: había entrado por error a la casa o a alguien

Speaker 1: relacionado con los sueños, pero mientras la observaba, trató de

Speaker 1: poner atención. empezó a darse cuenta de algo que le

Speaker 1: provocó muchísimo miedo. La mujer no estaba bajando las escaleras normalmente,

Speaker 1: no movía las piernas, no doblaba las rodillas, simplemente descendía

Speaker 1: poco a poco, como si el cuerpo completo se deslizara

Speaker 1: hacia él sin tocar realmente los escalones. Dice que en

Speaker 1: ese momento sintió un terror tan fuerte que comenzó a gritar.

Speaker 1: Y sí, gritó como poseído. Eso nos despertó a todos.

Speaker 1: Yo salí inmediatamente de mi cuarto y lo encontré al

Speaker 1: pie de las escaleras completamente paralizado. Apenas podía hablar. Le

Speaker 1: temblaban las manos mientras intentaba describir lo que acababa de ver.

Speaker 1: Subí con él a revisar el comedor. No encontramos a nadie.

Speaker 1: pero todas las sillas estaban fuera de lugar. Todas. Recuerdo

Speaker 1: que después entré al cuarto de mi compañero chileno para

Speaker 1: avisarle que ya no había nada. Él ni siquiera había

Speaker 1: querido salir. Seguía literalmente escondido debajo de las cobijas y

Speaker 1: solamente me dijo que prefería no ver nada y que

Speaker 1: ese problema lo resolviéramos nosotros. Lo peor fue que el

Speaker 1: trabajador mexicano renunció prácticamente después de eso, porque ya no

Speaker 1: quiso volver a dormir ahí. Tiempo después también trasladaron a

Speaker 1: mi compañero chileno a otro proyecto y finalmente yo terminé

Speaker 1: saliendo de Guanajuato rumbo a Nayarit. Lo extraño es que

Speaker 1: a pesar de haber estado ahí todo el tiempo, yo

Speaker 1: nunca vi absolutamente nada, ni una sola vez. Pero las

Speaker 1: historias siguieron ocurriendo incluso después de que nos fuimos. Otros

Speaker 1: trabajadores que ocuparon la casa terminaron viendo en la misma anciana.

Speaker 1: Uno de ellos incluso terminó escondido debajo de una cama

Speaker 1: hasta el amanecer, completamente incapaz de salir del cuarto. Después

Speaker 1: de tantos años sigo sin saber qué era lo que

Speaker 1: ocurría ahí. Nunca lo supe. Nunca nadie explicó nada. Y

Speaker 1: sinceramente creo que lo más raro de todo no es

Speaker 1: que tantas personas hayan visto lo mismo, sino que yo

Speaker 1: nunca haya visto nada, estando ahí en el mismo lugar.

Speaker 1: Que eso nunca haya querido mostrarse frente a mí. Hola comunidad,

Speaker 1: esto pasó en Puerto Rico en 2017. Y aunque han pasado años,

Speaker 1: lo recuerdo muy bien para contárselos ahora a ustedes. Desde

Speaker 1: niño me tocaron experiencias raras dentro de mi familia. Nunca

Speaker 1: faltaban los comentarios sobre voces en la casa vacía, sombras

Speaker 1: o hasta siluetas. Personas que alguien había visto de reojo.

Speaker 1: Yo crecí escuchando todo eso, pero sinceramente nunca creí del

Speaker 1: todo en lo paranormal, pues no lo veía yo. Pensaba

Speaker 1: que tenía que haber una explicación. Lo que pensamos todos

Speaker 1: los que no lo vivimos en carne propia, pues, hasta

Speaker 1: que nos pasa. A mí me pasó hasta que nos

Speaker 1: cambiamos de casa. Era una casa sencilla frente a una

Speaker 1: zona de bosque, en el barrio donde siempre habíamos vivido.

Speaker 1: Quiero aclarar que, aunque estábamos cerca del bosque, no era

Speaker 1: un lugar aislado ni una casa abandonada ni nada parecido.

Speaker 1: De hecho, Cuando la rentamos nos sentimos afortunados porque para

Speaker 1: lo poco que podíamos pagar en ese momento no estaba

Speaker 1: nada mal. Los primeros dos meses fueron completamente normales. Mi

Speaker 1: hermano y yo teníamos nuestros cuartos separados y mi mamá

Speaker 1: dormía al final del pasillo. El cuarto de mi hermano

Speaker 1: era el único que no tenía puerta todavía porque los

Speaker 1: sueños nunca terminaron de instalarla. La primera vez que algo

Speaker 1: realmente nos asustó... Fue una madrugada. Yo estaba dormido cuando

Speaker 1: escuché a mi hermano gritar. Me levanté de golpe y

Speaker 1: lo encontré llorando en el cuarto de mi mamá. Ella

Speaker 1: estaba tratando de calmarlo mientras él apenas podía hablar del miedo.

