La Muerte ronda a mi Esposo (relatos de la muerte y de sus muertos)
Una figura aparece en la madrugada, llorando junto a una carretera de Querétaro… días después, alguien muere. Pero cuando el esposo de Mónica vuelve a encontrarse con esa presencia, descubre algo todavía peor: la mujer que le pedía ayuda ya había muerto minutos antes.
En este episodio de Relatos de la Noche escucharemos historias sobre personas que parecen regresar después de morir… o presencias que anuncian que alguien está a punto de hacerlo. Una anciana problemática aparece caminando tranquilamente entre vecinos dos años después de haber fallecido dentro de su departamento.
Y en un pueblo de Colombia, una mujer asegura haber visto durante años a una figura alta y oscura que aparecía siempre antes de que alguien de su familia muriera. Historias sobre la muerte. Sobre quienes parecen verla antes que los demás. Y sobre encuentros que dejan una sensación difícil de olvidar. Apaga la luz y déjate llevar por los siguientes Relatos de la Noche.
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Speaker 1: Mi esposo caminaba en la madrugada camino al trabajo, y
Speaker 1: entonces escuchó un sonido muy extraño, pero no podía regresarse,
Speaker 1: tenía que seguir adelante. Y pronto, a unos metros, se
Speaker 1: dio cuenta que era lo que estaba haciendo ese ruido,
Speaker 1: que era lo que estaba llorando así. Muy buenas noches
Speaker 1: comunidad a raíz de los últimos episodios tanto de la
Speaker 1: saga de la ouija como de este último donde hablamos
Speaker 1: de cómo relatos de la noche parece haber detonado ciertas
Speaker 1: manifestaciones en casa de nuestros seguidores permítanme recordarles a las
Speaker 1: personas más sensibles que tomen esto como entretenimiento si eso
Speaker 1: les tranquiliza por favor tómenlo así porque si Siempre quiero
Speaker 1: saber que han sido protagonistas de sus propios relatos, a menos,
Speaker 1: y esto es muy importante, que el miedo sea tal
Speaker 1: que les pueda afectar de cierta forma hasta en la salud.
Speaker 1: Así que vamos a tranquilizarnos, vamos a escuchar hoy y
Speaker 1: espero que no pase nada esta noche al terminar este episodio.
Speaker 1: Que sigan escuchando con toda tranquilidad los siguientes episodios. Relatos
Speaker 1: de la noche Buenas noches a todos, me llamo Mónica González.
Speaker 1: Soy originaria del estado de Querétaro. Te escucho desde 2017 cuando
Speaker 1: trabajaba como recepcionista en un taller y siempre me encantó
Speaker 1: la manera en la que narras las historias. Muchas veces
Speaker 1: imaginé compartir alguna de las experiencias sobrenaturales que me ha pasado,
Speaker 1: porque honestamente siento que he convivido con lo paranormal toda
Speaker 1: mi vida. Pero esta historia no me pasó a mí,
Speaker 1: le pasó a mi esposo. Y sinceramente creo que eso
Speaker 1: fue lo que más miedo me dio. Porque una cosa
Speaker 1: es vivir algo raro tú mismo, y otra muy distinta
Speaker 1: escuchar a la persona que amas contarte algo con una
Speaker 1: cara que... que sabes perfectamente que no está fingiendo. Todo
Speaker 1: esto pasó antes de la pandemia, antes de que todos
Speaker 1: estuviéramos encerrados. Yo ya tenía algunos años viviendo con quien
Speaker 1: entonces era mi novio y ahora es mi esposo. Vivíamos
Speaker 1: en una colonia al norte de Querétaro, muy cerca de
Speaker 1: un anillo vial, donde siempre había accidentes por exceso de velocidad.
Speaker 1: En ese tiempo los dos trabajábamos en parques industriales, y
Speaker 1: teníamos que levantarnos muy temprano para alcanzar los camiones de
Speaker 1: transporte de personal. Dependiendo del turno, a veces podíamos irnos juntos,
Speaker 1: y otras veces cada quien tenía que salir por separado.
Speaker 1: Había días en que teníamos que caminar cerca de un
Speaker 1: kilómetro por calles completamente oscuras, a eso de las cuatro
Speaker 1: de la mañana. Con el tiempo comienzas a reconocer a
Speaker 1: las personas que hacen la misma rutina que tú a
Speaker 1: esas horas. No sabes sus nombres ni a qué se dedican,
Speaker 1: pero los ubicas. Ves las mismas caras, las mismas mochilas,
Speaker 1: las mismas chamarras. Y aunque nunca hablas con ellos, se
Speaker 1: siente menos pesado caminar sabiendo que no eres el único
Speaker 1: despierto a esa hora. Una noche mi esposo llegó del
Speaker 1: trabajo y me dijo que algo raro le había pasado
Speaker 1: en la mañana. Recuerdo perfecto su tono porque venía serio.
Speaker 1: pero no como cuando alguien quiere contar algo emocionante, sino confundido.
Speaker 1: Me dijo que salió a la misma hora de siempre
Speaker 1: y que la calle estaba completamente silenciosa. Solo alcanzaba a
Speaker 1: escuchar las pisadas de un señor que siempre sale de
Speaker 1: una calle antes y caminaba casi al mismo ritmo que él. Entonces...
Speaker 1: Se comenzó a escuchar un ruido, un chillido. Dice que
Speaker 1: sonaba como los frenos de un camión grande, pero muchísimo
Speaker 1: más agudo. Un sonido tan fuerte y extraño que poco
Speaker 1: a poco comenzó a llenar todo el silencio de la calle.
Speaker 1: Mi esposo bajó la velocidad hasta quedar caminando junto al
Speaker 1: señor porque ambos intentaban entender de dónde venía ese ruido.
Speaker 1: Y fue cuando llegaron a la esquina de una avenida principal.
Speaker 1: Ahí había un canal para el agua de lluvia. Y
Speaker 1: ahí la vieron. Una mujer. Tenía el cabello largo, oscuro,
Speaker 1: cubriéndole parte de la cara. Llevaba un vestido largo que
Speaker 1: prácticamente tapaba todo su cuerpo. Excepto los pies. Porque no
Speaker 1: tenía cabello. Mi esposo me dijo que era ella quien
Speaker 1: hacía ese chillido. No gritaba palabras, solo lloraba. Pero ese
Speaker 1: llanto sonaba tan agudo que parecía atravesar toda la calle.
Speaker 1: Los dos se quedaron paralizados. La mujer cruzó frente a
Speaker 1: ellos sin mirarlos. Solo avanzó llorando y después desapareció de
Speaker 1: su vista. Mi esposo y el señor tardaron unos segundos
Speaker 1: en reaccionar, pero siguieron caminando porque tenían que llegar al trabajo.
Speaker 1: No hablaron, ni una palabra. Solo siguieron juntos hasta que
Speaker 1: el camino del señor se separaba del de mi esposo.
Speaker 1: Antes de irse, el señor por fin habló y le dijo,
Speaker 1: Ponte a rezar, hijo. Eso era algo malo. Durante días
Speaker 1: mi esposo estuvo diciendo que probablemente había visto a la llorona.
Speaker 1: Incluso llegó a contárselo a otros compañeros del trabajo. Pero
Speaker 1: algo no terminaba de convencerme a mí. No sé por qué,
Speaker 1: pero desde que me contó eso yo sentía que no
Speaker 1: había visto a la llorona. Yo sentía que había visto
Speaker 1: a la muerte. Pasaron los días y el tema comenzó
Speaker 1: a quedarse atrás. Hasta que un fin de semana ambos
Speaker 1: salimos tarde del trabajo. Eran cerca de las once de
Speaker 1: la noche y mi esposo pasó por mí a la
Speaker 1: parada donde me dejaba el camión. Todavía teníamos que caminar
Speaker 1: unos veinte minutos para llegar a la casa. A mitad
Speaker 1: del camino vimos una multitud. Varias personas estaban reunidas alrededor
Speaker 1: de alguien tirado en el piso. Una persona lo abrazaba
Speaker 1: mientras otra hablaba por teléfono. Nos acercamos un poco, pero
Speaker 1: sinceramente nos dio miedo quedarnos ahí porque ya era tarde
Speaker 1: y esa parte estaba muy muy sola, así que seguimos
Speaker 1: caminando hasta la casa. Como media hora después me marcó
Speaker 1: mi mamá, venía muy alterada, me preguntó si ya habíamos
Speaker 1: llegado bien porque ella también pasaba por esa zona cuando
Speaker 1: regresaba del trabajo y me contó que la calle estaba
Speaker 1: cerrada por policías. dijo que a lo lejos alcanzó a
Speaker 1: ver una camioneta del CEMEFO, del Servicio Médico Forense. La
Speaker 1: persona que habíamos visto tirada había muerto. Después supimos por
Speaker 1: grupos vecinales que aparentemente había sido un infarto, y aunque
Speaker 1: eso nos impresionó mucho, no imaginábamos que lo peor todavía faltaba.