Speaker 1: Cuando logró tranquilizarse un poco nos contó que acababa de

Speaker 1: despertar y que vio a una mujer parada junto a

Speaker 1: su cama. Recuerdo perfectamente cómo la describió, porque nunca lo

Speaker 1: había visto tan asustado. Decía que la señora tenía el

Speaker 1: cabello negro, muy sucio, que tenía parte de la piel

Speaker 1: de la cara como desprendida y los dientes podridos. Pero

Speaker 1: lo peor no era cómo se veía, sino que la

Speaker 1: mujer se movía junto con él. Mi hermano intentó voltear

Speaker 1: la cara para dejar de verla, Pero ella seguía acomodándose

Speaker 1: frente a él, obligándolo a mirarla. Yo intenté hacerme el

Speaker 1: valiente porque era el hermano mayor. Entré al cuarto para revisar,

Speaker 1: prendí la luz y empecé a buscar alguna explicación para tranquilizarlo.

Speaker 1: Pero desde ese momento el ambiente dentro de la casa

Speaker 1: cambió completamente. Ya no se sentía igual. Las noches empezaron

Speaker 1: a ponerse raras. A veces escuchábamos golpes en las paredes

Speaker 1: o ruidos en el pasillo cuando todos estábamos acostados. Otras

Speaker 1: veces era el baño. Se escuchaba claramente cómo le jalaban

Speaker 1: al agua o abrían las llaves durante la madrugada. La

Speaker 1: mayoría del tiempo intentábamos ignorarlo. Creo que todos sabíamos que

Speaker 1: mientras menos habláramos de eso era mejor. Pero una noche

Speaker 1: me pasó algo que hasta hoy me cuesta creer que

Speaker 1: sí sucedió. Mi cuarto compartía pared con el de mi hermana.

Speaker 1: Yo seguía despierto porque al otro día no había clases.

Speaker 1: Y recuerdo que cuando me volteé en la cama, golpeé

Speaker 1: accidentalmente la pared con el brazo. Y dos segundos después...

Speaker 1: Me respondieron el golpe. Me quedé como congelado de verdad.

Speaker 1: Pensé que tal vez mi hermano había regresado a dormir

Speaker 1: a su cuarto sin decirnos. Así que no le di

Speaker 1: importancia esta noche, o al menos lo intenté. Pero la

Speaker 1: siguiente noche volvió a pasar. Volví a escucharlo. Esta vez

Speaker 1: el golpe fue mucho más fuerte, viniendo del otro lado

Speaker 1: de la pared. Ahora, la mañana siguiente le pregunté a

Speaker 1: mi mamá si mi hermano ya estaba durmiendo en su

Speaker 1: cuarto de nuevo, y me dijo que no. que seguía

Speaker 1: durmiendo con ella y que ni siquiera quería entrar solo

Speaker 1: a sacar ropa de ese cuarto. Y sí, lo que

Speaker 1: les he contado me trae muy malos recuerdos, pero me

Speaker 1: falta compartirles la peor noche de todas. Era viernes. Yo

Speaker 1: seguía despierto usando la computadora cuando mi mamá me mandó

Speaker 1: un mensaje para que saliera al pasillo sin hacer ruido.

Speaker 1: Cuando abrí la puerta de mi cuarto... Encontré a mi

Speaker 1: mamá parada en medio del pasillo, completamente seria, escuchando hacia arriba.

Speaker 1: Recuerdo algo que me dio muchísimo miedo. Mi mamá me

Speaker 1: escribía mensajes estando a menos de un metro de mí

Speaker 1: porque no quería hablar en voz alta. Me dijo que

Speaker 1: llevaba rato escuchando algo afuera, primero en la marquesina, luego

Speaker 1: encima del techo de la casa. Al principio pensé que

Speaker 1: podía ser un animal, hasta que lo escuché. Eran pasos.

Speaker 1: Sonaban como los pasos de una persona, ahí arriba de nosotros.