Speaker 1: Una semana después seguimos con nuestra rutina normal. Mi esposo
Speaker 1: salió primero, como siempre, y yo salía una hora después.
Speaker 1: Ese día tomé mi camión y desde que llegamos cerca
Speaker 1: de la carretera vi que había muchísimo tráfico. Algo completamente
Speaker 1: inusual a esa hora. Cuando avanzamos un poco más alcancé
Speaker 1: a ver luces de patrullas, ambulancias y una grúa enorme.
Speaker 1: Había ocurrido un accidente fatal. En eso mi esposo me
Speaker 1: mandó un mensaje diciéndome que lo habían regresado del trabajo
Speaker 1: porque se sentía mal. Le marqué de inmediato y tenía
Speaker 1: la voz temblorosa. Solo me dijo... Me pasó algo horrible,
Speaker 1: pero ya voy para la casa. Cuando llegó estaba pálido.
Speaker 1: Le pregunté si se sentía mal físicamente o qué había sucedido,
Speaker 1: y entonces me contó esto. Me dijo que esa mañana
Speaker 1: todo se sentía raro desde que salió de la casa.
Speaker 1: No había nadie en las calles, ni siquiera las personas
Speaker 1: que normalmente veía todos los días. Me dijo que el
Speaker 1: ambiente se sentía extraño, como cuando sabes que algo malo
Speaker 1: está a punto de pasar. Entonces comenzó a escuchar a
Speaker 1: una mujer llorando La voz venía de la calle junto
Speaker 1: a una primaria que ocupaba toda una cuadra Al principio
Speaker 1: apenas distinguía lo que decía Pero después escuchó claramente Ayúdame
Speaker 1: Dice que sonaba como un susurro Y luego otra vez
Speaker 1: Más fuerte Ayúdame Ayúdame ¡Ayúdame! ¡Ayúdame! Mi esposo pensó que
Speaker 1: alguien había sido asaltada o atropellada. Incluso me confesó que
Speaker 1: por instinto quisiera ayudarla. Pero entonces recordó lo que había
Speaker 1: pasado la vez anterior y siguió caminando. Y fue ahí
Speaker 1: cuando volteó y la vio. Era una mujer con pantalón
Speaker 1: de mezclilla, con el cabello cubriéndole la cara. Caminaba lentamente
Speaker 1: hacia él mientras se sujetaba el estómago con ambas manos
Speaker 1: y repetía una y otra vez, ayúdame, ayúdame, ayúdame. Dice
Speaker 1: que se veía completamente real, no como una aparición, no
Speaker 1: como algo fantasmal, parecía simplemente una mujer herida. Y por
Speaker 1: un momento estuvo a punto de regresar para ayudarla, pero
Speaker 1: algo dentro de él le decía que no se detuviera.
Speaker 1: así que siguió caminando hasta cruzar toda la cuadra. En
Speaker 1: ese momento pasó un coche y él sintió alivio de
Speaker 1: ver por fin otra persona. Volteó otra vez y la
Speaker 1: mujer ya no estaba. Mi esposo intentó convencerse de que
Speaker 1: había vuelto a pasar algo parecido a la primera vez
Speaker 1: y decidió dejarlo atrás. Llegó el camión de personal y
Speaker 1: poco después tomaron la carretera pero comenzaron a avanzar muy lento.
Speaker 1: Entonces se pasó a los asientos delanteros para preguntarle al
Speaker 1: chofer qué estaba pasando. Ahí vi un coche destrozado contra
Speaker 1: el muro de contención. Bomberos, protección civil, luces por todos lados,
Speaker 1: el carril cerrado. Y mientras el camión avanzaba junto al accidente,
Speaker 1: mi esposo vio cómo sacaban un cuerpo del automóvil. Era
Speaker 1: una mujer. Tenía... La misma ropa. El mismo cabello cubriendo
Speaker 1: la cara. Era ella. La misma mujer que minutos antes
Speaker 1: le había pedido ayuda en la calle. Mi esposo me
Speaker 1: dijo que en ese momento sintió que todo el cuerpo
Speaker 1: se le aflojó. Porque entendió algo que hasta hoy sigue
Speaker 1: sin explicar. La mujer... Le estaba pidiendo ayuda cuando ya
Speaker 1: había muerto. El accidente salió después en las noticias. En
Speaker 1: el auto iban tres personas, pero solamente ella murió al instante.
Speaker 1: No sé qué fue lo que vio mi esposo aquella
Speaker 1: primera vez. No sé si realmente era la llorona, la
Speaker 1: muerte o algo peor. Pero sí sé que después de
Speaker 1: eso él tardó muchos días en volver a salir tranquilo
Speaker 1: de madrugada. Incluso cuando intentaba dormir se despertaba sobresaltado. Y
Speaker 1: aunque él nunca me lo pidió, yo empecé a hacerle
Speaker 1: pequeños amuletos de protección. Porque no quería que nada le pasara.
Speaker 1: La noticia del accidente aún se puede encontrar en internet.
Speaker 1: Hola comunidad, en 2023 me mudé a Cuernavaca y a finales
Speaker 1: del 2026 decidimos regresar a la Ciudad de México. Reencontrarme con
Speaker 1: amistades y rostros conocidos de toda la vida para mí
Speaker 1: ha sido muy bonito, sobre todo porque durante muchos años
Speaker 1: fui parte del comité vecinal, así que es común que
Speaker 1: cuando me encuentro en la calle con vecinos que ya
Speaker 1: son adultos mayores, me comenten situaciones de cualquier tipo que
Speaker 1: ocurren en sus edificios y me pidan apoyo.¿ O simplemente consejo?
Speaker 1: Hace dos semanas me pasó algo que no había querido
Speaker 1: contarle a nadie porque ni yo misma sabía cómo explicarlo.
Speaker 1: Eran como las seis de la tarde y saqué a
Speaker 1: pasear a mis perritas como siempre. A esa hora la
Speaker 1: avenida donde vivo tiene muchísimo movimiento. Los vecinos van llegando
Speaker 1: de trabajar, otros salen a comprar pan en un puesto
Speaker 1: que se instala todas las tardes sobre la banqueta que
Speaker 1: además es bastante amplia. y hace que mucha gente se
Speaker 1: quede ahí parada platicando. También siempre está un señor en
Speaker 1: triciclo vendiendo fruta y dulces. Todo el tiempo pasan carros.
Speaker 1: Es una avenida muy transitada, muy viva. Llegando justo frente
Speaker 1: al puesto de Pam, vi a Doña Luz. Era imposible
Speaker 1: no reconocerla. Siempre vestía falda larga hasta los tobillos, un
Speaker 1: suéter viejo y muchísimo maquillaje. La vía al rojo pintado
Speaker 1: mucho más allá del contorno natural de su boca, sombra
Speaker 1: azul muy fuerte, ojos delineados, máscara de pestañas exagerada, cejas
Speaker 1: negras dibujadas y una peluca lacia de fleco, casi siempre
Speaker 1: rubia pero a veces también pelirroja. Además traía un sombrero
Speaker 1: de paja adornado con una flor amarillenta de plástico. Siempre
Speaker 1: traía un carrito demandado lleno de bolsas de lona. y
Speaker 1: quién sabe cuántas cosas más. Yo siempre imaginé a Doña
Speaker 1: Luz como una especie de payasito decadente, y además era
Speaker 1: famosa entre los vecinos porque desde las ventanas de su
Speaker 1: departamento se la pasaba gritándole groserías a la gente, sobre
Speaker 1: todo a las mujeres. Váyanse de aquí putas, chingados a
Speaker 1: su madre, les voy a dar unos plomados. Muchas veces
Speaker 1: nadie alcanzaba ni siquiera a verla. Solo se escuchaban los
Speaker 1: gritos saliendo desde adentro del departamento. Doña Luz pasaba largas
Speaker 1: temporadas completamente sola. Nadie parecía ser cargo de ella y
Speaker 1: honestamente todos asumíamos que tenía algún problema mental. Por eso
Speaker 1: me sorprendió verla tan tranquila aquella tarde. Cuando cruzamos miradas
Speaker 1: me sonrió y nunca la había visto sonreír. Me dijo... ¡Ay,
Speaker 1: tus perritos, qué bonitos! Y algo que todavía me inquieta
Speaker 1: más es que mis perritas se acercaron sin miedo. No
Speaker 1: había ningún problema. Hasta les dije, ¡saluden, niñas! Doña Luz
Speaker 1: extendió la mano y mi chihuahueña, Panchita, se levantó en
Speaker 1: dos patas para dejarse acariciar. Después se acercaron las otras dos.