Speaker 1: Nosotros teníamos techo de lámina y podías notar perfectamente el

Speaker 1: peso de algo caminando arriba. Todavía recuerdo el sonido, paso

Speaker 1: por paso, despacito, como si algo estuviera caminando encima de

Speaker 1: nosotros sin ninguna prisa. Mi mamá me dijo que escuchó

Speaker 1: cuando aquello pasó por el borde de la marquesina y

Speaker 1: cayó sobre el techo de un salto. Y sinceramente así

Speaker 1: se escuchó, como algo demasiado pesado para ser un animal.

Speaker 1: Ninguno de los dos atrevía a salir. Terminamos llamando a

Speaker 1: mi abuelo porque vivía cerca. Cuando llegó puso las luces

Speaker 1: del carro hacia la casa y salió rápido para revisar

Speaker 1: el patio. Yo no quería dejarlo solo, así que agarré

Speaker 1: un machete y una linterna y salí detrás de él,

Speaker 1: aunque honestamente iba muerto de miedo. Revisamos alrededor de la

Speaker 1: casa y no encontramos nada. Entonces decidimos subir a ver

Speaker 1: el techo. Recuerdo perfectamente el momento en que puse la

Speaker 1: escalera y empecé a subir. Todo estaba completamente oscuro. Cuando

Speaker 1: apenas iba llegando al borde del techo, algo salió corriendo.

Speaker 1: No puedo decir que era porque sinceramente no lo vivían.

Speaker 1: Solo escuché el ruido rapidísimo moviéndose sobre la lámina y

Speaker 1: perdiéndose hacia la parte del bosque. Nunca... Nunca olvidaré la

Speaker 1: sensación que me quedó después de eso, porque por primera

Speaker 1: vez sentí que aquello que llevaba semanas escuchándose dentro de

Speaker 1: la casa era real. Tiempo después tuvimos la fortuna de

Speaker 1: poder irnos de ahí, y desde entonces nunca volvió a

Speaker 1: pasar nada parecido. Eso no estaba detrás de nosotros. Eso,

Speaker 1: lo que fuera, vivía ahí, en esa casa. Supongo que

Speaker 1: podría decir que en algún momento nosotros vivimos en una

Speaker 1: casa embrujada. Antes de continuar, comunidad, aunque ustedes saben que

Speaker 1: pienso que los premios no son algo importante, no saben

Speaker 1: lo bonito que sentí que una vez más votaran por

Speaker 1: nosotros y nos hicieran ganar el premio al mejor podcast

Speaker 1: de terror. En los Spotify Podcast Awards... Agradezco muchísimo... Muchísimo

Speaker 1: ese amor... Tan tan bonito... Que nos demuestran cada que

Speaker 1: tienen oportunidad... Y de verdad... Que es algo completamente mutuo...

Speaker 1: Yo no sé que haría sin ustedes... Contar historias... Le

Speaker 1: da sentido a todo lo que hago... Así que gracias...

Speaker 1: Gracias por valorarlo... De esa manera... Y como les dije

Speaker 1: en Instagram... Cada que sucede algo así, nuestro compromiso crece

Speaker 1: y eso es hacer cada vez mejores episodios para ustedes

Speaker 1: y más, más contenido. Créanme, nos estamos adaptando para cada

Speaker 1: vez traer a ustedes más historias. Por ahora continuamos, que

Speaker 1: aún nos quedan más relatos esta noche. Hola comunidad, me

Speaker 1: llamo Rodrigo. Los saludos desde Australia. Sus historias me acompañan

Speaker 1: todos los días en el camino a casa. Esto me

Speaker 1: pasó en Mazatlán en 2005, cuando regresé allá para estudiar la universidad.

Speaker 1: Yo había vivido en Mazatlán desde morro, hasta más o

Speaker 1: menos la prepa, pero después nos mudamos a Veracruz por

Speaker 1: el trabajo de mi papá. Aún así yo siempre quise volver,

Speaker 1: y cuando abrieron la carrera que quería estudiar, me regresé

Speaker 1: sin pensarlo. Un primo mío ya vive allá, y su

Speaker 1: hermano Adrián se fue conmigo. Mi papá consiguió que nos

Speaker 1: quedáramos en una casa dentro de un coto pequeño, por

Speaker 1: la Cruz Lizárraga, cerca del acuario. Eran solo cuatro casas

Speaker 1: en ese coto, y la verdad el lugar estaba tranquilo.

Speaker 1: La casa pertenecía a un amigo suyo y se alquilaba

Speaker 1: por cuartos, aunque realmente quien la estaba habitando antes de

Speaker 1: que llegáramos era solo el sobrino del dueño, Federico, y

Speaker 1: su esposa. pero casi nunca estaban. De hecho, cuando nosotros

Speaker 1: llegamos apenas ocupaban uno de los cuartos. Por lo demás,

Speaker 1: parecía una casa vacía para nosotros. Yo iba empezando la

Speaker 1: universidad y pues, ya se imaginarán cómo era esa etapa.