Speaker 1: Todo fue muy breve, pero recuerdo perfectamente que no sentí
Speaker 1: nada negativo, nada pesado, nada extraño. Al contrario, por primera
Speaker 1: vez vi a Doña Luz relajada, tranquila, como si ya
Speaker 1: no estuviera molesta con nadie. Antes de irme le dije
Speaker 1: que pase buena tarde, Doña Luz, y seguí caminando. No
Speaker 1: volví a pensar demasiado en eso hasta hace un par
Speaker 1: de días. Una vecina me comentó que personas desconocidas andaban
Speaker 1: haciendo preguntas sobre un departamento abandonado de un edificio donde
Speaker 1: ella ni siquiera vive. Me pidió que si veía a
Speaker 1: la representante de ese bloque y le avisara, y así
Speaker 1: lo hice ayer que me la encontré. Pero comunidad, durante
Speaker 1: la charla me dijo, justo en esa entrada del edificio,
Speaker 1: El único departamento abandonado es el de la señora Luz.
Speaker 1: Le pregunté que a qué se refería. Ah, pues no estabas.
Speaker 1: Es que teníamos muchos días sin verla salir o entrar.
Speaker 1: Nos preocupamos y le preguntamos al muchacho que hace la limpieza,
Speaker 1: pero dijo que tampoco la había visto. Que a lo
Speaker 1: mejor se había ido con su familia. Pasaron los días
Speaker 1: y cada vez que alguien pasaba por su puerta, olía
Speaker 1: muy raro. Como a gas. Como a huevos podridos Cuando
Speaker 1: dijo eso sentí un nudo en el estómago Aunque todavía
Speaker 1: no entendía por qué Y ella siguió hablando El olor
Speaker 1: era tan feo que llamamos a la policía Nada más
Speaker 1: querían tocar la puerta y ya se querían ir rápido
Speaker 1: Pero les insistimos mucho porque pensábamos que podía ser una
Speaker 1: fuga o algo peor Por fin tiraron la puerta Y
Speaker 1: encontraron a Luz en muy mal estado Llegaron los peritos
Speaker 1: y dijeron que por lo menos tenía 10 días de haber
Speaker 1: fallecido Doña Luz tenía casi 80 años Sentí como si me
Speaker 1: hubieran aventado un balde de agua fría Y le pregunté
Speaker 1: a mi vecina A ver, espéreme¿ Cuándo pasó esto? Y
Speaker 1: me respondió algo que hasta hoy no me puedo sacar
Speaker 1: de la cabeza Uy, ya tiene tiempo Como dos años
Speaker 1: Lo único que pude hacer fue quedarme callada Pensando en
Speaker 1: la tarde en que vi a Doña Luz Acariciando a
Speaker 1: mis perritas en medio de toda esa avenida llena de
Speaker 1: gente Como si siguiera viva igual que cualquiera de nosotros
Speaker 1: No es la primera vez que alguien que ya murió
Speaker 1: se hace presente Pero sí es la segunda ocasión en
Speaker 1: que me encuentro con alguien que ya no está en
Speaker 1: este plano, y a quien veo de lo más normal,
Speaker 1: como si aún siguiera con vida. Ojalá, comunidad, que ya
Speaker 1: esté descansando en paz, soñaluz. Recuerden, aún pueden comprar mi
Speaker 1: libro si lo encuentran en alguna librería. Llévenselo. También está
Speaker 1: disponible en Estados Unidos, en Chile y en España. Gracias
Speaker 1: por hacer de este un libro tan, tan, tan bien
Speaker 1: recibido y tan bien aceptado. Si quieren comprarlo en línea,
Speaker 1: el enlace está como siempre en la descripción. Continuamos con
Speaker 1: más historias esta noche. Muy buenas noches tenga todo aquel
Speaker 1: que esté escuchando. Quiero permanecer anónima, así que solo diré
Speaker 1: que soy de Colombia y vivo en un pueblo. Y
Speaker 1: aquí no es raro crecer escuchando historias de brujería, de
Speaker 1: apariciones o de personas que supuestamente pueden transformarse en animales.
Speaker 1: Desde niña conviví con ese tipo de relatos, y honestamente
Speaker 1: también con cosas que simplemente no tienen explicación. Siempre he
Speaker 1: sentido que tengo ciertas cosas a veces puedo sentir cuando
Speaker 1: un lugar tiene algo raro o cuando alguien trae encima
Speaker 1: una energía pesada incluso he llegado a ver cosas que
Speaker 1: definitivamente no parecen de este mundo normalmente trato de ignorarlo
Speaker 1: pero hay una figura que apareció varias veces a lo
Speaker 1: largo de mi vida y cada vez que la vi
Speaker 1: alguien murió después La primera ocasión ocurrió cuando yo estaba
Speaker 1: en la universidad, aunque realmente esta historia empieza mucho antes.
Speaker 1: Cuando yo tenía dos años, mi mamá decidió irse a
Speaker 1: vivir con mi abuela. Mi abuela había muerto años atrás
Speaker 1: y ella se había quedado completamente sola después de que
Speaker 1: una nieta, a la que creo prácticamente como hija, se
Speaker 1: casara y se fuera de la casa. Así que crecí
Speaker 1: viviendo con mi mamá, mi hermano y mi abuelita. Con
Speaker 1: los años se convirtió en la persona más importante de
Speaker 1: la casa. Era de esas abuelas que siempre están haciendo algo,
Speaker 1: aunque sea solo sentarse a verte mientras comes o preguntarte
Speaker 1: si ya llevas suéter porque va a llover. Pero cuando
Speaker 1: yo entré a la universidad, le diagnosticaron Alzheimer. Y honestamente
Speaker 1: creo que ver a alguien apagarse por esa enfermedad es
Speaker 1: una de las cosas más dolorosas que existen. Mi abuela
Speaker 1: comenzó a olvidar nombres, lugares, conversaciones enteras. Había días donde
Speaker 1: confundía épocas completas de su vida. A veces hablaba de
Speaker 1: sus papás como si siguieran vivos, o me veía a
Speaker 1: mí como cuando todavía era niña. Las últimas semanas fueron
Speaker 1: especialmente difíciles. Vivíamos entre enfermeras, medicamentos, urgencias y noches sin dormir.
Speaker 1: Mi mamá y yo dormíamos cerca de ella porque no
Speaker 1: estaba miedo que le pasara algo en la madrugada. Incluso
Speaker 1: teníamos la costumbre de ponerle una mano sobre el estómago
Speaker 1: mientras dormía, solo para sentir que seguía respirando. Fue una
Speaker 1: de esas noches cuando la vi por primera vez. Recuerdo
Speaker 1: despertar de golpe en plena madrugada. Todo estaba completamente oscuro, silencioso.
Speaker 1: Lo primero que hice fue mirar a mi abuelita para
Speaker 1: asegurarme de que seguía ahí, y ella estaba dormida. Pero
Speaker 1: inmediatamente después sentí algo raro. Esa sensación incómoda de saber
Speaker 1: que alguien te está observando, aunque no escuches nada. Empecé
Speaker 1: a recorrer el cuarto con la vista hasta llegar a
Speaker 1: los pies de la cama de mi abuela, y entonces
Speaker 1: vi algo. Al principio pensé que era una sombra o
Speaker 1: ropa colgada, pero poco a poco mis ojos comenzaron a
Speaker 1: acostumbrarse a la oscuridad y entendí que era una figura.