Speaker 1: Salíamos muchísimo, llegábamos de madrugada, casi no dormíamos y prácticamente

Speaker 1: vivíamos entre fiestas y tareas. Las primeras noches ni siquiera

Speaker 1: usábamos bien los cuartos, Por flojera terminamos durmiendo los tres

Speaker 1: juntos en uno solo. Otro lo usamos para aventar ropa

Speaker 1: y mochilas, y ahí mismo había un escritorio donde hacíamos

Speaker 1: tareas cuando nos acordábamos que seguíamos estudiando. Mazatlán era un

Speaker 1: infierno de calor. Durmíamos con una ventana grande abierta y

Speaker 1: un ventilador que apenas servía para mover el aire. La

Speaker 1: primera noche rara pasó justamente cuando por fin nos dormimos

Speaker 1: temprano y sobrios. Serían como las tres de la mañana

Speaker 1: cuando sentí que Adrián se levantó de golpe del colchón.

Speaker 1: Me despertó porque se quedó sentado completamente tieso y empezó

Speaker 1: a preguntar quién estaba ahí. Eso me sacó del sueño

Speaker 1: al instante. Víctor también despertó y los tres nos quedamos

Speaker 1: viéndose a la puerta del cuarto. Adrián estaba muy alterado.

Speaker 1: Nos dijo que acababa de ver a un hombre parado

Speaker 1: en la entrada. Mi primer pensamiento fue que alguien se

Speaker 1: había metido a robar, pero después de unos segundos Adrián

Speaker 1: empezó a calmarse. Dijo que ahora que lo pensaba bien,

Speaker 1: al que vio era a Federico, asomándose por la puerta,

Speaker 1: seguramente solamente asegurándose que estuviéramos ahí y nada más. Nos

Speaker 1: quedamos con esa idea porque sinceramente era la explicación más lógica.

Speaker 1: Pero después empezó algo mucho peor. Se escuchó como si

Speaker 1: alguien caminara por el cuarto, pero no como si hubiera entrado,

Speaker 1: sino como si estuviera adentro. El ventilador comenzó a hacer

Speaker 1: un ruido extraño. Primero un clic, luego otro, como si

Speaker 1: alguien estuviera moviendo las velocidades. Se escuchaba muy claramente. De

Speaker 1: pronto giraba más rápido, luego más lento, otra vez los clics.

Speaker 1: En ese momento para mí fue muy claro que alguien

Speaker 1: que no podíamos ver estaba apretando los botones del ventilador.

Speaker 1: como jugando con ellos, con nosotros. Y después se apagó.

Speaker 1: Recuerdo perfectamente que yo no quería abrir los ojos. Sentí

Speaker 1: como Adrián me agarró la mano y me la apretó fuerte,

Speaker 1: como preguntándome sin hablar si yo también estaba escuchando lo mismo.

Speaker 1: Y sí, los tres estábamos despiertos. Y así nos quedamos

Speaker 1: hasta que amaneció. Nos quedamos ahí a pesar del calor infernal,

Speaker 1: sin poder movernos, sin que nadie se atreviera a pararse

Speaker 1: y prender de nueva cuenta el ventilador. A la mañana

Speaker 1: siguiente nadie quería hablar mucho de lo que nos pasó.

Speaker 1: Cada quien se fue a sus clases, a lo suyo,

Speaker 1: y tratamos de convencernos de que todo había sido producto

Speaker 1: del sueño, de lo cansados que estábamos, de no haber

Speaker 1: tomado esa noche. Pero esa tarde pasó algo que nos

Speaker 1: cambió completamente la cara. Cuando regresamos a la casa vimos

Speaker 1: maletas en la sala. Federico ya había vuelto y venía

Speaker 1: acompañado de su esposa, que hasta ese momento nosotros no conocíamos.

Speaker 1: Nos presentamos. Empezamos a platicar un rato y le preguntamos

Speaker 1: de dónde venían. Ella nos dijo que acababan de llegar

Speaker 1: de Guadalajara, porque Federico había ido por ella. Me acuerdo...