Speaker 1: Era altísima. Llevaba algo parecido a un velo negro que
Speaker 1: caía hasta el piso y no podía ver el rostro.
Speaker 1: Honestamente no sé si tenía cara siquiera, solo sabía que
Speaker 1: me estaba mirando. pero lo peor no era verla, era
Speaker 1: lo que provocaba. Sentía un frío horrible recorriéndome el cuerpo,
Speaker 1: pero además una tristeza imposible de explicar, como si de
Speaker 1: pronto toda la alegría del mundo desapareciera. Nunca había sentido
Speaker 1: algo así. Mi mamá siempre me decía que si alguna
Speaker 1: vez veía algo raro empezar a rezar, pero les juro
Speaker 1: que en ese momento olvidé todas las oraciones que conocía.
Speaker 1: Era como si las palabras simplemente hubieran desaparecido de mi cabeza.
Speaker 1: No podía moverme, no podía hablar. La figura comenzó a
Speaker 1: moverse lentamente hacia un lado del cuarto, y después desapareció.
Speaker 1: En cuanto dejó de estar ahí, sentí que podía respirar
Speaker 1: otra vez. Y empecé a rezar desesperadamente. No le conté
Speaker 1: nada a nadie porque pensé que tal vez el estrés
Speaker 1: o el cansancio me estaban afectando. Pero una semana después
Speaker 1: volvió a aparecer. Esta vez estaba al lado derecho de
Speaker 1: la cama de mi abuela. Y volvió a pasarme exactamente
Speaker 1: lo mismo. Ese frío insoportable. Esa tristeza que parecía llenar
Speaker 1: todo el cuarto. la sensación de que algo no debería
Speaker 1: estar ahí. Recuerdo que esa vez intenté cerrar los ojos,
Speaker 1: convencerme de que estaba imaginándolo, pero simplemente podía sentir su
Speaker 1: presencia aunque no la mirara directamente. La última vez fue peor.
Speaker 1: Desperté en plena madrugada y ella estaba justo en la
Speaker 1: cabecera de la cama, muy cerca de mi abuela. Y
Speaker 1: esa vez pude verle las manos. No tenían piel. Eran
Speaker 1: manos huesudas, como manos de esqueleto. Y aunque nunca había
Speaker 1: visto algo así, creo que en ese momento entendí perfectamente
Speaker 1: lo que significaba. No sé si realmente era la santa
Speaker 1: muerte o simplemente algo relacionado con la muerte, pero supe
Speaker 1: que mi abuela ir pronto, y al día siguiente falleció.
Speaker 1: Después de eso pasaron varios años sin que volviera a
Speaker 1: ver aquella figura, hasta que una tía enfermó de cáncer.
Speaker 1: Mi mamá decidió cuidarla también en la casa, y para
Speaker 1: poder atenderla mejor durante las noches conectaron su cuarto con
Speaker 1: el mío, por medio de una puerta que casi siempre
Speaker 1: permanecía abierta. Una noche desperté y la vi otra vez.
Speaker 1: Estaba frente a mi cama. Y sentí exactamente lo mismo
Speaker 1: que años atrás. El frío, la tristeza, ese miedo extraño
Speaker 1: que no se parece al miedo normal. Pero esa vez
Speaker 1: hubo algo diferente. Por primera vez pensé que tal vez
Speaker 1: había venido por mí. No pude volver a dormir toda
Speaker 1: la noche. A la noche siguiente apareció otra vez, ahora
Speaker 1: junto a la puerta que conectaba a mi cuarto con
Speaker 1: el de mi tía. Ya entendí que no estaba ahí
Speaker 1: por mí. La última vez que la vi fue en
Speaker 1: la cabecera de la cama de mi tía, quieta, observando.
Speaker 1: Ya no necesité verle las manos para entender lo que
Speaker 1: estaba pasando. Mi tía falleció pocos días después. Desde entonces
Speaker 1: no he vuelto a ver a... Eso. Lo que sea
Speaker 1: que sea. Y honestamente... Espero que siga siendo así. Porque
Speaker 1: después de vivir algo así entendí... Que yo ya no
Speaker 1: quiero volver a descubrir... Cuando la muerte está cerca.