Speaker 1: bien que yo le pregunté si había ido y venido

Speaker 1: el mismo día y ella me respondió que no que

Speaker 1: Federico se había ido a Guadalajara desde el viernes y

Speaker 1: ese día era lunes había pasado el fin de semana

Speaker 1: allá se me heló el cuerpo comunidad porque entonces el

Speaker 1: hombre que Adrián había visto parado en la puerta no

Speaker 1: podía haber sido él Me acuerdo que intenté hacer una

Speaker 1: pregunta sin sonar loco, pero antes de terminar, la esposa

Speaker 1: de Federico nos preguntó directamente si ya nos había pasado

Speaker 1: algo raro en la casa, y los tres nos quedamos callados,

Speaker 1: sin saber qué decir. Adrián fue el primero que se

Speaker 1: atrevió a decir que sí, que había visto a alguien

Speaker 1: parado en el cuarto, que intentábamos convencernos de que sí

Speaker 1: había sido Federico, a pesar de lo que escuchamos después,

Speaker 1: moviendo el ventilador. Y nunca voy a olvidar lo que

Speaker 1: respondió ella después. Nos preguntó si era un hombre vestido

Speaker 1: de negro. Que se veía exactamente como Federico. Hasta hoy

Speaker 1: sigo sintiendo feo cuando me acuerdo de eso. Y es

Speaker 1: que ella nos contó que ya lo había visto antes

Speaker 1: varias veces dentro de la casa. No sabía qué era.

Speaker 1: Nunca dijeron que fuera un fantasma ni nada así. Simplemente

Speaker 1: hablaban de eso como... como si fuera algo que aparecía

Speaker 1: de vez en cuando. La primera vez que ella lo

Speaker 1: vio estaba acostada en el sillón y escuchó que alguien

Speaker 1: le chistaba desde atrás. Pensó que era Federico molestándola, pero

Speaker 1: en ese momento escuchó cómo venía bajando las escaleras y

Speaker 1: no había nadie detrás de ella. Después empezó a verlo

Speaker 1: en otros lugares de la casa, sobre todo cerca del baño.

Speaker 1: La puerta de la regadera era de plástico blanco, medio traslúcido,

Speaker 1: y decía que a veces alcanzaba a distinguir la silueta

Speaker 1: de alguien asomándose por arriba mientras se bañaba. Después de

Speaker 1: esa plática ya no pudimos volver a sentirnos tranquilos ahí.

Speaker 1: Yo era muy miedoso en ese tiempo y honestamente empecé

Speaker 1: a obsesionarme muchísimo con la casa. Si llegaba y no

Speaker 1: había nadie, Prefería quedarme afuera esperando a que regresara alguno

Speaker 1: de mis primos antes de entrar solo. Dormía mal, muy mal.

Speaker 1: Todo el tiempo sentía que alguien podía estar observándonos desde

Speaker 1: algún rincón. Federico y su esposa se terminaron regresando a

Speaker 1: Guadalajara como una semana después, pero nosotros nos quedamos ahí

Speaker 1: todavía un tiempo más. La peor experiencia que tuve fue

Speaker 1: un día que llegué completamente agotado de la universidad. No

Speaker 1: había nadie en la casa, pero estaba tan cansado que

Speaker 1: ni siquiera me importó. Entré, me tiré al sillón y

Speaker 1: me quedé viéndose a la entrada intentando descansar un rato.

Speaker 1: Normalmente cuando me quedaba solo, dejaba la puerta abierta para

Speaker 1: sentirme un poco más tranquilo. Y recuerdo perfectamente el momento

Speaker 1: en que me cayó el 20 de que estaba... Completamente solo

Speaker 1: y adentro. Volté hacia el baño que estaba junto a

Speaker 1: la entrada y pensé algo que hasta hoy me sigue

Speaker 1: dando miedo recordar. Pensé que sería horrible escuchar que le

Speaker 1: jalaran al baño o que abrieran las llaves del agua

Speaker 1: mientras estaba solo. Y en cuanto terminé ese pensamiento, esa

Speaker 1: frase en la cabeza... Escuché el ruido de agua saliendo

Speaker 1: de las llaves. Sentí un terror horrible. Salí corriéndose a

Speaker 1: la puerta y hasta me tropecé intentando salir de la casa.

Speaker 1: Y lo peor es que nunca quise voltar hacia atrás

Speaker 1: para ver si había alguien ahí. Nunca. Ni siquiera cuando

Speaker 1: ya estaba afuera pude ver. Han pasado muchísimos años desde

Speaker 1: entonces y sinceramente todavía no sé qué era lo que

Speaker 1: estaba dentro de esa casa. Si era un fantasma o

Speaker 1: algo más. Y no entiendo por qué se veía como Federico.

Speaker 1: Lo que sí les puedo asegurar es que no fue

Speaker 1: nuestra imaginación.

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